31 de agosto de 2016

Todo vale

—Todo vale, consíguelo.
Martín salió con esa consigna mientras cabreado se repetía no quiero verme condicionado por mi entorno, quiero que mi entorno se vea condicionado por mí, ¡como si eso fuera tan fácil! Se le acababa el tiempo y, las ideas, si acaso las hubiera tenido, también. Llevaban días y días embarrancados en esa negociación en la que todos intentaban sacar tajada y ninguno cedía, aunque Martín había empezado a dudar sobre qué pastel era el que se repartían.


3 de julio de 2016

Dama


René la miró, intensamente como le gustaba mirarla, le habló como solía hacer, con aquellos susurros pequeñitos que acariciaban sin tocar y le explicó su día, eso que antes le gustaba hacer y que hacía mucho que no lo practicaba, a veces por la falta de a quién contar y otras por el olvido sobre qué contar.

Por primera vez en muchos años se sentía bien, ella lo entendía.

11 de junio de 2016

Desconocido

Era una tarde fría de invierno, la mujer abrió la puerta de su apartamento y al entrar vio la luz parpadeante que le indicaba que tenía mensajes. Mientras se despojaba del abrigo, los escuchó. Sonrío al oír la voz de Laura pidiéndole que la llamara, a continuación a su madre y un sobre certificado que tenía que recoger y el tercer mensaje…Una voz masculina que susurraba de una forma muy desagradable; sus palabras la hicieron estremecer:

—Te he encontrado y ahora…vas a pagar lo que hiciste conmigo.
Marina apagó de golpe el contestador como si así lo hiciera desaparecer y se dirigió apresurada a la puerta de entrada para asegurarse que estaba bien cerrada, pasó a continuación el baldón de seguridad mientras se recostaba en la puerta intentando tranquilizarse. ¿Qué significaba ese mensaje? ¿Quién la quería asustar? ¿Por qué? Se dirigió a su habitación mientras se repetía que era una broma de muy mal gusto de algún imbécil que quería jugar.

El timbre del teléfono la sobresaltó. Se acercó, lenta, reprimiendo sus ganas de cogerlo y después del tercer tono, se oyó el mensaje.

—Sé dónde vives. Me hiciste daño, vas a llorar.

Era la misma horrible voz, estaba aterrada, aquello sobrepasaba en mucho lo que sería una broma, aunque no quería asustarse, lo estaba.


21 de mayo de 2016

Seguir igual


Víctor lo miró, con las dudas y las incertidumbres pintadas en su cara mientras se preguntaba; «¿Qué leches hago aquí?»

El otro impertérrito le devolvió la mirada.
—Dígame, ¿de qué quiere que hablemos?
—No lo sé, ese es el problema…
—¿Problema?
«Joder que tonto qué soy, ¿qué estoy haciendo aquí? Ya empezamos con las preguntas retóricas, estoy agilipollado o qué, me largo ahora mismo.»

7 de mayo de 2016

El club de los lectores...

Francine Van Hope

La oficina de correos estaba medio vacía, Elsa miró a su alrededor intentando encontrar el mostrador de recepciones. No había nadie esperando, por si acaso, cogió un número. En uno de los mostradores, entregó su DNI y el resguardo al empleado que apenas unos minutos después reapareció, sin mirarla y con la misma cara de aburrido, le dio el paquete.

—Gracias—. Apenas consiguió balbucear esas palabras educadas, le temblaban tanto las manos, apretó el envoltorio contra su pecho. Su corazón palpitaba a toda velocidad, la devoraban las ganas pero, no quería abrirlo allí. ¡No! Aquel no era el sitio correcto para hacerlo.
Salió de correos, solo pensaba en llegar a casa y el camino se le hizo eterno como cuando uno tiene prisa por saber.
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