14 de marzo de 2021

El año que ¿nos cambió? la vida



Estos días son muchos los que se hacen eco de un aniversario muy poco grato. También en mi caso he estado dudando sobre si dedicarle una entrada a esta triste conmemoración o dejarlo pasar a ver si cuanto antes podemos olvidarlo. Finalmente he decidido escribir sobre él porque es imposible negar ni olvidar lo que ha pasado a lo largo de estos meses.  

Aún puedo recordar el estado de shock en el que como muchos me encontré aquel 14 de marzo. Estado de alarma. ¿Qué era eso? 

A principios de esta semana me veía con una persona con la que también coincidí en una visita esa misma semana de marzo del 2020 y me decía: Sabíamos que estábamos mal pero no que nos venía esta guerra por delante. Y es que con permiso de aquellos que por desgracia sí han pasado una guerra, en esta pandemia con demasiada frecuencia se han utilizado expresiones bélicas desafortunadas incluso la escenografía elegida durante los primeros meses de confinamiento con el ejercito dando datos de contagios y muertos ha sido para mi gusto muy poco adecuada y muy poco tranquilizadora aunque quizás lo que se buscaba era tenernos asustados y desorientados y encerrados en casa y el virus también lo ha puesto bastante fácil. 

Hace un año llegó el miedo a eso que se leía en los libros y veíamos en las películas de ciencia ficción, un virus que no se sabía bien de dónde venía (aunque parece que de China tenía muchos números), si procedía de un animal o de un laboratorio, que no se sabía cómo se propagaba y lo peor ni cómo se prevenía y empezaron una colección de discursos contradictorios, interesados, alarmistas, negacionistas y cifras, y cifras y más cifras y  detrás de cada número había mucho dolor, detrás de cada número había una persona, una familia, una historia que en muchos casos se acababa. Y una crisis económica galopante y muchos sueños y vidas truncados. Y también como no podía ser menos muchos personajes pavorosos y con muy pocas miras diciendo estupideces por televisión y las redes sociales, menos mal que alguno de esos elementos ya está alejado de la presidencia.

Un año en el que nos dijimos que íbamos a cambiar, a valorar lo que de verdad importa y que resultó que todo seguía igual, que ni nos hicimos mejores ni cambiamos. 

Un año en el que nos hemos dado cuenta que no estábamos preparados, que lo apostamos todo al sol y al turismo, que no había industria ni ideas, que nuestro sistema sanitario después de años de recortes y privatizaciones estaba agonizando y que solo a través del esfuerzo y la dedicación de las personas se ha podido sobrellevar y aún estamos en ello, ahora seguimos esperando el milagro de las vacunas que siguen llegando con cuentagotas. 

Un año en que hemos visto que a diferencia de nuestros vecinos europeos éramos pobres, no teníamos solvencia económica para ayudar a nuestras empresas, a nuestros autónomos porque no había dinero y ahí tenemos a tantísimos que están pendientes de unas ayudas que apenas cubren los gastos.

Pero también hemos visto muestras de solidaridad, de ingenio, de esfuerzo, de dedicación, de profesionalidad, de superación. Hemos visto a tantos que superando sus propios miedos intentaban ponerlo fácil a los otros, que no desfallecían, que agudizaban el ingenio. Y nos hemos hecho unos expertos en nuevas tecnologías, usos de los móviles, videoconferencias, skype, whastaspp y hasta en señales de humo si hubieran sido necesarias, hemos visto que lo importante no es lo que tenemos sino a quiénes tenemos. 
Ha habido de todo pero ¿Hemos cambiado? ¿De verdad esta crisis nos ha hecho distintos? ¿Hemos aprendido algo? Mucho me temo que no hemos aprendido a hacer las cosas de manera diferente, ni hemos salido más listos ni más fuertes ni con más ideas porque se repiten los antiguos vicios y los mismos tics. Necesitamos hacer las cosas de forma distinta porque solo así cambiaran, si hacemos lo mismo, nada cambia.

Desde aquí me gustaría con estas letras rendir un pequeño homenaje a todas aquellas personas que nos han dejado, a todas esas personitas detrás de los fríos números, y también a aquellos que han seguido y siguen luchando día tras día trabajando por recuperar la cotidianeidad y ojalá muy pronto nos olvidemos de esta pandemia.



70 comentarios :

  1. Al principio pensé que rescatabamos la solidaridad, la conciencia de sociedad. El horror de las residencias de ancianos fue para mí una reflexión profunda.

    Pero el tiempo ha pasado, la economía está fatal, y sólo nos faltaba la pantomima de los políticos. La gente seguimos con un estado mental de no hacer planes, de esquivar abrazos, de encerrarnos en nosotros mismos. Y el egoísmo sigue ahí. Un abrazo grande.

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    1. Hola Albada sí que como dices parecía que nos hacíamos más "conscientes" y que se extendía o como bien dices rescatábamos la solidaridad... pero parece que se quedó en un intento poco exitoso.

      Son muchas las personas que hemos cumplido por los otros, por nosotros mismos y enfada e indignas a partes iguales cuando ves que nos estamos convirtiendo en "el centro de la fiesta" de otros que en sus países tienen confinamientos. Ayer veía unas imágenes de unos franceses en Madrid diciendo justo eso en Paris está todo cerrado y aquí (por Madrid) todo está abierto hasta las discotecas. Sin palabras. ¡Es una tomadura de pelo constante!

      Un abrazo y a cuidarse

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    2. Déjame añadir que lo de las residencias de anciano ha sido una auténtica barbaridad que desde luego nos debería llevar a construir otro modelo porque lo que ha pasado no puede repetirse. Ojalá al menos en esto hayamos aprendido y se pongan medios.
      Un abrazo

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  2. Lo que no vale la pena es buscar culpables. Las cosas son como son. Un beso

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    1. Hola Susana estoy contigo que ahora lo de buscar culpables no toca ni soluciona mucho, lo importante es salir de esta y haber aprendido algo de esta crisis para no repetirlo.
      Besos

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  3. Hola, Conxita.

