24 de abril de 2022

Sant Jordi pasado por agua




Después de dos años por fin ayer tuvimos un Sant Jordi de aparente normalidad. Gente, gente y más gente por las calles, rosas y libros y la lluvia, el viento y el granizo que se apuntaron para no hacerlo todo tan plácido. 



Según esta noticia de un periódico con falta ortográfica incluida (miren el ranking que "hiremos" actualizando) sobre los libros más vendidos en la pasada jornada y este ejemplo me lleva a preguntarme por algo con lo que me estoy encontrando en lugares que me parecía imposible: los libros, la prensa, la televisión... y son las "faltas de ortografía". Entiendo que aunque no debería ser, a todos se nos puede pasar pero ... ¿En la prensa escrita? ¿En la televisión? ¿En los libros?... 
Cada vez que lo veo, como hace un rato con esta noticia, no puedo dejar de asombrarme. ¿Por qué se da tan poca importancia? ¿A nadie le molesta? A mi me duele a la vista (esta es una frase que seguramente no es nada correcta pero describe esa sensación cuando algo te duele al verlo) ¿Dónde están los correctores o es que en el afán de reducir precios también reducimos la revisión? Y también entiendo que la prensa escrita lo tiene muy complicado pero alguna solución debería haber  para que no pasara ¿no?
Supongo que más de uno pensará que es una exageración pero soy de una generación a la que nos insistieron mucho con las faltas de ortografía y hasta recuerdo que en los exámenes nos bajaba nota pero claro ahora que no se puede suspender pues la exigencia de escribir correctamente también se relaja, total...


Soy consciente que los móviles, whatsapp, twitter y otras redes sociales no ayudan en la corrección cuando escribimos y en un contexto informal, casi puede entenderlo (mis hijos se ríen porque escribo los mensajes con todas las letras y hasta con acentos) pero cuando se envía un correo electrónico, un currículum, una web publicitaria, un documento de trabajo... se debería ser lo más cuidadoso posible y no siempre es así. En el ámbito laboral cuando me he encontrado con algún ejemplo de los terroríficos he avisado, con toda la prudencia del mundo para no molestar, a la persona interesada para que lo pueda corregir porque es algo que a mí me gustaría que me hicieran. De hecho, en mi caso (que soy bilingüe y utilizo catalán y castellano continuamente) a veces se me han "cruzado" las palabras y he cometido faltas y he agradecido enormemente a los compañeros que me lo han dicho. 

En fin, perdonad por este inciso, pero es que me ha dejado descolocada ese hiremos. A lo que iba, ayer celebramos nuestro Sant Jordi sin restricciones y con la novedad, me pareció que mejoraba y mucho, una superisla literaria en la que se sustituyeron coches por libros, rosas y muchas personas.  
También se podía disfrutar de propuestas gastronómicas como el pan o el pastel de Sant Jordi o hasta libros de chocolate para los que prefieran comerlos. 



Fue extraño como lo está siendo este volver a la cotidianeidad de antes del COVID. Hemos estado huyendo de las aglomeraciones durante estos años y de repente, encontrarse en ese maremágnum de gente es sorprendente y hasta un poco inquietante. Y qué decir de la gente a la que no reconoces sin la mascarilla, ahora nos toca redescubrir. 

El tiempo nos jugó malas pasadas, nos regaló horas con sol que mezcló con tormentas violentas, granizo y vientos que se llevaron por delante paradas y destrozaron libros y a pesar de eso, la gente siguió en la calle. ¡Había muchas ganas! Muchos ánimos a los libreros afectados.


El miércoles 20 de abril se eliminó el uso de las mascarillas en interiores excepto en el transporte público, hospitales y farmacias. En las empresas se ha dejado en manos de los servicios de prevención de cada empresa y ahora en grandes empresas tenemos de todo. Hay mucha gente con miedo y con desconfianza, han sido dos años terribles y aún cuesta pensar que ese puñetero virus ya está controlado y que podemos recuperar hábitos y relacionarnos sin preocupaciones mientras siguen llegando noticias de China.

