El teléfono la sobresaltó, se acercó a descolgarlo mientras se preguntaba
qué le venderían esta vez, últimamente todas sus llamadas eran para eso, a ver cuándo
recordaba dar de baja ese número fijo, total ya tenía el móvil.
—¿Marta Valero Cobos?
—¿Sí?
—Llamo de policía de fiscalía.
Todas sus alertas se pusieron en marcha, eso sonaba a oficial, ¿qué querían
de ella? Escuchó la voz del hombre presentarse y a continuación explicarle el
motivo de su llamada. Conforme el tipo hablaba, su cara iba adquiriendo una
expresión de incredulidad. Aquello tenía que ser una broma de mal gusto. Por si
acaso, apuntó los datos que le dio, después de decirle que por supuesto sí, que
claro que se presentaría en la comisaría, pero cada vez estaba más convencida
de que le estaba tomando el pelo.
¡Eso no pasaba! A ella nadie le había dicho
nada de eso.