    Has relatado de manera perfecta "El año que dejamos de jugar". Desde luego, lo que ha quedado demostrado es la vulnerabilidad del ser humano ante los fenómenos de la naturaleza. Un virus ahora o el impacto de un asteroide demuestra o demostraría nuestra pequeñez ante el mundo. Deberíamos haber aprendido a ser humildes como mínimo. La parte positiva, además de buenos actos de solidaridad, es el record absoluto en tiempo y forma con la que la ciencia ha encontrado una vacuna. Vendrán tiempos mejores pero desde luego no deberíamos fiarlo todo al turismo y re industrializar el tejido empresarial.

    Besos.

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    1. Hola Miguel, feliz domingo.

      No he visto la película pero desde luego como bien dices nos ha hecho darnos cuenta de lo vulnerables que somos. No importa el país ni la raza ni la lengua ni el estatus este virus nos ha mostrado a todos que somos vulnerables, que no somos invencibles y desde luego que necesitamos una buena dosis de humildad. Eso sí también nos ha hecho darnos cuenta que los confinamientos, las restricciones y hasta el acceso a las vacunas no es el mismo para todos y que aquí si importa el tema económico.

      Como dices vamos a quedarnos con la solidaridad, con el trabajo, las ganas y la profesionalidad que sí, que han hecho que se dediquen esfuerzos en tiempo récord a conseguir esas vacunas y a ayudarnos con esta pandemia.

      Ojalá aparquemos un poco tanto sol y pandereta y prioricemos también otros sectores.

      Besos

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  4. No me hago ninguna ilusión con que esto vaya a cambiarnos, ni para bien, ni para mal. Siempre hemos sido capaces de lo mejor y de lo peor y en esa contradicción vamos a seguir moviéndonos. Somos el primer país del mundo en trasplantes y donaciones y el más cantamañanas a la hora de comportarnos civilizadamente asumiendo que lo que está pasando es muy gordo.
    Mis felicitaciones y agradecimiento a las personas que han sacado lo bueno que tenemos para ayudar al que lo ha necesitado.
    Mi recuerdo a los muchos fallecidos y mi abrazo a sus seres queridos. Desgradiadamente la vacuna va a llegar tarde para muchos, pero es una de las pocas noticias positivas que estamos teniendo últimamente.
    Me ha gustado mucho tu entrada, Conxita.
    Un abrazo.

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    1. Hola Chema tienes razón que somos de contradicciones, esos ejemplos que pones son muy claros y encima algunos ayudan a que nos convirtamos en el centro de la fiesta. Estoy indignada con este tema, nuestros vecinos vienen de fiesta sin pasar ni siquiera un test de ningún tipo y los recibimos con los brazos abiertos mientras nosotros estamos confinados en nuestras comunidades. No podemos ir a las islas pero los alemanes sí, no podemos ir a Francia sin test pero ellos sí pueden venir sin problemas. No aprendemos, qué triste.

      La vacuna es una noticia positiva y tanto y ojalá pronto haya vacunas para todos.
      Se ha investigado, se han hecho las pruebas en tiempo récord y parece que a pesar de los pesares de los negacionistas, funcionan. Ahora tienen que haber para todos y para todos los países con independencia de sus rentas económicas.

      Me alegra que te haya gustado, gracias por decírmelo.

      Un abrazo

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  5. Dudo mucho que hayamos aprendido nada.

    Besos.

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    1. Hola Alfred mucho me temo que tienes razón, no hemos aprendido nada y es que se tiene que querer aprender.
      Besos y a cuidarse mucho

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  6. La vida, sin duda, nos ha cambiado. Al menos a quienes dejamos atras la juventud hace ya mucho tiempo... Los jovenes parece que siguen viviendo en la Luna, ajenos a todo. Los que, como yo, peinamos canas, palpamos que estamos perdiendo tiempo de vivir en libertad
    Un abrazo, amiga

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    1. Y tanto que nos ha cambiado Ildefonso y sí como me decía alguien muy querido este tiempo nos lo han quitado. Ojalá pronto recuperemos esos abrazos sin miedos.
      Un abrazo

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  7. Como dice algún comentario anterior no hay que buscar culpables, todos los somos un poco. Sí estoy de acuerdo contigo en que esta pandemia ha revelado nuestras carencias y nuestro perenne defecto de alardear de aquello de lo que en verdad carecemos en gran medida. Me refiero a este mantra de que tenemos la mejor sanidad, somos el mejor destino turístico, tenemos los mejores profesionales de cualquier cosa, somos solidarios hasta el extremo, etc., etc. Cuando llega una situación extrema -y esta lo ha sido, y sigue siéndolo- es cuando la verdad aparece: no teníamos la mejor sanidad, nuestro país depende casi en exclusividad del sector servicios, profesionales abnegados sí tenemos pero no más que en otros lugares, la solidaridad es escasa en ciertos sectores sociales que se dedican a fiestear sin tener en cuenta el peligro en que incurren que luego puede revertir en sus propias familias, etc., etc. Y de los dirigentes presentes, anteriores y de siempre, mejor no hablar: La casta política española es penosa: se quitan el muerto de encima en cuanto pueden, echan la culpa siempre al de al lado, les importa un carajo los casi 100.000 fallecidos: ellos van a lo suyo, a ver si logran perpetuarse en las poltronas con elecciones anticipadas, mociones de censura, protestas salvajes en las calles por cualquier cosa como por ejemplo el enjuiciamiento de un rapero que insulta y amenaza de muerte a todo bicho viviente....
    Sí, esto es España, así somos. Dudo como dice escuetamente Alfred que hayamos aprendido nada. Es una pena la verdad, sólo nos queda pedir que no nos toque y buscarnos cada uno la vida por nuestra cuenta, cosa que según parece es lo que desean para el conjunto del país los mandamases.
    Un fuerte beso, Conxita

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    1. Estoy de acuerdo contigo Juan Carlos.
      Desde luego buscar culpables no sirve de mucho y supongo que todos tenemos nuestra parte de culpa. Me molesta pensar aquello de tenemos lo que nos merecemos porque quiero creer que nos merecemos mucho más que los dirigentes irresponsables que se han votado. Por desgracia en esta crisis casi nadie ha estado a la altura y ojalá (y mucho me temo que no) aprendamos de lo que no se ha hecho bien y pongamos remedio.