Supongo que necesitamos tiempo para recuperar la confianza y volver a la cotidianeidad que el virus nos ha quitado y podemos contarlo, así que disfrutemos de cada día.

Me encantará saber vuestras opiniones.
Un beso







29 comentarios :

  1. La mañana fue de perros, pero esa misma imagen, tomada a las seis de la tarde era de un agobio de gente enorme. Paseo de Gracias estaba a reventar.

    Un abrazo, y que pasaras un feliz día

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    1. Hola Albada Dos antes de nada disculparme por tardar tanto en contestar, ando muy poquito por el blog.
      Como dices conforme avanzó el día se hizo impracticable, personalmente ya ni me acerqué a la zona porque no llevo muy bien lo de las multitudes y preferí pasear por calles menos turísticas.
      Un beso enorme y aunque ya hace muchos días, espero que tú también lo pasaras muy bien.

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  2. Por la mañana no apetecía nada salir y no me pilló por los pelos una buena granizada.
    Luego a media tarde bajé andando al Ateneu Barcelonés que hacían una lectura de cartas teatralizada muy interesante de la que doy cuenta en mi otro blog. Tuve que avanzar colándome entre la gente, cual gnomo azul andarín, para poder llegar a tiempo, cosa que no conseguí. Por suerte me dejaron subir al anfiteatro y así no molestar al entrar fuera de hora. Me compré un libro que es una biografía de esas sesudas, pero que me apetece leer.
    En muchos casos las faltas provienen del uso de malos traductores, ese diario que pones de ejemplo utiliza el catalán como lengua previa. Pero el iremos con h canta mucho y no es por eso.
    Se notaban las ganas de la gente por disfrutar del día.
    Un abrazo.

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    1. Hola Alfred antes de nada discuparme por tardar tanto en contestar.
      Desde luego el tiempo está muy loco. Insisto en que es imposible que nadie niegue que el cambio climático está aquí y que es importante tomarlo muy en serio. Ahora mismo por aquí tenemos una temperatura de pleno verano y no hemos acabado el mes de Mayo, es muy preocupante.

      Me has hecho reír con ese gnomo azul andarín, al menos conseguiste verlo.

      Es cierto que el uso de traductores automáticos puede dar más de un disgusto, yo misma tengo configurados los dispositivos para el catalán y cuando escribo en castellano tengo problemas porque toda la pantalla está en rojo y a veces, sin darme cuenta hasta me cambia palabras, también me pasa con el correo electrónico. Lo tengo asumido aunque no me gusta pero como decía, en mi época escolar era imposible pensar que en un periódico, en un libro... se colaran faltas de ortografía y ahora es de lo más habitual.

      Un beso enorme y espero que esa bibiografía sesuda sea de lo más apetecible.

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  3. A mí las faltas de ortografía también me molestan y además existe el corrector automático. Un beso

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    1. Hola Susana como le decía a Alfred los correctores automáticos a veces nos juegan malas pasadas. En mi caso que los tengo configurados en catalán cuando escribo en castellano todas las palabras me salen en rojo y al final se me pueden pasar y se me pasan errores, así que os pido disculpas.

      Un beso enorme y disculparme por tardar tantísimo en contestar, ando muy poquito por el blog.

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  4. Ay Conxita, de la misma generación que tú, me dañan la vista y el cerebro una falta de ortografía. Que siempre se puede escapar, pero es lo que dices. Sobre todo en prensa escrita y editoriales, hay una figura que son los "correctores de textos". Y ¿Sabes lo que creo? Tú hablas de la mala influencia de las RRSS y la aplicación de Whatsapp, pero yo lo atribuyo a una laxitud del sistema educativo y a una falta de preparación de los docentes. En definitiva creo que estamos sólo en la avanzadilla de lo que está por venir y lo que nos queda por ver... Una pena.
    Muchos besos y ¡Feliz San Jordi! Aunque sea con lluvia y granizo.

