Después de dos años por fin ayer tuvimos un Sant Jordi de aparente normalidad. Gente, gente y más gente por las calles, rosas y libros y la lluvia, el viento y el granizo que se apuntaron para no hacerlo todo tan plácido.
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24 de abril de 2022
19 de febrero de 2021
—¡Lerdo, borracho! ¿Dónde ves tú el morao? ¿Te crees que te pago por verte tu jodida cara?—Le arrancó la bandera y se la pegó a los ojos—¿A ver dónde lo ves viejo cabrón? ¿Dónde? ¡Serás inútil! Ni esto sabes hacer. ¿Esto es una bandera?—Con rabia la tiró al suelo y la pisó—¡Esto una mierda!
25 de octubre de 2020
Un pasito pa'lante ¿? Y una hora pa'atrás
A vueltas con uno de los últimos cambios de hora o eso se decía hace un año aunque creo que aún se estaba decidiendo si era mejor el horario de verano y el de invierno y había partidarios y detractores de cualquiera de las opciones. Y qué lejos queda todo aquello con lo que nos ha venido...
30 de agosto de 2020
Días raros
¡¡¡¡Hola!!!!
Ya de vuelta con sensaciones muy raras. Sabía que sería extraño y no me ha sorprendido pero sí la gran tristeza que me produce toda esta situación.
He podido aprovechar estos días para desconectar, no ver televisión, no leer prensa, no conectarme a internet ni a redes sociales ni de ningún tipo y ni siquiera he abierto el portátil, así que uno de mis propósitos que era reencontrarme con la escritura no lo he cumplido pero ya llegará... He disfrutado básicamente de mi tiempo al aire libre, de lecturas, de la familia y de encuentros en petit comité en los que hemos intentado olvidarnos de este maldito virus.
El sonido de los Pirineos (enlace)
Dejarme compartir algunas sensaciones que he tenido y sigo teniendo.
24 de mayo de 2020
Cambios
Dicen los que saben que es mejor hacerlo lento y seguros, y así parece que mañana por aquí ya empezamos con la fase 1.
13 de abril de 2020
Des...confinamiento
En Catalunya hoy es festivo, es lunes de Pascua y celebramos el día de la mona. Durante siglos era costumbre cocinar un pastel con un huevo duro incrustado en la superficie que los padrinos regalaban a sus ahijados. Según la tradición, el dulce tenía tantos huevos como años tenía el niño o niña al que iba destinado hasta que había hecho la primera comunión. Con el tiempo los huevos pasaron a ser de chocolate y hoy la mona se ha convertido en una figura de chocolate de diferentes formas y gustos. Niños y adultos disfrutamos de maravillosas figuras y esculturas que hacen los maestros pasteleros, siempre sorprenden.
Este año también será distinto.
29 de marzo de 2020
#Covid19...Y seguimos...
Espero que pronto, muy pronto podamos decir que ya estamos de bajada y que cada vez son más las personas recuperadas. Ojalá sea pronto pero mientras #yo me quedo en casa.
21 de marzo de 2020
#Yo me quedo en casa
Parecía lejano...pero llegó y lo peor es que algunos siguen pensando que esto no va con ellos. No puedo con las actitudes irresponsables y egoístas. Es por responsabilidad hacía aquellos más vulnerables y todos tenemos personas cerca que lo pueden llegar a ser. Esas actitudes insolidarias me sacan de quicio. No es solo su salud, que igual a ellos no les importa, es con la de muchos otros con la que están jugando.
3 de noviembre de 2019
¿Profesional o vocacional?
![]() |
| Conversación. de Elicia Edijanto |
Había sido un día complicado. No tenía ganas de llegar a casa y
aquella cafetería con sus amplios ventanales y sus mesas con silloncitos le
pareció ideal para hacer una parada.
—¿Qué tomarás?
—Un descafeinado,
por favor.
—¿Algo más?
Elena negó con
una sonrisa. Estaba cansada. Repasó sus últimas conversaciones con el
jefe de estudios y esa sensación de estar en batallas diferentes. Ella no
quería librar luchas, quería enseñar. No quería tener esa sensación de ir
corriendo porque no llegaba, quería dedicar tiempo a los chavales aunque bien
pocos estuvieran interesados. Abrió el móvil y jugueteó con las distintas
aplicaciones. No tenía el ánimo para nada.
