29 de octubre de 2017

Cuestión de ética 2




Ir a la 1a parte

No pude evitar sentir pena y una enorme decepción por la cobardía de Gustavo. Se me acumulaban las preguntas.

Recordaba a Julián y el desprecio que me provocaba. Me asqueaba su manera de mirar  casi desnudándote y la voracidad y rabia que intuías llevaba dentro. 

Me levanté acercándome a la cocina, cogí mi móvil y por un momento pensé en llamar a Gustavo pero lo descarte, estaba demasiado cabreada con él y no quería arrepentirme de mis palabras. Cogí las llaves del coche y conduje durante más de media hora.

La casona era la cabaña en el monte que tenía Gustavo, una vieja cabaña herencia de sus padres a la que en alguna ocasión habíamos ido con los de la asociación. No había nada demasiado cerca, el pueblo más cercano estaba a diez minutos. Yo no era miedosa pero no le había dicho a nadie que me acercaba hasta allí, así que a toda prisa escribí un mensaje a mi amiga Mariola.

Estoy en la casona de Gustavo. Luego te cuento.

Enviar el mensaje me tranquilizó. ¡Ay mamá, cada vez nos parecemos más! Bajé del coche y me acerqué hasta la puerta de madera. Me costó un rato encontrar la maceta en la que guardaba la llave. Estaba sudando antes de entrar aunque ya no sé si era por el esfuerzo o de preocupación.


En la cabaña no había mucha luz, así que seguí enfocando con el móvil. Me acerqué hasta el armario de cocina y vi la caja, era una de esas cuadradas, de galletas antiguas. Abrí la tapa. Y allí en medio había una pistola. 

¡Joder que cague! 

Nunca había tenido una tan cerca. El corazón se me aceleró. Aparte la pistola y cogí las fotografías que habían debajo. Después me reñí por hacerlo, por lo de las huellas pero eso lo recordé mucho más tarde. 

Me asquearon. Eran fotografías con sexo muy explícito de todo tipo. ¡Cabrón! Desde luego no tenía ninguna duda de que había sido Julián el autor de aquellas fotos. Quería que se reconociera perfectamente a las mujeres y hombres que allí salían. Eran de todas las edades. Algunos muy jóvenes casi niños. Tenía ganas de vomitar. 
También había una unidad de memoria, imaginé que llena de más mierda y recibos de bancos con números subrayados en rotulador fluorescente.
En medio de esa inmundicia destacaban una esquela y una fotografía descolorida, en blanco y negro. Dos nombres, en el recordatorio Julián Medina Batalla. En la fotografía Julián Exposito Exposito, 6 años, Hospicio Madre de los Desamparados.

Me descolocó

Se me llenaron los ojos de lágrimas al intuir el infierno en el que había vivido Gustavo, descubrir toda esa porquería y no poder delatarlo. 

Cogí la caja para marcharme pero me llamó la atención la puerta entreabierta de la habitación. Me acerqué. Al abrirla, grité y di un salto hacia atrás digno de un saltimbanqui de circo. Tuve que hacer equilibrios para que no se me cayera la caja de galletas y el puñetero móvil. Allí en medio de la habitación, muerto, estaba Julián. ¡No, no lo comprobé! Pero no se movía. Tenía la ropa llena de sangre y todo estaba tirado por el suelo. 
Me asustaban mis propios latidos. 
Salí corriendo de la casa y aún no sé como no me maté con el coche. Ya en la carretera paré. Me temblaban tanto las manos que me equivoqué varias veces hasta marcar el 112.

Han pasado más de tres meses desde aquello.

Julián había montado una red de pederastia, prostitución y extorsión utilizando el nombre y el hogar de acogida de Gustavo. La policía llevaba meses siguiendo la pista de ¡Gustavo! y preparando su detención.

Aún recuerdo cuando llegó la policía a la casona. Confirmaron que, a pesar de lo que yo había creído, Julián no estaba muerto aunque sí muy mal herido, lo atribuyeron a la pelea que allí había habido. La pistola, más tarde, se descubrió que era responsable de otras muertes sin resolver. El 
resto del contenido de la caja les dio las pistas para meter en la cárcel a una red de viciosos pero faltaban los cabecillas y Julián, una vez recuperado, insistía en que todo era culpa de su ¡hermano! Gustavo.

Mis colegas y yo habíamos hablado horas sobre el tema. A ninguno de los que lo conocíamos nos cuadraba la desaparición de Gustavo ni que él estuviera implicado en algo tan horrible como se afirmaba. Ese centro y esos chicos eran su vida. La policía ni acusaba ni desmentía. Lo habíamos defendido delante de periodistas y vecinos pero cuando se ponía en marcha la infamia no hacía falta buscar más pruebas.

Era nuestro Gustavo, de lo único que se le podía acusar era de cobarde por no haber denunciado al malnacido de su hermanastro. Aquello había sido un mazazo. ¿Cómo dos personas podían ser más distintas? Todo parecía indicar que Julián era hijo de una relación anterior del padre de Gustavo de la que se desentendió, la madre abandonó al bebé en el torno con una imagen de San Julián prendido en la ropa. El crío había vivido en el orfanato hasta que se escapó.

Y¿Gustavo por qué se escondía? No se acallaban los rumores y nada parecía dar más placer que hablar mal de él. Tenía que estar muerto no había otra explicación.

Una noche cuando volvía a casa, me pareció ver salir a alguien del portal que intentaba que no se lo viera y por un instante pensé que era Gustavo, hecho que después confirmé al abrir mi buzón y encontrarme un nuevo sobre blanco con mi nombre escrito en azul. Empecé a hiperventilar.

¡Ay Gustavo!

El corazón me latía a toda velocidad y me temblaban tanto las manos que no encajaba la llave en la puerta, cuando por fin lo hice, tiré mis cosas de cualquier manera y me senté en el sofá para abrir el sobre. Esta vez solo había una única palabra «Gracias» y un enlace. Abrí el buscador en el móvil y escribí la dirección https://www.youtube.com/watch?v=UKFjS8w4U

Era Gustavo. 
Aparecía muy desmejorado, mucho más delgado y sus ropas arrugadas hablaban de agotamiento y mucho sufrimiento. Su rostro reflejaba la determinación que lo impulsaba.
Empezó a relatar una trama de esas que crees que solo existen en las películas. Solo perdió la compostura al hablar de sus niños a los que habían drogado, prostituido, convertidos en juguetes sucios. Sus sollozos y su culpa me hicieron llorar igual que su desesperación por esas criaturas. 

Siguió hablando. Gustavo apuntó muy alto, dando nombres y todo tipo de detalles fáciles de comprobar sobre los cabecillas de esa red de pornografía y pederastia. Después con una mueca cansada se desvaneció igual que el sonido del vídeo.

De nuevo me tocó hacer honor a mi nombre. Me acerqué hasta la comisaria, la misma que se encargó de la investigación de la casona e igual que la otra vez poco pude aportar, les entregué el sobre y que ellos hicieran su trabajo. No quise pensar más, me asustaba.

Al día siguiente me desperté con el país revolucionado, televisiones, radio y prensa escrita, en todas partes aparecía el vídeo y las detenciones posteriores. Las náuseas volvieron mientras veía a todos aquellos cardenales envarados que no se habían privado de nada, ni el juego ilegal ni las drogas que distribuían ni las chicas y niños y niñas a los que prostituían. No sirvieron de nada las disculpas del sumo pontífice. Nada acallaba tanta indignación. 

¡Queríamos justicia y no disculpas!

Las iglesias aparecieron con pintadas y cristales rotos. En las calles, pancartas. Se empapelaron paredes y todo lo que se pudo, mostrando las caras y los nombres de esos curas podridos. Gente asqueada, decepcionada y tan furiosa como yo misma. Solo había un clamor.

¡Qué se pudrieran en la cárcel! 

Aún no ha salido el juicio.

No volvimos a ver a Gustavo. 