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    1. Hola Macarena antes de nada disculparme por tardar tanto en contestar.
      Supongo que es eso, que nos "machacaron" tanto que sorprende la laxitud y hasta lasitud con este tema, totalmente de acuerdo contigo. Para los que somos de una época, un libro era el mejor ejemplo de corrección, no había faltas y también en la prensa y ahora hay momentos en que una se queda abochornada. Yo cometo faltas aunque reviso lo que escribo y en este mismo escrito se me han colado algunas, afortunadamente los compis blogueros me avisan y lo cambio, no se debería cometer ninguna pero hay faltas y faltas. En mi caso y sin ánimo de justificarme, mis correctores en el portátil, en el móvil o en la tableta me juegan malas pasadas porque están configurados en catalán y cuando escribo en castellano todas las palabras están en ¡¡¡rojo!!! jajaja y al final tengo un poco de cacao mental.
      Diría que la baja exigencia en la escuela, el bajo nivel de lectura y escritura es preocupante pero cualquier cambio que intenta subir un poco el listón tiene un montón de detractores. Así que supongo que nos vamos a tener que acostumbrar.
      Espero que estéis muy bien.
      Te voy leyendo y viajo contigo ;)))
      Un beso enorme

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  5. Lo de las faltas de ortografía es algo que, desde hace bastantes años, me ha resutado intolerable. Y cuando digo desde hace años me retrotraigo a cuando leía los CV o cartas de presentación de algunos candidatos a un puesto de trabajo y a los que debía entrevistar, personas con título universitario y que cometían faltas garrafales. Por supuesto, solo por ello quedaban descartadas. Una cosa es que, escribiendo una nota o este comentario, se cometa un error tipográfico que pasa desapercibido por las prisas, y otra muy distinta es hacerlo en un documento "oficial" que está proyectando la imagen de quien lo ha redactado. En la prensa escrita y en las bandas informativas en televisión (esos subtítulos estáticos a pie de pantalla), no entiendo como no hay un filtro para verificar que el texto no contenga ninguna falta de ortografía. En algunas novelas he visto errores tipográficos y de puntuación, que debe haber pasado por alto el corrector, pero nunca una falta ortográfica, menos mal.
    En cuanto a la diada de Sant Jordi, al margen del tiempo variable, dio una imagen de normalidad al ver a tanta gente deambulando como si nada hubiera pasado. Yo, sin embargo, en aglomeraciones como esta sigo haciendo uso de la mascarilla. Por si acaso.
    Un beso.

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    1. Hola Josep Ms estoy contigo que también pasa en cv o cartas de presentación de candidatos a puestos de trabajo y tengo que reconocer que eso hace dudar bastante del candidato en cuestión. Tienes razón que hay errores y errores y aunque intentas entender en algunos lugares "escuece" más.
      También me he percatado de esas bandas informativas en tv y como se cuelan algunos errores garrafales y también me pregunto si nadie lo revisa. En mi caso, por desgracia, en alguna novela también me he encontrado con faltas de esas que "duelen" y ahí si que me he quedado del todo descolocada. Supongo que en ese bajar costes también se reduce el trabajo del corrector.

      En mi caso también cuando veo a mucha gente aún me pongo la mascarilla.

      Un beso enorme y muy feliz semana

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  6. Empiezo por la "cotidianeidad"... Que es, será, la tónica en la que nos hemos movido todo este tiempo atrás... Virus, vacunas, mascarillas, etc. Y con un "canto en los dientes" si la cosa no se complica más.
    ¿Ejemplos? Shangai, Asturias, Cantabría, Navarra...
    Que a nivel político/sanitario/"caramelo para niños" se haya levantado la restricción de las mascarillas... con la que está cayendo, solo puede explicarse a ese nivel que describo.
    A la irresponsabilidad de un pueblo, le corresponde la "irresponsabilidad" de su gobierno.
    Ya sobre la feria del libro y todo lo que ello supone de intentar alcanzar cierta normalidad, evento, gentes, libros, economía, etc., ¡bienvenido todo!

    Mascarillas incluidas!

    Abrazos Conxi.

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    1. Hola Ernesto nos han dicho tantas cosas que no han sido que ahora cuesta confiar en que de un día para otro la pandemia se ha acabado, no lo sé. En mi caso si veo que hay mucha gente prefiero ponerme la mascarilla de nuevo y sosbre todo ir a otros lugares en los que haya menos gente.