      De momento mejor que procuremos por nosotros y cada uno nos cuidemos mucho.

      Besos y buena semana

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  8. Ha sido un año nefasto. El mío, a nivel personal, horrible horrible y horrible. Y a nivel general...horrible también.
    Esperemos qu etodo mejore, pero los qu eno cambiaron al principio de todo esto no creo que lo hagan ya, algunos son incorreglibles.
    Muy feliz semana.

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    1. Ay querida Marigem un abrazo enorme.

      Esperemos que pronto dejemos atrás esta pesadilla. Y sí desde luego los que no han cambiado no tienen remedio, el problema es que sus conductas egoístas nos afectan al resto.

      Que tengas una muy feliz semana.

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  9. Para mi, querida amiga, el resumen anual de esta situación es que nada ha cambiado y que poco hemos aprendido.
    Las buenas personas trabajadoras, comprometidas y solidarias, han tenido y siguen teniendo la oportunidad de demostrar su virtud y calidad de seres humanos. Los egoístas, intolerantes e intransigentes. los violentos y en definitiva los imbéciles que siempre fueron a lo suyo, han acrecentado igualmente las situaciones para demostrarlo. Y es que el ser humano es contradictorio; capaz de crear vida y destruirla. Matar a sangre fría y dar su vida por amor. Nos entregamos desnudando hasta el alma o nos blindamos con corazas de autosuficiencia. no nos damos cuenta que como seres sociales nos necesitamos los unos a los otros.
    Nada nuevo bajo el sol. La estupidez sigue siendo infinita aunque haya oasis de altruistas decisiones personales.
    Un fuerte abrazo.

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    1. Supongo que lo sé Francisco aunque durante un tiempo pensé que igual sí éramos capaces de darnos cuenta que no íbamos bien, que teníamos que cambiar e igual sí salíamos un poco, aunque solo sea un poco, mejores pero visto lo visto está claro que me equivoqué.

      Somos seres contradictorios, capaces de lo mejor y también de lo peor como bien comentas, y por eso prefiero quedarme con tantos anónimos llenos de solidaridad y compromiso con nuestros conciudadanos, el buen hacer de tantos de los que poco se escribe.
      De los insolidarios, estúpidos y egoístas no hace falta hablar más. ¿Para qué gastar energía? Total no van a cambiar y les da lo mismo, por desgracia las redes sociales están llenas de esos impresentables, anónimos y conocidos.

      Un abrazo enorme y muy feliz semana

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  10. Creemos que las cosas cambian, cuando en realidad los que cambiamos somos nosotros.
    salut

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    1. La frase de Wilde que no conocía y me pareció genial para acompañar esta reflexión va en la línea Miquel que tú comentas. No somos conscientes de que cambiamos nosotros.

      Salut

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  11. Si algún día acaba esta pesadilla creo que el mundo será peor que el de antes.
    Hay miedos, recelos y desconfianzas que se quedarán con nosotros.

    Besos.

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    1. Hola Xavi es cierto que preocupa el después y no nos damos cuenta. Hemos tenido que vivir evitando a los otros y si esta pesadilla se acaba, que espero lo haga pronto... ¿Nos sabremos relacionar? Mucho me temo que algunas desconfianzas costará superarlas.

      Besos

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  12. Hola Conxita, la verdad es que pienso que de una u otra forma, sí se han producido cambios en las personas, pero no, no son suficientes lo cambios que se han producido a nivel personal para que el mundo cambie, para que la humanidad cambie, mejor dicho. La pandemia nos cogió de improviso, algo impensable para todo el mundo. Se ha visto y escuchado de todo, ha salido lo mejor y lo peor de nosotros mismos, pero lo que sí estoy segura es que todos hemos aprendido a valorar más las pequeñas cosas, las cosas importantes a las que antes no le dábamos importancia, los abrazos los teníamos a disposición pero eso se acabó y ese contacto mágico se nos ha arrebatado. Yo pasé el confinamiento sola recién llegada a una población a la que no tuve tiempo de conocer demasiadas personas, sin poder ver a mis hijos estando tan cerca...hecho de menos las relaciones sociales, ese intercambio directo ala que ninguna pantalla puede sustituir...
    Esta pandemia por mucho que queramos creo que nunca la olvidaremos. Ojalá pronto acabe, pero este virus ha venido para quedarse como lo hizo la gripe, por suerte ya habrá solución para mantenerlo a raya.
    Abrazos con todo mi cariño.

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    1. Hola Marina.

      En los primeros días de la pandemia cuando el confinamiento era total creo que las emociones estaban a flor de piel, nos vimos tan vulnerables, tan asustados ante aquello que no controlábamos y no sabíamos cómo parar. La falta de contacto con los nuestros aún estando muy cerca fue dolorosa, aprendimos mucho más sobre el valor de un beso o de un abrazo porque sí la tecnología nos ayudó pero la calidez de un abrazo o de un beso eso es insustituible tienes toda la razón .

      Entonces parecía que teníamos claro que el mundo tal y como lo estábamos viviendo no podía seguir, que teníamos que empezar a cambiar pero después de ese shock inicial esos cambios en muchos casos se han quedado en declaración de intenciones.
      Ojalá, haya muchos más cambios para bien, ojalá aprendamos y no vuelvan estas situaciones tan terribles que han pasado y siguen pasando, ojalá aprendamos no solo individualmente sino como sociedad, ojala...

      Espero pronto recuperar esa cotidianeidad y volver a esos abrazos que tan bien sientan.

      Un abrazo enorme y muy feliz semana

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  13. Un aniversario muy triste, Conxita, en el que yo también me acuerdo de los que se han quedado por el camino; en los que han perdido a familiares; en los que se han quedado sin trabajo... Y, como bien dices, un año de sufrimiento que no ha servido para nada. Para nada más que para darnos cuenta de que seguimos como siempre: de irresponsables, de ricos o de pobres, de poderosos o de pueblo obediente,... Un año que sólo ha puesto de manifiesto que no podemos seguir igual, pero en el que no hemos generado ningún nuevo plan para cambiar. En el que los de abajo estamos muy enfadados con los de arriba en cualquier lugar del mundo al que mires. Un año perdido que no ha servido para aprender nada. Pero nada de nada. La pregunta es ¿Cuánto más queda?

