25 de mayo de 2018

Las hojas del té (II)


Ir a parte I
Ese diminutivo y todo el cariño que llevaba implícito hicieron que a Carla se le humedecieran los ojos. Tragó saliva. Dio un nuevo sorbo a la bebida y el silencio se hizo espeso.

Rosa esperó.

12 de mayo de 2018

Las hojas del té (I)


—¿Sabes leer las hojas del té?— Carla miró a su amiga que le devolvió una sonrisa satisfecha, de esas de las que sí saben. Suspiró, necesitaba creerla—¿De verdad?

28 de abril de 2018

Callar no es la respuesta

             Ni el sexo, ni la edad ni la confesión ni el partido político
                 pueden justificar el silencio de las injusticias. 
          Bertha Pappenheim
                 
Marina jadeó, abriendo y cerrando la boca como un pez fuera del agua. Se ahogaba. Sus dedos buscaron una pequeña callosidad bajo su corto cabello.
Veía borrosas las letras del pequeño recuadro del periódico. Contuvo una primera arcada y por poco llegó al baño donde devolvió el desayuno. Pálida enjuagó su boca y se remojó la cara con agua muy fría. Le palpitaban las sienes. Se dejó caer hasta el suelo apoyándose en los fríos azulejos, temblando mientras sus manos retorcían la toalla blanca.


14 de abril de 2018

Momentos de vida





Escribir es copiar del natural aquello que aún no existe. 
Benjamín Prado.

Era un día de esos en los que todo volaba y la ciudad se desperezaba sin pausas. Los restos de un globo desinflado hacían su último recorrido por un cielo tintado de amanecer y un par de barrenderos recogían las hojas acumuladas mientras el viento juguetón las desparramaba una y otra vez. Amenazaba lluvia. 

25 de marzo de 2018

Cicatrices de plata


El tiempo no regresa... 
Donde no puedas amar, no te demores. 
Frida Kahlo.


Cristina se miró en el espejo retocándose los labios, se fijó en las hebras blancas que habían aparecido como hilillos de plata marcando el territorio.

«Si arrancas una te salen siete».

No sabía si era cierto pero no pensaba tocarlas. Eran una parte de ella como las arrugas que rodeaban sus ojos y las que cercaban su boca, era lo que había reído y llorado, lo vivido.

9 de marzo de 2018

Amigos


Margarita cerró el libro. Le temblaban las manos. Lo apartó a un lado igual que los otros tres que había encontrado. No quería volver a verlos.

Cogió el teléfono y buscó su nombre.

—Hola Margarita. ¡Qué sorpresa! ¿Cómo estás?

Escuchar la voz de ella le hizo cerrar los ojos y todo volvió de nuevo.

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18 de febrero de 2018

Para vestir santos



El día de Reyes siempre íbamos a comer a casa de las tías. Nos esperaban en la puerta de su casa con una sonrisa enorme, nos besaban con mucho ruido como hacen las personas mayores y desde allí ya veíamos los regalos que nos esperaban debajo del árbol de navidad.

20 de enero de 2018

De noche...


Se sobresaltó. 
Sus tacones resonaban sobre el cemento. 
Demasiado ruidosos. 
La calle, demasiado solitaria. 

Intentó, sin mucho éxito, caminar sin hacer tanto ruido. Las sombras caprichosas la acobardaban y aunque solo era el viento, sentía aprensión. Un movimiento cercano, quizás un gato o peor una rata, la inquietaron. Echó una ojeada. Suspiró. Se riñó por asustadiza aunque aceleró el paso.
¿Por qué se había puesto tacones?
Unas voces la alertaron. Miró a su alrededor y no vio a nadie. Siguió avanzando. Tampoco un taxi. Se irritó. 
¿Por qué nunca estaban cuando se los necesitaba?

3 de enero de 2018

La suerte

Miriam cogió el décimo de lotería. «Este año, nos toca». Sonrió. Eso era lo que pensaban los millones de personas que seguían comprando una lotería que pocas veces les tocaba. Recordó la voz de su abuela cada vez que se quejaba.

—Siempre hay alguien a quien le toca, mi niña.

—Pues yo no conozco a nadie y el poco dinero que tengo no lo pienso desperdiciar.

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