Espero que esté bien.
                                           
                                                                             FIN

pd. Aunque el relato es triste, he querido que lo acompañara una imagen muy tierna, lleva por título Conversación (esas que tanta falta hacen en el mundo actual) y es de Elicia Edijanto. La descubrí en el blog de Carmen Pinedo, me impresionó la fragilidad de sus imágenes y encontré que adecuada para acompañar a Gustavo, ese pobre hombre bueno atrapado en un mundo que no entiende. Gracias Carmen por descubrirme a la artista.



Image and video hosting by TinyPic

120 comentarios :

  1. Cuestión de ética, sí. Y de narración!

    Y aquí hay que descubrirse ante ti... Y me da el pálpito que en algunas otras cuestiones también :)))) ¡Cuestión de carácter!

    Fuerte abrazo, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Ernesto por tus palabras, eres muy generoso con mis letras, te lo agradezco de corazón.

      ¿Así te gustó? Me alegra un montón.

      Besos y feliz semana

      Eliminar
  2. Efectivamente, Conxita. Una historia muy triste a la vez que intrigante y muy bien contada, con el tema de fondo de esa red de pederastia, prostitución y extorsión, y esas personalidades contrapuestas de Gustavo y Julián.
    Me da pena el primero, que nada podía hacer salvo esconderse, pero es de admirar su valor al delatar y la confianza depositada en su amiga, quien supo gestionar bien lo que le pidió, así como la información de que disponía.

    En resumen, te ha quedado un relato brillante, Conxita, tanto en cuanto al fondo como en cuanto a la forma.

    ¡Moltíssims besets, amiga!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Chelo.
      Gustavo y Julián son personalidades extremas, el bien y el mal. El cura es un hombre bueno pero débil, que se encuentra atrapado por una lealtad mal entendida y por el secreto de confesión. Al menos consigue atreverse a dejar todas las pistas para que otros averigüen lo que él no puede decir y consigue que se descubra a todos esos viciosos pero como siempre la justicia no parece igual para todos.

      Me alegra que te haya gustado. ¿Era así cómo esperabas la continuación?

      Un petonàs bonica i feliç setmana

      Eliminar
    2. Pues te diré que no sabía muy bien cómo podía acabar. Lo que nunca sospeché es que fueran hermanastros. Eso añade un plus de sufrimiento a Gerardo y explica un poco también esos 'desafíos' de Julián.
      Te ha quedado de cine (en sentido literal).
      Un altre beset

      Eliminar
    3. Pues me alegra haberte sorprendido. Creo que el hecho de que fueran hermanos aún lo hace más doloroso para el pobre Gustavo, incapaz de entender esa barbaridad y atrocidad.

      Ese de cine es un gran honor viniendo de una experta como tú.

      Cuida't bonica, petons.

      Eliminar
  3. No me ha decepcionado en absoluto Conxita,... me lo he leído de un solo trago. Un final acorde con la historia. Te das cuenta que este relato daría para una novela?,...
    Enhorabuena!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra no haberte decepcionado Norte, muchas gracias por leerlo.

      Uyyyy una novela son palabras mayores.

      Gracias de corazón por tus palabras.

      Besos

      Eliminar
  4. Sí es un relato triste, pero a mí sobre todo me llena de rabia e impotencia por la veracidad de todo lo que se cuenta. ¿Cuántas historias como las de Gustavo existen y se suceden día a día, pero por desgracia no llegan a los medios?
    Interesante que toques un tema tan peliagudo como es el de las redes de pederastia y abusos sexuales de todo tipo en las que la Santa Iglesia tiene las manos metidas hasta el fondo. Suerte que muchos de estos casos se han desvelado, pero aún queda mucho por descubrir.
    Veo que al final Gustavo hizo lo correcto, aunque con ello haya sacrificado su salud mental y su recuperación vaya a ser lenta y tardía. Pero, como dirían los creyentes, que Dios se lo pague en hijos (o en paz de espíritu, más bien).
    Un abrazo, Conxita!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto Mrs.Sofia entiendo esa rabia e indignación porque también la siento, me parece terrible que se dañe a los más inocentes, que confían en el adulto, por eso me parece tan gravísimo.

      Por desgracia hay demasiados casos relacionados con la iglesia y con este tipo de practicas de aquellos que deberían ser intachables. Cada vez se conocen más casos pero como bien dices queda mucho por descubrir y castigar, porque da la impresión que se tapa mucho a aquellos que han destrozado vidas de inocentes y eso no se puede permitir.

      Gustavo hizo lo correcto tarde pero al menos lo hizo, aunque probablemente esa tardanza es lo que lo destruye porque la culpa es algo muy difícil de expiar y no se si después de ver lo que vio, le quedaría mucha fe.

      Un abrazo y feliz semana.

      Eliminar
  5. Estaba deseando leer esta segunda parte y la verdad es que logras mantener la intriga hasta el final. Lo triste de ésta historia es que es bastante real.
    Has hecho un gran trabajo, tu narrativa muy buena.
    Besos Conxita

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ambar me alegra que te haya parecido intrigante hasta el final.
      Sí, lo malo es que la realidad acostumbra a superar la ficción y hay demasiados casos que sí son reales, los que se han descubierto y otros muchos que siguen escondidos.

      Muchas gracias por tus palabras que agradezco enormemente porque me preocupaba que fuera un relato largo que perdiera el interés al dividirlo en dos entradas.

      Besos

      Eliminar
  6. He vuelto a leer la primera parte para que no se me escaparan matices. Me ha encantado y sorprendido en su totalidad. No se me había ocurrido que pudieran ir por ahí los tiros, aunque desgraciadamente no es algo que no haya podido suceder. Creo que no puede haber algo más asqueroso que utilizar a seres inocentes e indefensos para estas atrocidades. Y culpabilidades más manifiestas que no denunciar la realidad para evitar escándalos. Qué daño hacen los silencios de la gente supuestamente buena.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Macondo por esa lectura detallada y me alegra haber sido capa de sorprenderte.
      ¿Tenías alguna hipótesis? Si es así me encantará saberla, me gusta mucho ver los distintos matices que todos damos.

      Estoy contigo en que es un ultraje y una barbaridad aprovecharse de niños inocentes y lo peor es que en muchos casos se ha silenciado y defendido a los responsables. Es intolerable que se silencien este tipo de abusos y sí, encima son gente supuestamente buena. No hay un dicho popular que habla del a Dios rogando y con el mazo dando, terrible la maldad y la hipocresía.

      Un abrazo

      Eliminar
  7. Hola Conxita, es un doble relato excelente. Y te diré una cosa, no me gusta mucho la definición de triste para un texto, ya que en mi manera de ver tendría una connotación negativa o puede provocar un sensación de cierta extrañeza. Por eso, pienso que no existen los relatos tristes o alegres, aunque implícitamente lo sean. Lo que pienso es que hay relatos buenos o menos buenos y como te he comentado el tuyo es bueno porque esconde sencillamente una historia dura, bien estructurada y de una narrativa interesante que es lo esencial. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Miguel y sí tienes razón que igual triste no es el adjetivo adecuado, supongo que me he dejado llevar por las sensaciones que me provoca la maldad. Desde luego tu sugerencia es muy adecuada, sí es una historia dura.

      Creo que aprovecharse de la inocencia de los niños es una de las peores vilezas de esa gentuza. Y me molesta ver que ni siquiera después se piensa en las víctimas, en reparar todo el dolor que se les ha causado.

      Me alegra que te haya parecido una buena historia, ya sabes que me preocupaba mantener la tensión y hacer una historia coherente y creíble. Gracias por decírmelo.

      Un abrazo y feliz semana.