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    1. Hola Macarena estuve dudando sobre si hacer esta entrada o no precisamente porque es muy triste lo que ha pasado y aunque toca pasar página, mirar hacía delante, también lo es que ha pasado y no podemos ni negarlo ni no hablarlo ni dejar que nos quite el entusiasmo y las ganas de seguir. Y como a cuento de este pensamiento justo he escuchado en televisión este spot de promoción de la gala de premios Gaudí y una de sus frases me ha parecido ideal para acompañar esta reflexión:
      El pas del temps t'arruga la pell però la manca d'entusiasme t'arruga l'ànima
      (El paso del tiempo te arruga la piel pero la falta de entusiasmo te arruga el alma)
      Así que aunque cueste no podemos perder el ánimo y la confianza en que todo esto lo acabaremos superando y aunque algunos no han aprendido ni aprenderán, otros sí que algo hemos hecho porque como dices no podemos seguir igual.

      Deseando volver a esa cotidianeidad que tanto se echa de menos.

      Un beso enorme y muy feliz semana

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  14. Tu entrada muy buena.

    Algunos hemos reforzado lo que para nosotros es primordial y lo que solo es accesorio.

    Hemos visto a personal que de dedica a repartir culpas sin ofrecer soluciones.

    Como resumen: Quienes valen la pena, valen la pena. Quienes son gilipollas saldrán de la pandemia como entraron.

    Un año que marcará un antes y un después.

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    1. Hola Guille me quedo con tu resumen: Quienes valen la pena, valen la pena.Quienes son gilipollas saldrán de la pandemia como entraron.

      Repartir culpas poco soluciona, más ideas y menos Y tú más pero algunos no se han enterado y siguen haciendo lo uno y lo otro.

      Como le decía a Macarena justo antes de tu comentario, hoy he escuchado una frase que me ha parecido genial de un spot de promoción de la gala de premios Gaudí y que se aplica perfectamente a lo que ha pasado en todo este tiempo: El pas del temps t'arruga la pell però la manca d'entusiasme t'arruga l'ànima.

      Así que nada ni nadie nos quite el entusiasmo ni nos arrugue el alma.

      Besos y a cuidarse mucho.

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  15. Uf, Conxita, ¡se podrian decir tantas cosas de esta pandemia!, desde su origen hasta el modo en que los ciudadanos de a pie han reaccionado. Yo me he llevado muchos disgustos, y no solo por las pérdidas de vidas que ha ocasionado, sino por ver que, a pesar de las cifras escalofrinates de muertos y de ingresados en la UCI, todavía había/hay un gran número de negacionistas y, peor aun, que desafían a la autoridad y a la enfermedad, contraviniendo las normas más básicas de protección, saltándoee del confinamiento, el toqeu de queda, y haciendo fiestas ilegales riéndose del resto de mortales. Y es que, si una cosa se ha puesto una vez más de manifiesto en esta crisis sanitaria, es la incultura y la insolidaridad de muchos, aunque siempre hay (menos mal) gente solidaria, que se juega el tipo para ayudar a los demás. Lo de "to er mundo é güeno", solo aplica a la película de Summers, pero la maldita realidad nos demuestra que no es así. Siento ser tan negativo, pero lo que veo a mi alrededor no es para menos.
    Un beso.

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    1. Hola Josep Ma supongo que con el paso del tiempo esta crisis y todo lo que ha conllevado será objeto de estudios e igual en un futuro sabremos realmente lo qué ha pasado y todo lo que se podía haber hecho de otras maneras. Lo cierto es que incluso los países que se decía que lo habían hecho bien, han tenido avances y retrocesos, estábamos ante una situación que nos ha desbordado a todos y ha puesto de manifiesto muchas cosas que se estaban haciendo mal. La ciudadanía creo que hemos tenido una paciencia de santos, con las idas y venidas, con las restricciones, con los confinamientos que unos seguían y otros se saltaban y no pasaba nada y ahora con el teje-maneje de las vacunas. Estamos agotados y ante una crisis sanitaria y económica que ha dejado al país en la ruina y mientras algunos juegan al absurdo, a negar las evidencias y siguen aumentando las personas muertas y los contagios. No, desde luego no todo el mundo es bueno y sí que hay demasiado egoísta que solo piensa en sus intereses.
      Creo que todos estamos agotados emocionalmente, llevamos demasiado tiempo en esta terrible situación.
      Ahora por motivos económicos se están abriendo comercios, restaurantes, centros comerciales...mientras algunos de nuestros vecinos están cerrando, mientras los ingresos siguen subiendo y visto lo que ya hemos visto tememos esa 4a ola y un confinamiento post-semana santa. Parece que por aquí no cuesta aprender.

      Un beso y buena semana

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  16. Una aportación muy sentida y muy calibrada la que nos traes hoy. No voy a comentar mucho porque me enciendo y podría decir algo de lo que luego me arrepintiera. Personalmente, no he perdido a nadie y tampoco me ha afectado a mi economía de pensionista (por ahora). Pero esas personas que tanto han perdido humana y/o materialmente tienen que estar espeluzadas de ver cómo algunos todavía se lo toman a cachondeo y con tanta falta de sensibilidad. Sé que soy muy escéptica y hasta algo cínica, pero más nos vale que nuestra salud, bienestar y felicidad no dependan de terceros porque lo llevamos claro. En estas situaciones es cuando de verdad se ve.
    Un beso.

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    1. Hola Rosa sí estuve dudando porque no es de esos aniversarios que apetece celebrar y en cambio me hubiera gustado comentar y celebrar que mayoritariamente estuviera la vacuna puesta pero eso parece que va lento, lento.

      Ese negacionismo, ese pasar de todo, es una falta de respeto para tantos que han perdido la vida y sus familiares. No poder despedirse ni hacer el duelo adecuadamente hace aún más complicada la despedida y las frías cifras no siempre tienen en cuenta el dolor de tantos.

      Entiendo que te enciendas porque te aseguro que en muchos momentos también lo hago, ahora me enfada mucho ver lo que está pasando en Madrid y los turistas franceses de fin de semana, no aprendemos nada.