      Es cierto que hay ganas de recuperar la "normalidad" y recuperar esas cosas cotidianas que tanto se han encontrado a faltar pero prefiero ir poquito a poco.
      Un abrazo y muy buena semana Ernesto

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  7. Con las faltas de ortografía me pasa lo mismo que a ti. No entiendo que se les dé tan poca importancia, sobre todo cuando se trata de textos para el público. Si se es escritor o periodista se supone que el saber escribir sin faltas de ortografía es parte de la profesión. Que pongan esas faltas es como si un cocinero no supiera utilizar las especias o los distintos puntos de cocinado de un solomillo. Igual estamos anticuadas y eso no tiene importancia, o igual es parte de la dejadez que domina todo en esta sociedad en la que el esfuerzo está infravalorado y da igual «hocho que hochenta», ja, ja. Yo también soy de las que en WhatsApp pongo todos los acentos.
    A mí me causa cierta inquietud el que hayamos pasado de tanta mascarilla y restricción a una libertad caso total y es que en mi entorno nunca hubo tantos casos de COVID como ahora, bien es cierto que muy leves, pero ahí están y no sé si el abrir tanto la mano de repente no hará que nos arrepintamos.
    Un beso.

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  8. Saludos, Conxita, en estos días de libros y rosas (y, por fortuna, lluvia, aunque en las ciudades nos sea inoportuna).

    Los errores ortográficos en la edición de literatura actual son clamorosos, efectivamente. Las editoriales más vendedoras no estiman que sea necesaria una corrección suficiente y, en el caso de que figuren las personas que la llevan a cabo, cometen errores incomprensibles (para mí). Es lo que sucede con laísmos y loísmos. No he leído ningún libro en los últimos años que escape de ellos.

    (En el ordenador, ya sabemos que el corrector incorporado nos gasta malas pasadas. Seguramente es lo que ha sucedido con la tilde en el "contínuamente" de tu texto).

    Abrazos desde Burgostecarios

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  9. Doy por supuesto que los aquí concurrentes (amantes de la lectura, y en mayor o menor medida de la escritura) nos aplicamos un alto grado de exigencia con la ortografía y nos gusta ser pulcros en ese sentido.
    Así que desde el afecto que nos profesamos, estimada Conxita, me permito señalarte algunas erratas que he visto. Pero tranquila, no son de esas “terroríficas” que citas, de hecho son fallos muy frecuentes, de las que dan muchos quebraderos de cabeza, y sé que en tu caso en absoluto se deben al desconocimiento ortográfico (ya conozco tu destreza con las palabras), sino a meros despistes en los que todos caemos de cuando en cuando, yo el primero.

    Bueno, aparte de la que ha detectado con buen ojo Burgostecarios (contínuamente, con acento), ahí van las que he visto:

    “es algo que a (mi) me gustaría”

    “En fin, (perdonar) por este inciso”

    Ese (mi) tiene que llevar acento, pues en este caso no es un sustantivo, sino que hace la función de pronombre personal y lleva tilde.

    En la otra frase, lo correcto es usar la forma del imperativo; perdonad, en lugar del infinitivo; perdonar.

    Y ese San Jordi primaveral es lo que tiene, la incertidumbre del caprichoso clima en esta época, ratos de sol y cielos azules para dar paso a repentinos chaparrones.

    Un abrazo, querida Conxita.

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    1. ¿Ves? Yo he cometido otro desliz, en la explicación sobre el "mi" digo que no hace la función de "sustantivo", cuando tendría que haber escrito "posesivo" (es decir, que no hace la función de posesivo).
      Beso.

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  10. Hola, Conxita.

    El otro día también me preguntaba qué cuánto ha costado llegar a esta nueva normalidad en la que poco a poco la gente se anima a mostrar sus rostros sin mascarilla. E incluso me sorprendía como en algunos recintos cerrados gracias al efecto imitación ya predominaba la vuelta a la vida que conocíamos antes. Respecto a las faltas de ortografía en prensa o libros son casi imperdonables porque hay o había correctores dedicados a esta tarea. Pero bueno, somos humanos. Por otro lado, me gusta cuando recibo un WhatsApp bien redactado y con las palabras al completo je, je. No está de más ser cuidadosos con nuestra lengua en este tipo de mensajería pues quizás sea la época de la historia en la que más se haya escrito y a su vez se haya escrito tan mal.