      Eliminar
  8. ¡Hola, Conxita! Veo que todavía no lo han comentado, ¿soy el único que ha dado el clic al enlace a Youtube del relato? Por si acaso no desvelo el contenido, je, je, je.
    Desde luego has planteado una cuestión ética. Poniéndome en la piel de Gustavo me encuentro en la disyuntiva entre violar el secreto de confesión, algo que para un sacerdote es sagrado. O denunciar unos vomitivos delitos sexuales. Cualquier persona de la calle no tendría dudas en denunciar, pero no olvidemos que el es un sacerdote. Al final toma la decisión que debía tomar, si bien, para el tiene un precio.
    Una historia dura y bien contada.
    He vuelto a la primera parte para refrescar la historia y he visto que en mi comentario te hablé de un Cliffhanger, veo que puse una a demás y no me extraña que no encontraras nada. Es un "continuará" de toda la vida, como terminaste esa parte con la caja.
    Fíjate que pensé que Gustavo y Julián eran la misma persona, así soy de retorcidillo. Je, je, je... Un abrazo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola David yo soy de las que también siempre pruebo, curiosa que es una jajaja y el mensaje que daba me parecía de lo más apropiado porque era lo que hubiera pasado.
      Tal y como comenté en la primera parte el secreto de confesión me parece un tema muy interesante, tanto a nivel "literario" como a nivel personal. Me he preguntado muchas veces por ese silencio cómplice y los límites que debe tener la libertad individual por encima de la colectiva. Me parece apasionante y puede llegar a liberar al que habla y encadenar al que escucha, ¿pero a toda costa? Desconozco los límites y casos en los que se podría descubrir ese secreto de confesión, no sé ni siquiera si se puede.

      Tus palabras me han hecho pensar, ¿cualquier persona denunciaría? Y entonces ¿por qué parece que cuesta tanto hacerlo? Y no hablo de las víctimas que tienen que sobreponerse a un montón de obstáculos y a comentarios añadidos a lo que han sufrido.

      Gracias por contestarme sobre ese cliffhanger me tenías intrigada y san Google no respondía nada y eso era rarísimo.

      Sobre tu hipótesis, muy buena, ese desdoblamiento de personalidad tipo Dr. Jekyll y Mr. Hyde. De retorcido nada, imaginativo, una imaginación desbordante y déjame decirte que me está gustando mucho tu libro.

      Un beso y muchas gracias por tus palabras.

      Eliminar
  9. Me cuesta pensar en una institución donde la pedofilia esté tan bien asentada, como es la iglesia católica. Es impresionante: no paran de descubrirse nuevos casos. Ellos mismos contribuyen a que al día de hoy haya menos fieles en sus filas, asqueados como están de los delitos que se comenten en contra de los niños. Además es el colmo si pensamos que hay un red de protección dentro de la propia iglesia para encubrir a los pederastas y pedofilos.

    Todo esto evidencia de que el celibato es antinatural. La sexualidad es una fuerza corporal y psicológica poderosa, y nunca se le puede reprimir del todo. Incluso quienes lo hacen, desarrollan un comportamiento obesivo-compulsivo; o sea, un trastorno. Quien se niega a tener una vida sexual "normal" tarde o temprano se encuentra con que sí o sí, su sexualidad debe expresarse de algún modo. ¿Y qué más sencillo que volcar eso en los niños?

    Buena historia, mira todo lo que me hizo comentar al respecto jaja

    Saludos salados, Conxita!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu comentario Julio David y me alegro mucho que te hiciera expresar un comentario largo, ya sabes que a mi me gusta saber vuestras opiniones y que generen debate.

      Desgraciadamente como bien dices no dejan de aparecer casos de religiosos implicados en estos abusos despreciables, porque no hay nada peor que dañar a un niño que confía en un adulto, me parece aberrante. Y aún más permitir que esos tipejos no se pudran en una cárcel, escondiendo casos y evitando los castigos porque han prescrito, jamás este tipo de delitos deberían prescribir porque a esos niños nadie les reparará la infancia que nunca deberían haber perdido.

      Estoy contigo en que la iglesia necesita hacer una buena limpieza, dejar de proteger a esos miserables y que se pudran en las cárceles.
      Igual tú conoces si este tipo de abusos se dan en otras religiones que permiten las relaciones y tener parejas, yo lo desconozco pero desde luego no me parece que este tipo de normas absurdas las pusiera ningún Dios, es más seguramente no le importaría lo más mínimo, siempre que aquellos que le sirven hicieran el bien, eso es lo único que importa y no me parece que tenga que ver con el celibato.

      Un abrazo

      Eliminar
  10. Muy bien, Conxita. He vuelto a leer la 1a parte para no perder el hilo. Hay que ver este Julián qué mala gente es. Estos asuntos de pedofilia con gente de la iglesia por medio corrompiendo a menores o protegiendo a quienes la practican son odiosos. Logras transmitir la sensación de asco que este comportamiento conlleva.
    En cuanto a la imagen de Elicia Elijano es preciosa, como casi todas las que Carmen Pinedo pone en su blog, ¿verdad? Y leo a David Rubio comentar sobre el contenido del video de you tube. Yo he intentado abrirlo pero me sale el comentario de que el video no está disponible.
    Disfruto leyendo tus relatos, Conxita. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Juan Carlos muchas gracias por tu tiempo.

      Sí, me salieron esos dos hermanastros totalmente enfrentados entre el bien y el mal y con la iglesia se topó. Por desgracia aún hay demasiado oscurantismo en este tema tan grave, me parece intolerable que se tape estos casos porque los niños que lo han sufrido han perdido mucho y eso no se repara jamás, se aprende a sobrellevar pero jamás ni se olvida ni se recupera la inocencia perdida en manos de miserables.

      ¿Qué decir de la imagen de Elicia Elijano? Pues como dices, que es preciosa y transmite una fragilidad y ternura que me parecía interesante contraponerla a tanta dureza y maldad, porque cuando pienso en los niños siento esa ternura y amor que siempre nos dan.

      Sobre el contenido del vídeo es así, no está disponible. Es un recurso que utilicé para darle más veracidad, no sé si es correcto hacerlo.

      Te agradezco mucho tus palabras, me animan mucho. Gracias por tu generosidad querido amigo.

      Besos y feliz semana

      Eliminar
  11. ¡¡¡¡Hola!!!!
    Yo también he dado al click del vídeo pero no me sale nada, ainnnns.
    Me ha gustado mcuho, me ha recordado un poco a la peli Spotlihgt, pero tú lo has hecho "cercano" en el sentido de credibilidad y que puede pasar perfectamente, de hecho ha pasado.
    Es un tema muy duro peor lo cuentas genial.
    Besos y Carmen nos descubre cada cuadro que es increíble.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Gema, es que si sale Gustavo yo me voy a desmayar. Bromas aparte, utilicé el recurso de poner un enlace de youtube que modifiqué para darle más veracidad, aunque no sé si es adecuado o distrae. Me pareció que el mensaje que da que el vídeo no está disponible es el que daría en el caso de una investigación o algo delictivo.

      No he visto esa película. ¿El tema es el mismo? No soy muy cinéfila. Desgraciadamente la realidad acostumbra a superar la ficción y lo peor es que se tapan los casos de esos monstruos que abusan de la inocencia. Eso me parece intolerable y que no se debería pasar ni un caso.

      Cuando descubrí con Carmen esos cuadros y a pesar de la dureza del tema del relato, creí que era una imagen que describía esa contradicción entre la fragilidad y la inocencia y el terror no de los animales sino de humanos que son mucho peor que las peores alimañas.

      Besos guapa.

      Eliminar
  12. Algunas imágenes de Edijanto me hicieron pensar también en eso: cómo esos animales gigantes no eran peligrosos para los niños, mientras que quienes les hacían daño eran hombres. Hombres de apariencia respetable. Hombres que afirman, incluso públicamente, que la narración de cómo un adulto viola reiteradamente a una niña de doce años es "la más bella historia de amor", o que "no hay problema en mantener relaciones sexuales con un niño si el niño consiente". ¿Consiente? ¿Ante quien paga y pega? ¿Ante el padre, el tío, el hermano mayor, el abuelo, el cura, el médico, el profesor? ¿"Consiente" ante cualquiera de esas figuras del poder?
    En los últimos meses he conocido a bastantes personas que sufrieron abusos cuando eran niños. Muchos de ellos me han hablado de su impotencia y su rabia ante la impunidad y altanería de quienes tanto daño les hicieron, de su dolor ante la hipocresía de quienes saben y, sin embargo, fingen no saber.
    Como contaba otra persona hace unos días en su blog, si quien ha sufrido una situación como esta, o una mujer que sufra acoso, se atreve a decir: "es ese hombre", la sospecha y la condena no se dirigirán hacia el agresor, sino a la víctima que ha osado romper el tabú del silencio. Qué injusto, Conxita, qué terrible.
    Disculpa por la extensión de mi comentario. Este tema me duele: tu relato me ha hecho llorar. Los niños son sagrados.
    Gracias, Conxita. Un abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo Carmen es justo esa sensación la que me provocaron y por eso escogí una de las imágenes que tú me habías descubierto. Esos animales salvajes no dan miedo, hay ternura en ellas, el horror estaba en el ser humano.
      Terrible, detrás de apariencias respetables se justifica lo injustificable porque nunca jamás esa atrocidad es perdonable.