5 de enero de 2019
De terapias, turistas, Karma y otros
Habían contratado una excursión para el fin de semana pero no admitían
mascotas así que dejaron a Tanka[1] en ese hotel, al menos así se vendían en las
redes sociales. Cuando la recogieron estaba muy nerviosa y llena de espigas que
la cuidadora, una hippie de largos cabellos blancos despeinados, no había
retirado porque las plantitas eran
naturales igual que retozar y tener sexo. La mujer les había sonreído
mientras repetía lo libre que había sido
la dulce Tanka solazándose por el
campo.
Laura y Sofía se miraron con dudas porque su perra odiaba ensuciarse, revolcarse entre las hierbas o pasear si llovía. Sofía dijo con toda la razón que ¡A esa hippie demodé lo que no le iba era cepillarla!
Retirarle todas las espigas, desparasitarla, dejar su pelo reluciente y bien peinado les costó un par de días igual que intentar sanar esas patitas poco acostumbradas al campo, tan poco que una de ellas seguía con una herida que supuraba cada vez con peor aspecto.
Laura y Sofía se miraron con dudas porque su perra odiaba ensuciarse, revolcarse entre las hierbas o pasear si llovía. Sofía dijo con toda la razón que ¡A esa hippie demodé lo que no le iba era cepillarla!
Retirarle todas las espigas, desparasitarla, dejar su pelo reluciente y bien peinado les costó un par de días igual que intentar sanar esas patitas poco acostumbradas al campo, tan poco que una de ellas seguía con una herida que supuraba cada vez con peor aspecto.
Encontraron un veterinario cerca del apartamento alquilado. Al entrar el
veterinario los recibió con una media sonrisa, apagó con desgana el cigarrillo. Vestía una túnica que en
origen había sido blanca y ahora era de un color indefinido que parecía flotar igual
que los cabellos largos muy rubios. Lo acompañaba una música de fondo New age[2] así
como una combinación de incienso y marihuana. Todo en aquella isla recordaba la
estética de los sesenta.
El hombre acarició a la perrita mientras movía sus manos alrededor del
animal para acabar declamando con voz de tenor que «ese animal estaba sufriendo mucho».
12 de septiembre de 2018
Sobre la vuelta y alguna pregunta
Ya de vuelta y poco a poco recuperando el ritmo, aún con la calma que dan los días espléndidos pasados, con esa delicia del sin prisas, del hacer lo que se quiere, cuando y como se quiere. Y es que aunque a veces el calor aprieta en exceso y moverse es un martirio, a pesar de tantos pesares que acompañan a esta estación, me declaro una fan de los veranos. Quizás son esos días larguísimos que me encantan, esos paseos cerca del mar, la brisa, el sol, la calma que dan las vacaciones y ese dolce far niente, no sé qué es pero ¡Cómo me gusta el verano!
14 de abril de 2018
Momentos de vida
Escribir es copiar del natural aquello que aún no existe.
Benjamín Prado.
Era un día de esos en los que todo volaba y la ciudad se desperezaba sin pausas. Los restos de un globo desinflado hacían
su último recorrido por un cielo tintado de amanecer y un par de barrenderos recogían las hojas acumuladas mientras el viento juguetón las desparramaba
una y otra vez. Amenazaba lluvia.
6 de febrero de 2018
3 de enero de 2018
La suerte
Miriam cogió el décimo de lotería. «Este
año, nos toca». Sonrió. Eso era lo que pensaban los millones de personas que
seguían comprando una lotería que pocas veces les tocaba. Recordó la voz de
su abuela cada vez que se quejaba.
—Siempre hay alguien a quien le toca, mi niña.
—Pues yo no conozco a nadie y el poco dinero que tengo no lo pienso
desperdiciar.
11 de septiembre de 2017
Un día de verano
Había llegado
huyendo de chillidos, parasoles y balones de todas esas orillas quizás mucho
más bonitas pero que perdían su belleza por la forzada intimidad de
los cuerpos al sol. Al llegar allí se
había sentido arropada con esa generosidad que tiene la naturaleza. Sí, le gustaba esa cala.
1 de septiembre de 2017
Volviendo...
El verano y las vacaciones van llegando a su fin y aunque sigo recordando el sol y la sal en la piel toca ya incorporarse, eso sí saboreando la calma y el sosiego que proporciona ese tiempo que es solo de uno, en el que se olvidan las obligaciones y los relojes y se disfruta del tiempo al aire libre, del mar, de la montaña, de la familia, de los amigos... de todo eso que es lo que realmente importa.
No puedo dejar de dedicar en Enredando con las letras unas palabras a mi
ciudad y al terror e irracionalidad que hemos sufridos este agosto del 2017.