      Un beso y muy feliz semana

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  17. Un texto muy completo de lo que ha ocurrido este año maldito.
    Personalmente no he tenido ningún familiar ni yo misma que haya tenido que pasar por esta horrible enfermedad. Sin embargo, amigos y conocidos han sido afectados.
    No creo que vayamos a aprender mucho de esta experiencia. Quizá muchas personas sean conscientes de lo ocurrido y se planteen cambios en su vida. Pero la mayoría, seguirá siendo como antes.
    Muy triste el desamparo de nuestros mayores en las residencias.
    Y muchos héroes anónimos que han sido ejemplares.
    Lo mejor, la vacuna, pero va para largo.
    No nos queda otra que esperar.
    Abrazos querida amiga.

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    1. Hola Maripaz.
      Al menos la vacuna, aunque llega lentamente, parece que en los colectivos vacunados y que más sufrieron en la primera oleada, tiene efecto. Ahora toca que se generalice esa vacunación y podamos empezar a recuperarnos.

      Los hay que nunca aprenden pase lo que pase y no nos queda otra que convivir con ese egoísmo y cuidarnos mucho.

      Un abrazo enorme

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  18. Todo muy triste. Una pena tantas personas que se han ido.
    Yo creo que no hemos aprendido mucho. Me parece que aún tendría que haber más solidaridad y responsabilidad.
    Esperemos que todo acabe algún día.
    Tu recuerdo ha sido muy bueno.
    Un beso.

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    1. Hola Amalia es muy triste tantas personas que han fallecido y la dificultad para poder despedirse y hacer el duelo. Durísimo.

      Y desde luego no parece que se haya aprendido mucho y encima las personas estamos agotados, decepcionados, desorientados... ante una situación que de momento no parece acabarse.
      Espero que pronto se generalice esa vacunación y a ver si se puede recuperar la cotidianidad.

      Gracias por tus palabras.

      Un abrazo inmenso.

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  19. Hola querida Conxita.
    Me quedo con una frase tuya que me ha encantado, y que adquiere, más si cabe, todo su sentido en estos tiempos:

    "(...) lo importante no es lo que tenemos sino a quiénes tenemos"

    Una verdad incontestable.

    Un abrazo, Conxita.

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    1. Hola Paco es que los que tenemos, son lo único que importa, ¿verdad Paco? Y creo que eso que ya sabíamos, con la pandemia se ha hecho aún más evidente al menos para algunos.

      Un abrazo enorme

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  20. Voy a empezar, Conxita, por tu final diciendo que pienso que el cambio que va a haber en la sociedad cuando termine esto, va a ser mínimo. Nada más hay que ver después de lo pasado y sufrido, la cantidad de irresponsable que nos enteramos en el día a día que todavía existen: fiestas, viajes, reuniones, etc.
    Y decir también, que de lo que sabemos hoy, hace un año no se sabía nada, por eso hubo tantos errores, no solo aquí, sino a nivel mundial. Para atacar a nuestros técnicos, se ponía siempre como ejemplo a seguir, a Alemania, y mira hoy, en dos meses han triplicado por ocho el número de fallecidos, y ya nos superan en la totalidad. ¿Que pasa que antes eran los mejores, y ahora los peores?, por eso mismo pienso que es fácil criticar ante lo desconocido, aunque no recomendable.
    A mi me dejó marcado de ese primer estado de alarma, las ciudades vacías, e incluso en algunos pueblos como en el que yo vivo actualmente, las ventanas y persianas cerradas hasta abajo, que daba un ambiente apocalíptico.
    Un fuerte abrazo, amiga, y a seguir cuidándonos, con la esperanza que esto acabe pronto.

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    1. Hola Manuel esas calles vacías, apocalípticas como bien dices fueron impresionantes, era algo que parecía imposible y pasó. Creo que aún no somos del todo conscientes de las heridas que toda esta situación está causando y que van a ir saliendo.

      Nadie sabía nada y aún se está aprendiendo. Parecía que había países que lo hacían mejor y después como dices también han aumentado muchísimo sus contagios, lo que más me decepciona es que ni en momentos tan terribles como los vividos por aquí ni siquiera han sido capaces de ir a una.

      Un abrazo enorme y a cuidarse mucho.

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  21. Ojalá no olvidemos la pandemia, ni la malo ni lo bueno. Vino a sacar lo peor y lo mejor de nosotros. Después de esto veremos qué lecciones aprendimos, y sabremos distinguir a quienes se comportaron como seres humanos y a quienes lo hicieron como bestias. Una nueva especie debería surgir tras todo esto. Una buena. Y que predomine.

    Va un abrazo.

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    1. Hola Julio David creo que olvidar es difícil y espero que aprendamos y algo se cambie y se haga de manera distinta.
      Eso sí ya no espero mucho de esa nueva especie que comentas, ojalá...

      Un abrazo

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  22. ¡Hola, Conxita! Bueno, la verdad es que no creo que nos cambie demasiado. De hecho, casi diría que hemos incorporado la pandemia a nuestros hábitos de vida previos. En fin, todo pasa. De todas formas a veces me imagino a cualquier persona de un país africano, por ejemplo, que nos viera tan preocupados y deprimidos. Esa persona que debe bregar con guerras, hambre y, además, epidemias tan letales como el ébola, soñaría con vivir nuestra situación. Por no hablar de quienes en la primera mitad de s.XX vivieron la gripe española, con más de 40 millones de muertos en el mundo, la I GM, la crisis del 29, la Guerra Civil, la II Guerra Mundial. Todo ello en 40 años. Comparado con todo eso... puff. Bueno, ya ves que esta crisis me ha hecho no solo más escéptico, sino mucho más relativista. Un abrazo!

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    1. Hola David.
      Desde luego sí parece que no nos ha cambiado mucho, solo se tiene que mirar la TV y ver las aglomeraciones de gente sin mascarilla y sin distancia social y diciendo ya sabemos que después de semana santa nos volverán a confinar. Buff, me enfada, todos estamos cansados pero muchos seguimos intentando mantener la protección que nos recomiendan. Y sí, totalmente de acuerdo contigo. Vernos quejarnos tanto y no ver lo que están pasando países menos afortunados en los que a la falta de todo se añade un virus.