      Es como tú lo dices, lo peor es esa impunidad y el mirar hacía otro lado. Te leía y me indignaba ante esas barbaridades, ¿un acto de amor? ¿No les da vergüenza? Un niño es inocencia y ternura, jamás se puede justificar esa barbarie que les roba la infancia, la confianza y tener una vida como cualquier otro niño.

      No te disculpes por la extensión, para nada amiga, este espacio siempre está para decir todo lo que queremos contar, me gusta saber vuestras opiniones y aquello que generosamente se comparte como son esas experiencias durísimas que nos has contado.
      Es injusto que las víctimas encima tengan que defenderse, es indigno que se tapen este tipo de conductas y que encima sufran por denunciarlo. Me indigna y supongo que cada cual hace lo que puede, yo intento con mis letras denunciarlo tanto como puedo. Los niños no se tocan.

      Gracias a ti por compartir esas experiencias.

      Besos Carmen

      Eliminar
  13. Hola Conxita,
    Un relato brutal en el que vemos una historia que desgraciadamente se sucede de manera demasiado habitual en los telediarios. Redes de pornografía, prostitución de menores y pederastia. Has descrito y perfilado perfectamente a estos dos personajes tan antagónicos que representan el bien y el mal y también la debilidad y la audacia (mal entendida, claro).
    Un relato que destila mucha "realidad" y por ello mismo provoca más de un escalofrío.
    Enhorabuena por tu narrativa, Conxita.
    Un besazo, guapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Ziortza esa dualidad de los dos personajes es lo que quería mostrar, el bien y el mal y un secreto de confesión que parece querer cubrirlo todo, como se cubren este tipo de barbaridades realizadas por personas respetables.
      Esa maldad me daba pie a hablar del secreto de confesión y las contradicciones que puede generar, ¿hasta qué punto es lícito callar?
      Es un tema que como le comentaba a David me hace preguntarme sobre los límites, sobre la ética y la moralidad de aquellos que escuchan y callan porque están obligados o a veces porque prefieren mirar hacía otro lado.

      Para mí, el escribir me ayuda a hacerme preguntas, aunque no siempre se encuentran respuestas. Escribir me parece una forma también de actuar y denunciar aquello que no me gusta.

      Besos y muchas gracias por tus palabras.

      Eliminar
  14. Conxita, cuando leí la primera parte creí que se quedaba ahí, no esperaba una historia tan estremecedora y real al mismo tiempo. Es un gran relato y te felicito por ello querida amiga. Que tengas un magnífico inicio de semana. Besos y abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Marina algunos compañeros me comentaron que se podía haber quedado perfectamente en la primera parte, así que no fuiste la única.

      Por desgracia con mucha frecuencia se demuestra que la realidad es mucho peor que lo que desde la ficción se escribe. Me estremece y duele siempre la barbaridad pero especialmente cuando las víctimas son los niños porque confían en los adultos y estos se aprovechan de su inocencia y ternura. Y eso, eso es incalificable, de una bajeza moral difícil de describir.

      Muchas gracias por tus palabras y por tus deseos que comparto, feliz semana.

      Un beso enorme

      Eliminar
  15. ¡Hola amiga Conxita!
    Una segunda parte perfectamente coherente con la anterior. El desarrollo de la trama es impresionante, ya que has tenido mucha habilidad para que tuviésemos la suficiente curiosidad o motivación, a la hora de descubrir qué misterio nos ocultabas, querida Conxita, tras los indicios y pistas que nos ibas facilitando a medida que se iba aproximando el final.

    El tema que nos pones encima de la mesa es de suma importancia para nuestra convivencia en paz y dentro de un cierto orden social, pues la pederastia es algo de lo que no se ha mencionado "hasta hace dos días", por todo el complejo entramado socio-político-religioso y económico, que se ha encargado desde hace siglos de ocultárselo a la opinión pública. Muy valiente por tu parte, este gesto de denuncia social a través de un interesantísimo relato.
    Solo tengo palabras de elogio para ti, porque me encanta que se mencione este asunto tan crudo, pero que está envenenando a la sociedad y encima lo cuentes con soltura, eficacia y dándole el realismo necesario, manteniéndonos en vilo hasta el final tan sorprendente.
    ¡Besos!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Estrellate agradezco enormemente tu cariño y generosidad conmigo.

      Creo que cada uno contribuye como puede e intento con mis letras contar aquello que no me gusta, no callar y poner mi granito de arena esperando que haya un día en que no sea necesario escribir sobre ello. Aún todo está demasiado oculto y se tapa contínuamente.

      He comentado que el secreto de confesión es algo que me interesa por todos esos matices que se pueden esconder detrás de un supuesto acto de arrepentimiento y contrición. Me hace pensar en las veces en que el que confiesa, se libera y condena al que escucha. Eso me provocaba preguntas y preguntar es lo que debería hacer la literatura, ¿no te parece? Preguntarnos una y otra vez e intentar entender (si se puede) o encontrar respuestas (si las hay) o dejarlas en el aire.

      Y el papel de algunos representantes de la iglesia cometiendo estas atrocidades y callando después, me parece que es algo que nunca se puede silenciar porque a esos niños se les ha robado la inocencia y la infancia y eso jamás podrán recuperarlo. Al menos que los culpables, paguen esos delitos.
      ¿Tenías otras hipótesis sobre la continuación de la historia? Si es así y te apetece, me encantará conocerlas. Me gusta mucho ver las distintas maneras que tenemos de mirar una historia.

      Besos

      Eliminar
  16. El video no pude verlo, dice que no está disponible. Tu historia, sobre una temática dura pero contada sin golpes bajos o efectistas, me recordó un caso que tuvo gran repercusión en la Argentina, donde el que hacía el trabajo "sucio" era un cura director de una casa de acogida para niños sin familia.
    Es algo aberrante que la iglesia no logra solucionar y que tapa lo más que puede y que es fomentado por el celibato eclesiástico, una norma incomprensible cuando se ven los resultados que produce.
    Me gustó el tratamiento que le diste, con suspenso y un clima vertiginoso.
    Un gran abrazo, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Mirella el vídeo no funciona, lo utilicé para enmarcar la historia y porque ese tipo de mensajes salen cuando se silencian historias y esta es una historia de silencios y verdades no contadas como pasa en muchos de los casos de abusos de menores.
      Ese ejemplo que pones de Argentina por desgracia es más frecuente de lo que se debería dar, demasiadas veces se ha usado a los más débiles y a los inocentes para disfrute de las élites y de las gentes respetables. Es indigno y lo peor es que se silencia.

      Estoy contigo en que resulta del todo aberrante y que como comentaba también Julio David es evidente que el celibato es algo incomprensible y no sirve para salvaguardar a nadie de los instintos más despreciables de algunos. No sé yo en nombre de qué Dios se reprime la sexualidad y se permite esta barbarie, vamos estoy segura que ningún Dios, de la religión que sea, permitiría esto. ¡Cuántas atrocidades se hacen usando el nombre de Dios!

      Me alegra que te gustara el relato y haber conseguido mantener ese suspenso. Gracias por decírmelo Mirella.

      Besos

      Eliminar
  17. Es una historia terrible porque es indignante que se pueda hacer tanto daño a criaturas inocentes. Es muy real lo que narras y hace que el corazón se llene de tristeza por tanta injusticia.

    Intenso relato y muy bien detallado.