    Un fuerte abrazo.

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  11. Fue una gozada, después de dos años, ver la riada de gente que se arremolinaba alrededor de las casetas.
    Lo de las faltas de ortografía me temo que es un asunto que no va a ir a mejor. No creo que el problema sea de escribir con los móviles, sino los planes de enseñanza son mucho más tolerantes con la ortografía.Antes, para ingresar en el bachiller (10 años de edad) nos ponían un dictado bastante severo. Además, las faltas de ortografía te restaban puntos en la calificación de cualquier asignatura, Por supuesto, era inconcebible que un universitario pudiera serlo si tenía faltas de ortografía. El problema será —ya no sé si hemos llegado a eso— cuando quienes tengan la responsabilidad de enseñar a los niños escriban con faltas de ortografía. Entonces el problema se habrá hecho irreversible. Cuando los ignorantes no lleguen al nivel, tendrá que llegar el nivel a los ignorantes.
    Un abrazo.

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  12. Hola Conxita, el día 23 de abril es un día grande, el mundo entero rinde un merecido homenaje a una de mis grandes pasiones, la literatura, mucho le debemos a los escritores que supieron trasmitirnos todo su saber y su sentir en los libros. Ellos a través de sus escritos nos enseñan, nos ayudan nos enriquecen... Por todo ello seguro que muchas personas disfrutaron de éste gran día dedicado a la literatura, sobre todo para las personas que amamos las letras y todo lo que se haga en favor de ellas bienvenido sea. Un gran abrazo

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  13. Hola, Conxita. Pienso como tú, el mundo está lleno de faltas de ortografía y tienen mucho que ver las redes sociales y esas empresas con nombres que acostumbran al ojo a la falta de ortografía como "glovo", por poner un ejemplo, aunque hay muchas más. Hay cosas que dañan la vista.
    Yo también recuerdo cuando no podía colarse en un examen las faltas de ortografía. En mi facultad si un examen tenía tres faltas de ortografía, te suspendían inmediatamente, así recitaras el libro de memoria. Imagíname, recordando las respuestas a las preguntas y, además, buscando psinónimos a las palabras que no estaba completamente segura de cómo se escribían.
    Respecto a la normalidad, siente que tenemos deseos e ilusión de ella, pero que no es tal normalidad. A los del discurso de "fatiga pandémica", "esto ya se acabó y se convirtió en una gripe", "las mascarillas no sirven para nada"... Les han dado lo que pedían. Pero es solo fingir que se acabó y todo está normal, como no sale ya nada en la tele sobre el tema lo hemos finiquitado. Nada más lejos. La gripalización es un error que tendrá graves consecuencias. Ojalá me equivoque.
    Muchos besos. Deseo que estés muy bien. Y espero que recibieras muchos libros de regalo.

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  14. La primavera es lo que tiene, una climatología cambiante de forma brusca, pero cuando hay una fiesta tan bonita donde el libro es el protagonista pocas cosas pueden contra ella.
    A mí también me resulta extraño después de esta pandemia tan estresante acudir a lugares llenos de gente, aún me cuesta asimilar ciertas cosas, creo que arrastramos cierto estrés postraumático.
    Lo de la ortografía es una vergüenza. Mal está que se cometan errores en cualquier cartel o anuncio o algo así, pero en la prensa, en la televisión, en los medios de comunicación para mí no hay excusa. Un error lo tiene cualquiera, claro que sí, pero se supone que "eso" que se publica antes lo ven varias personas, y ¿ninguna se da cuenta? Una chapuza.
    Soy de la misma generación que tú y lo de escribir bien nos lo inculcaron desde pequeñitas, algo que nunca agradeceré lo suficiente.
    Un beso.