      Entiendo ese escepticismo y relativismo porque es algo que más o menos estamos experimentando cada vez más.

      Un abrazo y feliz mona (si la celebráis)

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  23. Personalmente creo que va a ser difícil que cambiemos,... esta forma de de afrontar la vida la llevamos impresa en los genes,... y los genes pueden mucho Conxita,... Lamentablemente cuando todo esto empezó, muchos pensamos que a pesar de todo podría ser una oportunidad de cambiar, de volvernos amables con la naturaleza que nos lo da todo, de cambiar hábitos, actitudes,... pero por lo visto en cuanto se abre una pequeña ventana de oportunidad, todos, y digo todos, ... nuestros dirigentes y nosotros mismos volvemos irremediablemente a las viejas costumbres,...
    Un abrazo!

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    1. Hola El baile de Norte esta visto que no vamos a cambiar mucho, parecía que con el sobresalto y el miedo inicial nos podíamos plantear que estábamos haciendo las cosas regulín (por ser generosa) y podíamos cambiarlas como tú dices ser amables con la naturaleza que tanto nos da pero visto lo visto ya no lo creo. Estos días he aprovechado para ir por el monte y me ha entristecido ver lo poco que cuidamos la naturaleza: papeles, latas, botellas, mascarillas...Una auténtica vergüenza, ver tanto incivismo y poco respeto por el medio ambiente no me da muchas esperanzas aunque pienso seguir poniendo mi granito de arena...

      Un abrazo

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    2. Eso es, no desesperes. Yo trabajo en el departamento de parques naturales en mi comunidad y estamos desbordados, ,... desbordados de gente que piensa que el medio natural es el escenario perfecto para sus fotos de las redes sociales,... que los parques naturales son los parques infantiles idóneos para unos chavales descontrolados, que lo carteles de aviso están para descojonarse, que los envoltorios y envases de las cosas que nos llevamos al campo se dejan en cualquier lugar,... que los animales, plantas y hábitats están para alegrarnos e día a nosotros.

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  24. Estoy contigo en que este año nos ha mostrado muchas cosas, algunas buenas y otras no.
    Creo que el virus nos ha demostrado que somos vulnerables, y que la seguridad en la que creíamos vivir era un espejismo. Un ente diminuto, microscópico, nos ha bajado del pedestal en el que nos habíamos instalado, mostrando que nuestros cimientos eran de barro y paja.
    En fin, demos un homenaje de recuerdo a todas las víctimas que se fueron. Descansen en paz.
    Un besote, guapa.

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    1. Hola Paloma sí hemos visto también preciosas muestras de solidaridad y de amor pero con frecuencia se da más atención a las conductas indeseables que a las muestras de generosidad.
      Como dices creo que demostrarnos que somos vulnerables, muy vulnerables, frente a algo que ni siquiera vemos es lo que nos dejó tan descolocados y asustados en aquellos primeros meses del confinamiento total.
      Después quizás el cansancio, la crisis galopante y en algunos casos el egoísmo han hecho que se relativice y se vaya con ese pensamiento un tanto naif de a mi no me pasa nada y se olvidan de tantísimas personas fallecidas y contagiadas.

      Un beso enorme

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  25. Hola Conxita!! Creo que fue Stalin quien dijo que la muerte de unas pocas personas es una tragedia y la muerte de muchas sólo una cifra. Me temo que en eso tenía razón, las cifras nos insensibilizan y nos impiden empatizar con las personas individuales detrás de esos números. Me ha encantado tu reflexión, ojalá haya esperanza suficiente para que todo cambie a mejor. Besos!!

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    1. Hola Ana no conocía esa referencia pero en este caso parece que sí ha sido así, es como si ya fuéramos insensibles. Horroriza ver la manera en que se dicen las cifras, sin emoción, sin pensar que detrás de cada una hay una persona, una historia, una vida, que no se nos olvide con tanto número.

      Un beso y buena semana

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  26. Maripaz cataloga tu texto de muy completo... Y no cabría negaros razón! Y sin embargo, amiga, leemos más o menos lo que todos conocemos. Lo que un día sucedió, o nos hicimos conscientes.

    Pero hoy, 20 de Marzo, el mundo sigue girando. Y si bien es cierto que no gira igual para todos, nunca antes tampoco lo hacía, la vida continúa.

    Quiero señalar con ello que lo pasado ¡pasado! Sea de hace un año o de anteayer. De las experiencias vividas por todos nosotros, cada quien extraerá sus propias lecciones, determinaciones de cambios, o no. ¡Quién sabe a priori?

    De los que estamos hoy aquí, seguimos! De los que se "fueron", antes también se "iban", sus familias y amigos procesarán el hecho acorde con ellos mismos. No considero necesario un duelo general por esos hechos!

    ¡La vida continúa!

    Y si somos capaces de cerrar el capítulo del “ayer” lo más limpiamente posible, sin quejas y culpabilidades, tal vez seamos conscientes de la realidad “única” que todos, individualmente o en conjunto, tenemos por delante… Desde ya!

    ¡Desde ahora mismo!… ¿Nos ponemos manos a la obra con la inteligencia requerida?

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    1. Hola Ernesto tienes razón que la vida sigue y que la queja impide avanzar pero más que queja creo que es importante reflexionar sobre aquello que nos ha sucedido, no para recriminar y sí para aprender y quizás, solo quizás, no volver a repetir tantos errores. Igual esta crisis nos ayuda a pensar en otros modelos para nuestros mayores, quizás nos ayude a ver que no podemos seguir formando a buenos profesionales que por falta de oportunidades están en otros países, quizás deberíamos repensar el modelo de economía que tenemos en algunas ciudades, etc. Si conseguimos aprender algo, ya sería mucho.

      Estoy contigo en que la vida continua y que los que se fueron también se iban. Cierto. Quizás lo más terrible según mi opinión es que muchas de estas personas que se han ido, que han muerto, en muchos casos lo han hecho en soledad, sin aquellos que los quieren cerca, porque este virus impedía acompañar esos momentos y ese no poder despedirse lo hace aún más difícil. Es necesario poder despedirse, poder llorar, hacer el duelo y en muchos casos ni siquiera han podido ver a sus familiares por el virus, eso lo ha hecho aún más complicado y doloroso.