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Amalia.
      El corazón se llena de tristeza, ¡¡¡¡síiiii!!! mucha tristeza por esa inocencia robada y esas vidas desgraciadas por aquellos que se suponen respetables.
      Los niños son lo mejor que tenemos y los tenemos que cuidar y dejar crecer felices, siendo niños.

      Muchas gracias por tus palabras.

      Un beso enorme y que tengas una buena semana.

      Eliminar
  18. Durante un tiempo trabajé en protección de menores y te aseguro que jamás olvidaré todos los casos de abusos sexuales cometidos sobre ellos.
    La mayoría, aunque la gente no se lo crea, por familiares, tíos, abuelos... hombres siempre o casi siempre, monitores, curas... sí, muchos curas....
    Qué asco.
    Ufffffffffff
    Perdona que el comentario sea tan personal pero es que todavía me dan arcadas.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Xavi no quiero ni imaginar lo que viste, porque con frecuencia la realidad es siempre muchísimo peor que la ficción.
      Sí, esos abusos con frecuencia provienen de personas muy cercanas a los niños. Parece imposible de creer pero las estadísticas en este caso no engañan. Los niños en su inocencia y confianza acaban agredidos por esos que deberían cuidarlos. No hay nada peor que aquellos que usan la confianza, la autoridad, el respeto... que los pequeños depositan en ellos para traicionarlos, herirlos y destrozarles la vida. Y sí demasiados hombres respetables, entiendo tu repugnancia que comparto. Asco y lo peor, es que algunos encima intentan taparlo. Jamás nadie podrá reparar el daño que han hecho esos malnacidos a las criaturas, nadie les devolverá la inocencia y la infancia perdida.

      No tienes nada qué perdonar, gracias por compartirlo y por tu sensibilidad.

      Un beso enorme.

      Eliminar
  19. Hola Conxita.
    Desde el principio me resultaba notablemente interesante por tu buena narración y exposición de los hechos, le dí al vídeo para saber más, me sacó fuera del relato y volví a comenzar.

    He leído el comentario de Carmen Pinedo. Totalmente en todo, de acuerdo con su opinión y sentimientos hacia esos niños. Pensar que estas cosas ocurren de verdad una y otra vez que, además de saber no se hace "justa" la justicia me enerva más allá de lo previsto.

    Gracias, por poner luz en estas desgarradoras historias que por desgracia tienen más de real que de ficción.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Mila ya sabes que estaba un poco preocupada porque no acostumbro a escribir relatos tan largos y era la primera vez que publicaba uno en el blog.
      El vídeo como comentaba me pareció que con el mensaje que daba hacía más real el contenido que iba a contar Gustavo, pero me parece que no ha sido un buen recurso porque ha resultado incómodo al sacar del relato. Lo siento.

      Sí, el comentario de Carmen es devastador porque ya no es ficción, sino la pura realidad y encima, a esas personas que han sufrido lo insufrible se las ningunea y se las hace sentir como culpables porque destapan esa infamia. Eso es intolerable y es lo que no se debe silenciar.
      El poder de las letras que nos permite interrogar, intentar encontrar respuestas o no encontrarlas y sobre todo para decir aquello que no nos gusta.

      Un beso querida Mila

      Eliminar
  20. Es algo que no puedo entender ni soportar. Buen relato.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Buen resumen Alfred imposible de entender ni soportar.
      Es así, sin más.

      Gracias por tu tiempo.

      Besos

      Eliminar
  21. Una conclusión para tu relato a la altura de las más exigentes expectativas, Conxita. Una trama bien hilada, un tema de candente actualidad con el que todos podemos empatizar, una buena dosis de suspense y una narración impecable. ¡Me ha gustado mucho!

    Dice la frase algo así como: "para que el mal triunfe, solo es necesario que los hombres buenos no hagan nada". Creo que sería el epitafio perfecto para Gustavo, que se vió atrapado e impotente ante una situación que le atormentaba en la conciencia. Muy duro, también muy humano.

    ¡Un beso!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Julia por tus palabras.

      No conocía esa frase que es muy adecuada, en la ficción y en la realidad. Ese no hacer nada tienen consecuencias terroríficas y es algo que me parece que está ahí, ¿cuántos secretos innombrables se cuentan protegidos por la confesión? ¿Qué tienen más valor la persona o proteger a la sociedad? Son preguntas que se me ocurrían cuándo escribía el relato y que darían para un largo debate o al menos a mi que soy curiosa me lo parece. Lo he enfocado en el secreto de confesión, pero ¿cuántos secretos profesionales acaban atrapando al que los escucha?

      Besos

      Eliminar
  22. Excelente desenlace, Conxita. Te mandaste un gran drama con toques de suspenso bien manejado. Es triste, como decís, pero el texto no transmite ese pesar, entretiene hasta el final.
    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Raúl.

      Tu comentario va en la línea de lo que comentaba Miguel sobre el considerar un relato triste, el tema es duro y terrible, pero aunque no suena bien, me alegra haber hecho un texto que se leyera bien, mantener ese suspense y no saber qué pasaba hasta el final, para mi también era una prueba de cómo hacerlo.

      Besos

      Eliminar
  23. Creo que muchos pensamos que el mundo se está volviendo demasiado triste, y que ya apenas entendemos nada de lo que pasa...
    Un abrazo, amiga

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí el mundo tiene muchas cosas que son inaguantables Ildefonso pero también en los momentos más duros aparecen personas que con sus actos te reconcilian con la especie humana.
      Ay los seres humanos, somos capaces de las peores barbaridades pero también de las cosas más maravillosas y en muchas partes hay personas que brillan y lo inundan todo de su luz.

      Un abrazo

      Eliminar
  24. ¡Buenos días Conxita!
    Como me sugieres que te exponga otras hipótesis para la continuación, pues solamente te quería decir con eso del final sorprendente, que me había imaginado que aquella caja de la casona o de la cabaña del monte, podría contener algún resto humano de Julián o el propio Julián, ya que el misterio de esa carta de Gustavo, revelaba mucha desesperación y quien sabe si hasta le podría haber matado y ocultado en un baúl o algo así, ya que pensé que no iba a ser una caja de galletas... Ya ves que imaginación la mía, no sé si será defecto policiaco...je,je,je
    De todas formas la idea de encontrar a Julián allí en la casa, era otra de mis deducciones.

    Bueno, espero que ya te haya dejado clara esa cuestión.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Estrella soy curiosa y me encanta ver las distintas maneras de mirar una situación que tenemos.

      Desde luego era una posibilidad que te reconozco que barajé. El cura estaba atrapado en una situación que lo asustaba y desesperaba y las personas atrapadas explotan, me parecía que podía ser una posibilidad que Gustavo acabara con Julián pero después me di cuenta de que la personalidad del cura me lo ponía difícil, porque era un hombre bueno y muy débil y aunque tenía ahí esa pistola ni siquiera se planteó utilizarla. Y así acabó descartada esta opción. Así que ya ves amiga que ibas bien encaminada.

      Gracias por satisfacer mi curiosidad.

      Besos

      Eliminar
  25. Hola Conxita, por fin pude venir a leerte.... con esto del TINTERO DE ORO, esty dando prioridad a los aportes del concurso para que no me pille el tiempo.
    Sobre tu relato, Has respondido a todas las cuestiones que se planteaban en la primera parte.
    Es imposible sentir piedad por Gustavo por muy hermanastro que fueran de Julián, tenía la responsabilidad de los niños y actuó demasiado tarde.
    El relato tiene coherencia, plantea una cuestión dura, la pederastia en la iglesia, a quien le cuesta reconocer los casos más que probados.
    Bravo por personas como tú que ponen en el tapete "realidades" como estas.
    Un beso Conxita, hasta pronto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Isabel no te preocupes, sé perfectamente que el tiempo da para lo que da y a todo cuesta llegar.
      Creo que Gustavo tiene su propio castigo, como decía Julia en su frase que desconocía para que el mal triunfe, solo es necesario que los hombres buenos no hagan nada y es exactamente el caso de Gustavo. De ahí se derivan todas esas preguntas sobre el secreto de confesión y la ética. ¿Se debe callar ante un delito? ¿La persona que confiesa o la sociedad? ¿Qué hacer cuando el delito encadena al que lo escucha?
      Sobre la pederastia y la iglesia pues creo que ya se ha dicho en muchos comentarios.