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  15. Las faltas de ortografía me hacen sangrar los ojos.
    No las naturalicemos por favor!!!
    Horribles y se ven en todos lados y ámbitos.
    Esta pandemia fue fatal a mi me da un poco de temor el que se quiten los barbijos y el amontornamento sin ellos.
    Poco puede hacerse luego de lo que fue el entierro de Maradona. El mundo enloquece y no se dan cu entablar.
    Abrazos enormes.

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  16. Una bonita fiesta que tenéis en Cataluña. Desde hace muchos años es un día para celebrar regalando libros. Cada año hago un regalo de un libro a algún familiar o amigo. Un abrazo.

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  17. Coincido contigo respecto a las faltas de ortografía, por desgracia se ven muy a menudo. Que hayamos disfrutado después de dos años este magnifico dia ha sido genial, aunque el tiempo no fuera lo agradable que hubiéramos querido.

    Un abrazo.

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  18. Hola, Conxita. Respecto a las faltas de ortografía, qué te voy a decir yo, que a lo largo de mis doce años de blog he hablado del tema tantas veces. Creo que intervienen en ello muchos factores, como los planes de estudios cada vez menos exigentes, la ignorancia generaliza que ello supone, y que hace que quienes deberían ser un modelo del correcto escribir, como es el caso de los periodistas, en muchos casos tengan una formación deficiente y lo que hacen es difundir errores.

    También las redes sociales, la internet en general (blogsfera incluida) permite que haya por todas partes textos elaborados por personas que desconocen las normas básicas de ortografia y redacción, y eso también difunde las incorreccciones en la lengua escrita.
    El origen, obviamente, está en una enseñanza deficiente, pero también en el desinterés absoluto de muchos por enmendarse.

    En cuanto a la prensa escrita, creo que la labor de los correctores ya hace tiempo que se limita a los titulares. No hay tiempo para más. Y esa es otra. Todo ha de hacerse a la velocidad del rayo, y así, claro está, no se pueden hacer bien las cosas.

    Respecto a lo demás, disfrutemos, como dices, de cada día, pero sin perder de vista la prudencia elemental.

    Un abrazo.

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  19. Hola, qué tal. Ando ahorita de rol por blogs visitando de vuelta de rápido. Que tengas buen fin de semana, saludos.

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  20. Hay, dios, las faltas de hortografía. En muchas ocasiones he pensado en ver un telediario y apuntar todas las faltas que cometen diariamente y los neologismos personalizados que se inventan esos impresentables que mueven mucho las manos para intentar que nos creamos más las noticias por su disposición, sacándote directamente de la propia noticia. Hablo de los reporteros y presentadores.
    Luego están los políticos de los miembros y las miembras que acaban haciendo que sus gilipolleces penetren en las capas más ignorantes de la sociedad. Y luego los académicos de la RAE que, con la excusa de que el idioma evoluciona, permiten que todo se llene de anglicismos y expresiones sudamericanas como “satelital”. Y todavía me rechinan las novedades como poner guion sin tilde, el como sin tilde, hui sin tilde o…. iros, la hostia.

    Te diré, como puntualización pedante, que la prensa escrita está un pelín mal empleado por redundante. La prensa ya de por sí es escrita, y se utiliza una prensa para imprimir sus escritos. Pero bueno, es un poco ya rizar el rizo.

    A mí también me duelen los ojos cuando leo una patada al diccionario, y también las cometo, pero joder, no me digas que no podrían poner un poquito de interés los que viven de esto… Recuerdo un fulano escritor (no recuerdo su nombre) que fue e un concurso de la tele basura y le preguntaron cuántos años tenía un lustro ¡y no lo sabía! Total, que el nivel ha bajado más allá del barro.

    En este mismo texto te podría hacer algunas correcciones, y tú en mis textos también, pero al menos estamos por encima de la media actual y por lo menos, lo importante es que ¡nos preocupamos!

    Cuando me cruzo correos con algunos clientes también puedo saber, por expresiones o faltas, su nivel cultural y la verdad es que tira bastante para atrás.

    En fin, que te mando un beso grande, se te echa de menos.

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Mil gracias por tu comentario.
Conxita

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