20 de octubre de 2016

Tres días, tres citas

Desde hace unos meses tengo pendiente este reto que me propuso Rosa Berros de el blog de la fabula, se trataba de hacer tres entradas en tres días distintos compartiendo una frase de alguno de los libros que hubieras leído o de tus favoritos. También se trataba de proponer a otros blogs que compartieran sus citas.
He adaptado un poco su propuesta (espero que no te importe Rosa) y he puesto las tres citas de tres libros distintos en una misma entrada.

A pesar de que me apetecía mucho cumplir con este reto, me ha resultado un poco complejo, encontrar el tiempo para recordar las citas, porque yo no soy de las que apuntaba las frases que me gustaban y la memoria a veces juega malas pasada, así que desde hace un tiempo (muy poco) he empezado a hacerlo.

Y ya paso con esas citas que a mi me encantan y espero que os gusten.
Mi primera cita proviene del libro Ya no es tarde de un poeta recién descubierto Benjamín Prado y la cita que he escogido proviene de un poema que está dedicado a su madre ausente, habla sobre el olvido, sobre no dar por perdidos a aquellos a los que amamos y esa tristeza cuando dejas de buscar. Es conmovedor, hay mucha verdad y emoción en sus palabras que a mi me transmiten mucho.



12 de octubre de 2016

Mirar más allá


Se dedicaba a escuchar a las personas, a verbalizar aquello que seguía allí como una rémora sin dejarlas avanzar. 
Era bueno, muy bueno y eso se traducía en una cuenta corriente muy saneada y en unas listas de espera que no dejaban de aumentar igual que el precio que hacía pagar por sus servicios. Tarde o temprano todos acababan teniendo problemas de amor, unos por mucho y otros por poco pero era algo tan común que hacía años había decido especializarse en ese tema.

25 de septiembre de 2016

Un puñado de notas


Marta ojeaba el libro, uno de esos de autoayuda, intentando encontrar una respuesta mágica para sobrellevar la inmensa tristeza que últimamente sentía, cuando la nota se deslizó hacía sus manos, secas y ajadas.

“Yo solo puedo estar contigo o contra mí”

La giró, no había nada más escrito. Sintió una descarga de energía. ¿Quién escribiría algo así? ¿Para quién? No sabía el motivo pero aquellas ocho palabras la emocionaron.

10 de septiembre de 2016

Daños colaterales

—Abuela, tenemos que marcharnos.
La mujer llorando miró a la chiquilla que estaba a su lado mientras negaba con la cabeza.
—Solo un momento más mi niña, solo unos minutos más.
La chica se alejó dejando espacio a la mujer que, cansada, miraba fijamente hacía una casa pequeña, de paredes blancas donde aún los geranios la salpicaban de color y vida. La anciana parecía querer grabarla en su memoria: habían pasado los mejores años de su vida, sus hijos habían nacido allí y allí se le había muerto el Manuel. Aquella era su casa, no eran cuatro paredes sin valor, era donde habitaba su mundo y sus sueños.
—Lo siento Manuel.

31 de agosto de 2016

Todo vale

—Todo vale, consíguelo.
Martín salió con esa consigna mientras cabreado se repetía no quiero verme condicionado por mi entorno, quiero que mi entorno se vea condicionado por mí, ¡como si eso fuera tan fácil! Se le acababa el tiempo y, las ideas, si acaso las hubiera tenido, también. Llevaban días y días embarrancados en esa negociación en la que todos intentaban sacar tajada y ninguno cedía, aunque Martín había empezado a dudar sobre qué pastel era el que se repartían.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... !--Inicio Ley cookies PdB-->