      Me parece terrible y de una vileza impresionante que se silencie y se proteja a delincuentes que han destruido la inocencia y las vidas de esos niños.

      Por desgracia, la realidad supera a la ficción.

      Besos y mucha suerte en el concurso.

      Eliminar
  26. ¡Ahhhh! ¡!Qué precioso el dibujo....! Me encanta.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Verdad qué es tierno? Me encantó esa artista. Esos animales salvajes no dan miedo, hay ternura en ellos y protección para los niños.
      Gracias por decírmelo.
      Besos de nuevo

      Eliminar
  27. Impresionante el desenlace del relato. Y real en esta sociedad donde sabemos a menudo de estas perversiones de los eclesiásticos. La iglesia esconde mucha podredumbre, está claro y rompe muchas inocencias.
    Enhorabuena y un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Isabel gracias por tu tiempo. Espero que estés un poquito mejor, el tiempo ayuda un poco.

      Algunos compañeros comentaban sobre el tema del celíbato y su influencia en este tipo de perversiones. Lo desconozco pero sí está claro que algunas personas honorables han cometido atrocidades y que deben ser juzgadas por estos hechos, por las víctimas y por la propia sociedad. Y no se debería esconder a esos miserables.

      Un beso

      Eliminar
  28. Pues me ha sorprendido el final. No me preguntes qué esperaba porque no esperaba nada concreto, pero este desenlace me deja noqueada... Siempre en el buen sentido de la palabra, porque el relato te ha quedado redondo.

    Besos, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Sara, sí te hubiera preguntado, ya has visto que soy curiosa con esto y me gusta conocer las distintas hipótesis que se planteaban. (Aquí lee un guiño que no sé poner)

      Es verdad que me salió un relato abrumador, muy duro por lo que se cuenta, son dos personas muy opuestas y que representan dos extremos, el bien y el mal. A partir de ahí a mi se me generaron un montón de preguntas relacionadas con la ética, con ese no desvelar y preguntarse si ante una situación así y por mucho secreto de confesión y hermano, en este caso Gustavo, debía seguir callando.
      Tara comentaba que no hay justificación para Gustavo, creo que él también lo sabe y no parece que se pueda perdonar.

      Gracias por tus palabras.

      Un beso enorme

      Eliminar
  29. Tremendo relato, Conxita. Destapas uno de los males de nuestra Santa madre iglesia. Pese a lo largo, se hace ligero porque creas intriga y dan ganas de seguir leyéndolo. Me fui a leer la primera parte y después la segunda y me ha parecido que está muy bien llevado, con muy buen desarrollo. Y el desenlace es el más adecuado para el problema que planteas.
    Felicidades, pues.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ángeles ya comenté mis dudas sobre la longitud del relato y la decisión de publicarlo en dos entradas con las desventajas que eso podía suponer.

      Sí he conseguido que no se haga pesado y que se tengan ganas de seguir leyendo, estoy muy contenta porque ha sido un reto para mí enfrentarme a este relato y aprender.

      Sobre el desenlace, ¿no te parece que a veces son los propios protagonistas los que no te acaban dejando muchas opciones? En este caso ha sido la personalidad de Gustavo, una persona muy débil e incapaz de enfrentarse abiertamente, que acaba haciendo lo que puede aunque no sé yo cómo va a conseguir vivir porque la culpa no acostumbra a ser una buena compañera.

      Gracias por esas felicitaciones que sé sinceras y te agradezco de corazón.

      Besos

      Eliminar
  30. Alrededor de la pedofilia hay verdaderos monstruos y todos, sean políticos, sacerdotes o el mismísimo Papa de Roma, deben ser "empapelados". Y ya no digamos esos casos escalofriantes de abusos sexuales con torturas, como el desgraciadamente famosísimo caso de las niñas de Alcáser, cuyos verdaderos culpables nunca saldrán a la luz porque el poder les ampara.
    Un dramático relato el tuyo, que has sabido desarrollar muy bien y darle un final lo suficientemente feliz para aliviar nuestra congoja, jeje
    Un abrazo, Conxita.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Josep Mª, me parece un horror siempre que se ejerce la violencia del tipo que sea. Pero en el caso de los niños me parece aún más despreciable (si es posible) porque los niños confían en que esas personas (aquí leáse sacerdote, monitor, profesor, padre, tio...), son adultos que deben cuidarlos, se confía en ellos y se traiciona esa confianza de la peor manera.
      Lo peor de lo peor, ese ensañarse y causar dolor por el gusto de provocar dolor o obtener placer en el lugar equivocado.

      Por lo que se refiere al relato me alegra haber sabido desarrollarlo bien y sí espero que se haya aliviado algo la congoja, ahora me siento fatal por provocarla. ¡¡¡¡Ainnnnns!!!! me voy a proponer que el próximo relato solo puede provocar sonrisas, que no me vais a querer leer. Bromas aparte, los temas aparecen así, porque escucho o leo algo y empiezan las preguntas y acaba apareciendo un relato.

      Gracias por pasarte y por tu comentario.

      Un abrazo

      Eliminar
  31. Un relato tremendo, sin paliativos.
    La pederastia es una aberración, pero cuando la practican quienes presumen de bondadosos y llevan la Biblia como estandarte de su conducta, es el colmo de la desfachatez.
    Me has mantenido en vilo todo el rato, el suspense se resuelve al final con una puerta abierta (¿qué habrá sido de Gustavo?)
    Ojalá en la cruda realidad todos los pederastas acabaran pagando por sus delitos.
    Y sí, la imagen que ilustra la publicación es muy tierna.
    Un besote, guapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo Paloma ojalá todos esos malnacidos pagaran por sus delitos, pero desgraciadamente cada vez hay más evidencias que la justicia no es igual para todo el mundo, algunos pasan por ella de rositas.
      Como decía Carmen justificar esa aberración como una bonita historia de amor, o que él o ella querían o que iba provocando me parece el colmo del cinismo y de que algo no va bien en esta sociedad.

      Por la parte de la historia sí he conseguido mantener ese suspense y las ganas de seguir leyendo, estoy muy satisfecha. Gracias por decírmelo.
      Como ves tu tocaya tenía que hacer de mensajera.

      Las imágenes de Elicia Edijanto son una auténtica preciosidad, muy tiernas. He dejado los enlaces de la web de la autora y del blog de Carmen que fue quién me la descubrió.

      Besos guapa

      Eliminar
  32. Vale, Conxita, ya hemos leído la resolución. La verdad que resulta acertado el que sean hermanos. ¡Una situación que eriza los cabellos!

    Además, por desgracia, las instituciones de caridad han servido en demasiados casos para la lujuria de quienes simulan protegerlas.

    Dichosos días y un abrazo.

    Ignacio

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ignacio me alegra haber acertado porque me abrumaba no resolverlo de forma adecuada, porque como lectora cuando eso pasa hasta me enfado con el autor, así que imagina ¡qué responsabilidad!

      Pues exactamente es como lo dices, en nombre de se han hecho auténticas barbaridades y lo peor es que esos respetables se cubren unos a otros porque cada vez está más claro que la justicia va a ser que no es igual para todos.

      Que también lo sean para ti.

      Un abrazo

      Eliminar
    2. La viñeta (de El Roto) dice que la justicia sí es igual para todos; lo que es diferente son las sentencias.

      Eliminar
    3. Interesante esa viñeta.
      Estoy de acuerdo, ni las sentencias, ni el tiempo ni seguramente la vara de medir.
      Un beso Ignacio

      Eliminar
  33. Me he podido poner al día y leerme las dos partes de esta historia, Conxita. Muy triste, por cierto... ¡ya te vale! Para un rato que logro robarle a la vida para entrar a la blogosfera y me pones tristón :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ayyyyyyyyy Holden perdón, perdón, perdón... No me digas eso que me haces sentir fatal.Espero que en el próximo te vayas con una sonrisa enorme.
      ¿Cómo va todo? ¿Estás muy ocupado, eh? Espero que todo te vaya muy pero que muy bien.