      Por lo demás estoy contigo, toca empezar a construir desde ya.

      Un abrazo y feliz semana

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  27. Contxita una buena reflexión de todo un año donde ha tenido que llegar un bichito diminuto a cambiar el mundo. Y lo peor de todo es que saldremos de esto, pero se ha quedado y se quedará mucha gente en el camino. La economía destrozada y muchos poderosos no aprenden. Quieren salvarla a costa de la salud. Hay gente que a pesar de verlo no lo ve y lo niega. Al mes de estar confinados algo cambió para bien la atmósfera y la naturaleza que vio su campo libre. Pero duró poco hoy estamos igual que antes. Y la gente no cambaremos, ya nos hemos cansado de esperar a que pase todo y queremos hacer la misma vida de antes. Viajes, fiestas vida social y mientras esté este bichito entre nosotros nada va a cambiar y las vacunas no solucionaran todo el mundo mientras los países poderosos las pueden comprar y los países pobre no pueden acceder a ellas. Seguiremos igual o peor. Un abrazo.

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    1. Muchas gracias Mamen ese virus nos ha hecho darnos cuenta de que somos muy vulnerables.
      Es cierto que el tiempo que estuvimos confinados, la naturaleza que es muy sabia, lo aprovechó y recuperó su esplendor, ese que tanto maltratamos. Los humanos somos menos sabios y algunos siguen sin querer aprender nada de todo lo que ha pasado pero es que somos muchos y hay de todo.
      Las desigualdades se han hecho mucho más evidentes y ahora con la llegada de las vacunas hay muchos países que ni siquiera se pueden plantear comprarlas y otros que sacan sus peores versiones intentando acapararlas para los suyos.

      En situaciones extremas los humanos sacan su mejor y su peor cara. Espero que poco a poco vaya llegando la cordura a todas partes porque lo de hacernos mejores va a ser que no lo hemos aprendido del todo.
      Un abrazo

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  28. Gracias por estas reflexiones, Conxita. Me uno a ti en el homenaje a las personas que nos han dejado.
    No estábamos preparados para que nos tocara esto. Ni las personas corrientes, ni los políticos, ni la propia sanidad mundial. ¿Confinamiento? ¿estado de alarma? ¿toque de queda? Suena a guerra. Personalmente, no habría puesto a militares a dar ruedas de prensa como se hizo. Pero el lenguaje bélico no me parece desacertado, es que esto era, y sigue siendo, una guerra, solo que nuestro enemigo es invisible. Si la gente lo viera así (desde la más alta autoridad al más humilde de los ciudadanos), ya habríamos vencido al virus.
    Con el saldo, hasta el momento, de dos millones y medio de muertos (oficiales, seguramente más) en el mundo por esta enfermedad en un año y la amenaza de una cuarta ola sin haber terminado la tercera... creo que no se dio un mensaje alarmista, al contrario, intentaron no alarmar a la población y lo peor que pudieron hacer fue decir que la gente joven pasaría de forma leve la enfermedad. Si hubiesen comprendido la gravedad del asunto la inmensa mayoría de la población habría seguido las normas sanitarias y no veríamos esas vergonzosas imágenes de irresponsables.
    Por lo demás estoy de acuerdo contigo. No hemos aprendido nada del pasado, ni hemos aprendido nada de las tres olas anteriores. Repetimos los errores una y otra vez. No saldremos distintos. Queremos seguir con la vida de antes y a nadie se le ocurre plantearse que este país no puede continuar dependiendo mayoritariamente de algo tan frágil como el turismo y el sector servicios. Hemos comprobado que cualquier catástrofe nos llevará a la ruina. La ruina la ha traído el virus, como la traerá el cambio climático, una guerra, un terremoto o lo que venga... Deberíamos invertir en industria y en otros sectores más estables. Pero nada, tropezando con la misma piedra. Otros países que basan su economía en otros sectores, siempre fueron más ricos que nosotros y ahora están menos arruinados que nosotros. Los que han cancelado el turismo, han puesto en cuarentena a los viajeros y han cerrado todo, ya están saliendo de esta...

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    1. Hola MJ este virus nos ha demostrado que somos muy vulnerables, mucho y que nada de lo que sabíamos nos había hecho pensar en lo que íbamos a vivir.

      Ha sido y está siendo tan difícil de controlar por esa invisibilidad que tan bien destacas. No se ve y se hace como si no existiera por parte de algunos, los más jóvenes siguen con eso del pensamiento mágico y a mi no me pasará nada y lo cierto es que a todos nos ha tocado algo. A algunos, afortunadamente, la parte más leve, otros ya no están pero este tiempo nos ha dejado una huella, nos ha quitado abrazos, nos ha quitado risas, nos ha quitado tiempo y el tiempo no se recupera sobre todo en aquellos que ya tienen más años. Y encima tenemos que pensar en lo afortunados que somos por estar vivos y sanos.

      Dicen los "expertos" que se ha comunicado entre mal y muy mal en esta pandemia, no tengo ni idea, sé que la mayoría de las personas han seguido las recomendaciones a pesar de que en algunos casos eran contradictorias, creo que han sido más que las han seguido que los que las han ignorado pero también es cierto que sin medios (económicos, personales, etc.) no puedes hacer frente a algo tan grave como lo que ha pasado. No se puede pedir cerrar negocios cuando las personas tienen que comer y las ayudas tampoco llegan. Es muy complicado y nadie sabia hacerlo, eso es muy cierto y lo que si he encontrado a faltar es que se fuera más generoso, más colaborativo entre los dirigentes, no se trata de criticar sino de ayudar entre todos a salir cuanto antes y eso no ha pasado, solo se criticaba y se ayudaba muy poco.

      Como dices interesa que aprendamos, lo pasado ya ha pasado pero pongamos los cimientos para hacer las cosas de manera distinta, como bien dices busquemos otras industrias, no lo dejemos todo al turismo, apostemos por la innovación, por la ciencia, cuidemos nuestra naturaleza y sí, aprovechemos el sol pero no solo para el turismo...Ojalá aprendamos. ​

      Besos y feliz semana

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  29. Respuestas
    1. Muchas gracias Mucha,
      No sé si es bonito el texto, diría que es mi realidad como yo la he vivido y por tanto seguramente es muy particular pero me apetecía compartirla en el blog.
      Un saludo

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  30. Creo, Conxita, que lo más claro de este año es el número de personas que han muerto a causa del virus. Me uno a tu homenaje hacia ellos.