Aún conmocionada, con una tristeza inmensa, las emociones a flor de piel y con ese grito que como tantos barceloneses hice mío No tinc por, No tengo miedo, quiero destacar de esta barbarie que hemos sufrido el cariño, la solidaridad, la generosidad, el amor, los pequeños gestos de desconocidos y personas anónimas que no dudaron en ayudar a quiénes lo necesitaban y que me hacen sentir muy orgullosa de mi ciudad y de mi gente.
Destacar la labor de tantos y tantos
funcionarios, esos policías (todos, los de aquí y los de allí) equipos de
emergencia, médicos, enfermeros, bomberos… y a tantas personas
anónimas que estuvieron a la altura. Gracias a ellos y no a aquellos que ni
siquiera en momentos así saben estar, lo primero siempre es la vida y la gente.
¿Cuándo se entenderá eso?
Para finalizar con estas letras improvisadas quiero señalar el gesto de ese padre que perdió a su hijo
de tres años abrazado al Imán de su ciudad, que salió en la prensa y en la televisión y que también algunos han criticado.
¡Qué fácil es juzgar y criticar! A mí me emocionó la generosidad de esos
padres, de esa familia llena de dolor y ese homenaje a su hijito
muerto, que el odio no gane.
Estos días he vuelto a pasear por las calles de mi ciudad y a pesar del dolor,
de la tristeza inmensa que está ahí y que es difícil de olvidar, no van a conseguir
que tengamos miedo. Espero que aquellos que utilizan el odio, el dolor y las
masacres para atemorizar NUNCA lo consigan.
He acompañado estas palabras de la imagen usada para la manifestación del sábado 26 de agosto en Barcelona del artista Frederic Amat y la del homenaje espontáneo que hicieron las personas en la Rambla y de la Casa Batlló es de una gran fotógrafa y amiga Muntsa López.
10 de febrero de 2017
La de las cartas
—¿Me acompañarás?
Las dos amigas acababan de encontrarse en una de esas tardes de amigas, sin prisas y sin nada planificado.
—¿A dónde?
—He decidido ir a una echadora de cartas.
Amanda soltó una carcajada incrédula.
4 de enero de 2017
Noches mágicas
Se revolvió inquieta sabiendo que no debería estar despierta, quería dormirse y no lo conseguía, no podía dejar de dar vueltas y
más vueltas intentando encontrar un sueño esquivo y cuanto más
interés ponía en dormirse, menos lo lograba. Y en cada giro intentaba que no crujieran esas sábanas indiscretas, que
no chirriaran los muelles de su cama, nadie podía saber que estaba despierta.
A su alrededor el silencio le indicaba que todos hacía
mucho que dormían y ella seguía alerta a cada uno de los ruidos y aunque no quería escuchar, los oía. Sabía sin ningún tipo de dudas que ya estaban allí.
12 de febrero de 2016
Nadie avisó
El teléfono la sobresaltó, se acercó a descolgarlo mientras se preguntaba
qué le venderían esta vez, últimamente todas sus llamadas eran para eso, a ver cuándo
recordaba dar de baja ese número fijo, total ya tenía el móvil.
—¿Marta Valero Cobos?
—¿Sí?—¿Marta Valero Cobos?
—Llamo de policía de fiscalía.
Todas sus alertas se pusieron en marcha, eso sonaba a oficial, ¿qué querían
de ella? Escuchó la voz del hombre presentarse y a continuación explicarle el
motivo de su llamada. Conforme el tipo hablaba, su cara iba adquiriendo una
expresión de incredulidad. Aquello tenía que ser una broma de mal gusto. Por si
acaso, apuntó los datos que le dio, después de decirle que por supuesto sí, que
claro que se presentaría en la comisaría, pero cada vez estaba más convencida
de que le estaba tomando el pelo.
¡Eso no pasaba! A ella nadie le había dicho
nada de eso.
14 de enero de 2016
Un día cualquiera
Aquella mañana cuando se levantó se sentía bien, había dormido de un tirón,
sin sobresaltos ni pesadillas de ningún tipo. El agua de la ducha la despejó
aun más, su tez límpida y sus ojos claros le devolvieron una sensación de
descanso.
«Hoy puede ser un gran día…»
La canción resonó en sus oídos mientras esbozaba una sonrisa, se sentía
estupendamente. De camino al trabajo, abrió el móvil que la saludó con un
mensaje entrante de Mila. Sus palabras acerca de la última fotografía que había
publicado, la llenaron de alegría.
«Gracias preciosa, me ha dado un subidón de energía positiva».
