      Se te echa de menos.

      Un beso enorme

      Eliminar
  34. Junto con la agresión a mujeres y sus hijos, este es el otro delito más vil y mezquino que puede existir, la pederastia supone matar, pero no una vez, sino cada vez que se abusa del menor, una y otra vez, durante años en muchos casos.
    Un relato estremecedor, Conxita.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Totalmente de acuerdo contigo Rosa y lo peor es como comentaba Toro que muchos de esos abusos proceden de personas muy cercanas a los pequeños, en los que estos confiaban. Impresionante y un auténtico horror. Lo peor es traicionar esa inocencia y robar la infancia de esos niños.

      Sí, reconozco que el tema es terrible y muy angustioso. Como le decía a Holden prometo aplicarme en el próximo relato e intentaré conseguir una sonrisa. Gracias por leerme.

      Un beso enorme

      Eliminar
  35. Por fin descubrimos el final. Un gran relato Conxita, por desgracia, muy de actualidad. Ojalá todo acabara como en tu historia, con los culpables descubiertos. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Marisa gracias por tus palabras.

      Es cierto que es un tema que desgraciadamente está de actualidad y que se sigue encubriendo y que todos esos miserables tuvieran su castigo.

      Un abrazo.

      Eliminar
  36. Te felicito, Conxita. No es fácil tratar un tema tan delicado. Tú lo has hecho con una sensibilidad contenida y una prosa sencilla que cala muy hondo. Me gusta mucho cuando sacas tu lado comprometido. Un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ana como bien dices no es un tema nada fácil. Me provoca mucha indignación y rechazo y eso me obliga a mantenerlo a raya para que sea a través de mis protagonistas que se cuente la historia. Recuerdo que en algunas ocasiones en algún taller que he participado en la red me comentaban que es muy importante que no se nos vea en un relato y que sean los protagonistas los que se expresen. Se trata de seguir aprendiendo.

      Los temas creo que se eligen ellos solos, observo mucho, escucho, leo y de repente hay una historia que tengo que contar. No sé a mi me pasa así. No planifico sobre qué voy a escribir, aparecen ideas que apunto (ahora en el móvil) y que después cuando tengo ganas desarrollo, pero sí son muy sensible con todo aquello que está relacionado con las personas y especialmente con aquellas que son más vulnerables.

      Un beso y muchas gracias por ser siempre tan encantadora conmigo.

      Eliminar
  37. Un relato muy duro, estos teman me ponen los pelos como escarpias ;S, increíble que un ser humano pueda tratar así a otro semejante es anti natural. El relato chulísimo como siempre y me he enamorado totalmente de la imagen está llena de sentimiento, sensibilidad y fragilidad. Un besito y un placer pasar por aquí como siempre.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cierto Natalia es muy difícil de entender.
      Me alegra que a pesar de la dureza del tema, el relato te haya resultado entretenido.

      ¿Verdad que es tierna la imagen? Te recomiendo que le eches una ojeada a la autora en los enlaces que puse. Te encantará.

      Un beso guapísima, ya sabes que me encanta verte por aquí siempre.

      Eliminar
  38. Por cierto que es un gran trabajo Conxita. Tanto desde lo psicológico como desde lo conceptual. Hay un vértigo que atrapa al lector, en especial en esta segunda parte y en el desenlace. ¿Recuerdas que te dije que tenía algún supuesto con respecto a su continuación? Me refería a que esperaba algo sexual, aunque lo del hermanastro no lo imaginé. Te mando un cariño grande. Siempre es un gusto leerte.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Nestor me alegra haber atrapado. Esos dos protagonistas tan antagónicos y que representan estereotipos del bien y del mal.
      Me alegra ver que coincidíamos. ¿Por qué será que el sexo saca lo mejor y lo peor del ser humano? Supongo que si nos pusiéramos como ejercicio escribir la continuidad de la primera parte, nos hubieran salido muchísimas historias muy distintas, eso es lo grande de escribir, ¿no te parece? Mis protagonistas tienen una relación llena de dolor y dolor es el que inflige ese personaje enfermizo y perverso que es Julián, con todo ese odio y resentimiento hacía el hermanastro sí reconocido, también ese paso por un orfanato que no siempre han sido los lugares más adecuados para criar niños sin heridas.

      Muchas gracias por tus palabras que agradezco, el placer es mio al recibirte en este rincón de letras.

      Besos

      Eliminar
  39. Me has hecho recordar algunos escándalos recientes de curas pedófilos. Y que cuando llega la hora de los juicios, las condenas, siempre me dejan un amargo sabor, y me hacen dudar de la "Justicia".
    El relato es excelente, y te acabas de cargar ese tan manido dicho, de que "segundas partes nunca fueron buenas".
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Manuel desgraciadamente la realidad acostumbra a superar a la ficción y lo peor es que en esos momentos te das cuenta de que la justicia no es igual para todos, bueno si alguien aún creía que era igual para todos.

      Me alegra que te haya gustado a pesar de su extensión y sus dos partes.
      Gracias por decírmelo.

      Besos y que tengas un buen fin de semana

      Eliminar
  40. Es muy triste Conxita, no imaginé como desarrollarías la segunda parte.
    Me dejas una sensación de desamparo y dolor, por esos niños, víctimas de mentes depravadas y enfermas, pero también de justicia. Tarde, pero ese hombre demostró que si era bueno. ¿Cómo pueden suceder estas aberraciones en el mundo? A una se le rompe el alma al leer noticias de este tipo. Y la pena es que las hay y muchas.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Oh querida Irene lo siento, porque sí la historia es muy dura.

      No hay nada peor que aquello que afecta a esos seres inocentes que son los niños, que confían en los adultos y estos los decepcionan de la peor manera posible, robándoles la inocencia y destrozando su vida. Es terrible y de los peores y más miserables delitos que nunca deberían ocultarse.
      Te prometo que en el próximo relato voy a intentar que te lleves una sonrisa.

      Un beso enorme y perdóname por dejarte esa sensación, que tengas un buen fin de semana.

      Eliminar
  41. Un magnífico relato, Conxita. Planteas un tema doloroso y cruel que se esconde en las cloacas de la sociedad y que cada vez salen a la luz más casos de este tipo.
    Uff...respecto al sigilo sacramental, creo que de alguna manera es un silencio cómplice que tenía que tener unos límites cuando se trata de temas tan importantes como este.
    Te felicito porque me has llevado en volandas a través de tus letras como siempre. Besos, guapa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Maripazciertamente es un tema muy cruel que se esconde y peor se protege a esos miserables para que no sean castigados.

      En este caso introducía ese secreto de confesión y todas las dudas que puede provocar. ¿Siempre? ¿Cuándo prevalece el "bien" del individuo frente al de la colectividad? ¿Y los límites? Me parecía que era un tema que daba para una reflexión, esa confesión que libera a uno y parece encadenar al otro.

      Muchísimas gracias por tus palabras que agradezco de corazón.

      Un beso enorme y que tengas un buen fin de semana.

      Eliminar
  42. No se si felicitarte o regañarte por ponerme los pelos de punta y ese mal genio que solo se me pone con políticos, pederastas y asesinos.
    Me remitiré al relato que me ha parecido de lo más dramático por la temática actual, pues siempre hubo seres degenerados capaces de cometer las peores atrocidades. El ser humano es capaz de crear y destruir sin argumentación alguna. Es el libre albedrío el que nos rige y ahí radica nuestra fortaleza y debilidad.
    Cuando se descubren tramas de este tipo no suelen aparecer nombres pero sí los oficios ejercidos por los implicados; y es e escándalo que los religiosos, médicos y maestros sean los más nombrados. Por otro lado si hay algo más horrible que esto, es que en muchos casos sean los propios padres los que ofrezcan a sus hijos para esas aberraciones que no corresponden a seres racionalmente equilibrados.
    Creo que hay que tener pocos escrúpulos y mucha mierda en el cerebro, como para realizar estos actos tan criminales contra seres inocentes.
    Besos. Y tu misión bien cumplida.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Aynnnnns Francisco mira que te entiendo. Lo sé, es un tema terrible el que he traído con mi relato, pero es que hay gente sin escrúpulos, muchos y que encima se permiten seguir viviendo como personas honorables.