    Por lo demás, bien poco se ha cambiado ni hemos cambiado. Bochornoso el espectáculo de los partidos políticos que dicen representarnos. Parece que la situación da la razón a ese dicho de que, en circunstancias adversas, al final, se saca lo que tiene cada cual.

    Si las cosas funcionan -las que funcionan- es porque la gente lo hacemos, continuamos acudiendo al trabajo (quienes lo tienen) y procuramos sacarlo adelante. Esa es una de las lecciones de este año. Pero, por encima, en su mundo virtual, está la política que es la que maneja los fondos.

    Abrazos.

    Ignacio

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    1. Hola Ignacio.

      Desde luego los partidos políticos han ayudado muy poco. Nadie, ni ciudadanía ni políticos teníamos conocimientos para enfrentar esta crisis pero ellos han dado poco la talla y en lugar de concentrar esfuerzos y ayudar todos sin importar el color político lo único que han hecho ha sido criticar y enervar a la población con mensajes absurdos.
      Estoy contigo que la mayoría de la gente ha seguido poniendo todo de su parte, poniendo esfuerzos y ganas a pesar de los políticos y ellos han seguido en sus guerras y en defender sus sillones. Triste espectáculo el que siguen dando y qué poco parece que les interesan los ciudadanos.

      Abrazos y buena semana

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  31. Esta lamentable crisis mundial pasará de eso estoy seguro, la peste en tiempos de Marco Aurelio pasó, la de la edad media pasó , lo lamentable es que no aprendemos la lección, estamos lejos de ser solidarios, pero de todas maneras cada uno desde su pequeño espacio hagamos lo que sea coherente para contribuir con un grano de arena a mejorar este mundo en el que nos ha tocado vivir.

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    1. Hola Pablo bienvenido a enredando con las letras. Como bien dices y la historia nos recuerda, todo acaba pasando pero ¡Qué largo se está haciendo!

      Me quedo con ese hacer cada uno desde su pequeño espacio, que no dejemos de aportar nuestro humilde granito de arena y hacer de nuestro mundo un lugar un poquito mejor.

      Muchas gracias por tu visita, feliz semana.

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  32. Hola, Conxita.

    Yo no puedo dejar de ver todo esto como una realización de lo que nos han mostrado tantas veces las historias de ciencia-ficción: que somos, como civilización, muy débiles; que nos creemos a salvo de todo por la arrogancia que nos dan nuestros adelantos, nuestra tecnología; pero que no estamos preparados en absoluto, ni intelectual ni moralmente, para enfrentarnos a circunstancias extraordinarias que no podemos o no queremos imaginar.

    Al principio yo también tuve la esperanza de que todo esto sirviera para abrirnos los ojos y hacernos un poco mejores, más responsables, más sensatos. Pero ya me ha dado tiempo a perder esa esperanza. Los buenos seguirán siendo buenos y los malos y los memos seguirán siendo malos y memos.

    La única esperanza que sí me queda es que los buenos sean siempre más que los otros.

    Un abrazo, y gracias por tus reflexiones.


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    1. Hola Ángeles desde luego este virus nos ha dado una tremenda lección de humildad. Nos creíamos tan grandes y sabios y nos ha hecho pensar en nuestra vulnerabilidad. Con todo lo que creíamos saber y no se supo lo que nos venía encima y encima este virus invisible confinó a medio planeta o al planeta entero y aún seguimos intentando controlarlo.

      Sí, yo también creí que lo que se estaba viviendo era tan terrible que nos daríamos cuenta que teníamos que cambiar, hacer las cosas de otra manera pero conforme ha ido pasando el tiempo me he ido desengañando y parece que como bien dices los buenos seguirán siendo buenos y los malos y los memos seguirán siendo malos y memos.
      También quiero creer que los buenos siempre son más que los otros y lo que pasa es que se les hace menos caso. Ojalá se pusiera más el foco sobre lo bueno que hay y que se hace, igual entonces se copiaba más.

      Gracias a ti por acercarte a leerlas.

      Un abrazo y muy feliz semana

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  33. Querida Conxita, cuánto me alegro de que te decidieras a escribir la entrada, porque es emotiva y sincera, y porque hace pensar sobre aquella famosa frase de "saldremos más fuertes"... Nada más lejos. Sin embargo, creo que las personas que de verdad merecen la pena sí han mejorado, sí han aprendido, y de ellas estamos aprendiendo los demás. Así que, ánimo. Sigamos con esperanza. Abrazos

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    1. Hola Marisa.
      Gracias por tus palabras. Lo cierto es que pensaba dedicarle una entrada más a este puñetero virus pero lo cierto es que está, que ha pasado, que sigue pasando y no podemos olvidarlo aunque espero que sí dejarlo atrás.
      Ese saldremos más fuertes ya ni lo recordaba, pero viendo lo que sé diría que el más egoístas sería más certero porque se ve cada comportamiento de lo más incívico.

      Como tú quiero quedarme con los que sí merecen la pena y esos como dices sí han mejorado y aprendido.
      No perder la esperanza me parece una muy buena conclusión, gracias por ese positivismo que se agradece.

      Un beso enorme y feliz semana

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  34. Se me pasó esta entrada amiga.
    Así es, un año que no olvidaremos por todo lo que nos trajo y se ha llevado que ha sido mucho.
    Tristeza por todos los que ya no están, que si nos lo dicen no lo hubiéramos creido. Pero es la cruda realidad y seguimos viendo como cada día se van más.
    Vamos a creer que somos capaces de al menos intentar ser mejores porque parece que poco hemos aprendido.
    Y debemos estar agradecidos a Todos los que con su esfuerzo están sacando esto adelante por eso debemos concienciarnos que es labor de todos no solo de unos pocos.

    Saldremos de esta Conxita y creo que nos hará ser más prudentes.
    Buen martes y a seguir caminando. Cuídate.
    Un abrazo.

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Mil gracias por tu comentario.
Conxita

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