      Mira si no fuera porque es un tema durísimo casi hubiera sonreído con tu lista de mal genio, desde luego en este momento a mi los primeros me crispan los nervios por no saber hacer su trabajo, generar puentes, establecer diálogo y favorecer el entendimiento. En fin... Mejor no hablar sobre ellos.

      Sobre el trasfondo, esas tramas corruptas existen y lo peor es que se tapan. Toro comentaba y desgraciadamente parece que es así, que justo aquellas personas que están más cerca, en las que confían son con frecuencia los responsables de esos abusos. Un auténtico horror y aberración, traicionar la confianza y la inocencia de esos niños.

      Ya he comentado, que en mi próximo relato me voy a esmerar a ver si consigo que os vayáis del blog con una sonrisa.

      Un beso enorme querido amigo y que tengas un buen fin de semana.

      Eliminar
  43. El relato ha dado un giro inesperado que no se preveía en la primera parte, a pesar de haber un cura implicado, y se ha impregnado de cierto aire de denuncia sobre un tema que desgraciadamente es una constante. Estoy de acuerdo con lo que expresa algún comentario, cuando se pretende hacer pasar por antinatural lo que es consustancial a la biología, termina derivando en comportamientos anormales y delictivos como los que expones, comportamientos silenciados desde la cúpula eclesial con el consentimiento o al menos la vista gorda de muchos de sus fieles.
    Has sido valiente al plantear un tema tan delicado, una valentía que se agradece. Buen trabajo Conxita, y muy bien llevado. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Jorge ¿Qué se te había ocurrido? Me encantará saber tus hipótesis, así que sí te animas ya sabes.

      El secreto de confesión ha sido un tema que se ha tratado en muchas ocasiones, en este caso me planteaba esa disyuntiva entre la libertad individual y la colectiva, cuando algo es un delito y puede dañar a más personas ¿se puede callar? Incluso más, me planteaba algo que ya he comentado cuantos secretos habrán liberado al que los confiesa y "condenado" al que los escucha. En alguna ocasión, he escuchado a personas que hubieran preferido no saber, porque ese conocer los obligaría a actuar y preferían no hacerlo, esos silencios cómplices, para no actuar. Gustavo a su manera y seguramente tarde pero lo acaba haciendo, ¿cuántos siguen callando?

      Cierto que podría dar para un interesante debate sobre esas obligaciones que se impone a los sacerdotes. Desconozco el tema y por tanto no se me ocurre el por qué obligar a ese celibato, ¿en qué lo justifican? Y lo que sí está visto es que no funciona y en algunos casos se acaba en comportamientos abominables que dañan a otros.

      Muchas gracias por tus palabras Jorge.

      Un abrazo

      Eliminar
  44. Un relato excelente en el que pese a su brevedad has medido los tiempos para ir desgranando esa historia tan tremenda y tan verídica. Que el clero pueda estar involucrado en el horror de la pederastia y los abusos a menores es terrorífico.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Laura me alegra que te lo haya parecido.

      Por desgracia, es tremendo que la realidad supere a la ficción, siguen apareciendo casos y aún queda demasiada podredumbre que protege a los culpables.

      Un abrazo

      Eliminar
  45. Más que triste es una historia que indigna y asquea y que toca un tema sobre el que supongo no debe de ser nada fácil escribir.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí supongo que tienes razón, indigna y asquea, pero a mi, personalmente, siempre me entristece ver la maldad del ser humano.

      Estoy de acuerdo contigo Lorena en que hay temas que son más fáciles que otros, pero soy de las que creo que las letras nos tienen que servir también para decir todo aquello con lo que no estamos de acuerdo, que nos duele y que quisiéramos que no pasara.

      Creo que la dificultad de estos temas es que no se "vea" al que escribe, que no sean mis sentimientos ni mis opiniones los que se transmitan sino que sea el relato y los protagonistas los que lo hagan sentir. Si he conseguido eso, estoy muy satisfecha.

      Besos

      Eliminar
  46. Muy buen contado.... un saludo desde Murcia....

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola alp me alegra que te lo haya parecido, gracias por tu tiempo y por dejar el comentario.

      Agradezco esa visita desde Murcia y si te apetece volver, me encantará saber tu opinión sobre otros relatos.

      Saludos y que tengas una buena semana

      Eliminar
  47. Más que un relato triste, lo que es triste es que este tipo de sucesos existan y que o sólo ocurren los que llegan a nuestros oídos, también habrá casos como éste que estén ocultos.
    Me ha gustado mucho este relato doble, será largo, pero para nada se hace pesado.
    Un besito guapa!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Maria gracias por tu comentario y por participar en Enredando con las letras.
      Como le decía a Lorena es cierto que hubiera sido más adecuado definir la historia como dura y dolorosa, pero supongo que la definí como triste porque al igual que tú comentas, es triste que pasen este tipo de sucesos y a mi me entristece que pasen estas atrocidades y me produce muchísima tristeza ver que algunos seres humanos son capaces de tan terribles atrocidades.

      Me alegra que el relato no se te haya hecho pesado, gracias por decírmelo. Ya he comentado que era la primera vez que publicaba en el blog un relato tan largo y estaba un poco preocupada.

      Un beso y que tengas una buena semana.

      Eliminar
  48. Hola, una historia, aunque terrible, está mitigada por tu elocuencia al narrarla..
    Un abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Suni es cierto que el tema es terrible y horripilante que sigan pasando estas barbaridades. Hoy sin ir más lejos escuchaba sobre una "condena de 4 años y medio" a un abuelo que había abusado de su nieta de 10 años. Sin comentarios.

      Me alegra que te haya gustado mi forma de contar la historia. Gracias por decírmelo.

      Un abrazo

      Eliminar
  49. Hola Conxita.

    Bueno, acabo de leerme los dos relatos y, como siempre sucede en tus escritos, abres múltiples vías a la reflexión. Tengo la impresión de que la maldad es "algo" que siempre camina junto a nosotros, presta a abalanzarse a la mínima oportunidad que le demos.

    Parece que vivimos en un mundo en el que ser bueno es igual que correr una carrera de obstáculos, por eso tiene mérito superarla, y la satisfacción de llegar "entero" a la meta es impagable.

    Cuídate, querida Conxita, y sigue escribiendo estos excelentes relatos, falta hacen .

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Paco me alegra ser capaz de abrir esas vías de reflexión aunque me parece a mi que eres de los que las lleva de serie, me siento identificada con eso porque a mi me encanta que las lecturas me sugieran.

      Estoy contigo que viendo tantos ejemplos de maldad, se podría pensar que sí que está muy cerca. Me has hecho pensar en esos dibujos animados en los que el protagonista lleva un angelito y un demonio en sus hombros y ante una decisión sus dos consejeros le animan en decisiones opuestas. El mal, ¿por qué algunos se inclinan definitivamente y disfrutan haciéndolo y en cambio otros en la misma situación no lo hacen? Hay tantas causas.

      Hace unos días veía un reportaje en el que se hacía una petición a la sociedad desde una asociación de ayudas a presos. En concreto pedían que se dejara de recriminar al preso que ya había pagado por su crimen una vez salía de la prisión y ponían un ejemplo tristemente muy famoso por la crueldad y "gratuidad" del acto. Lo estuvimos comentando en casa y aunque resulta muy difícil de entender es cierto que no todo es blanco o negro y que hay veces en que no se es del todo consciente de los errores que se cometen hasta que es demasiado tarde, con todos los matices que esto tiene porque no hay una única causa en estos hechos pero se ¿tiene que pagar toda la vida? ¿No pueden superar ese error tan devastador que cometieron? ¿No llevan bastante culpa (algunos) encima? Y después también pensaba en la víctima y en que ella sí que no puede superarlo. Es muy complicado y esta sociedad tan deshumanizada que estamos creando, con una crisis galopante de valores y un egoísmo y superficialidad impresionantes, no ayudan a mucho.

      Muchísimas gracias por tus palabras Paco, cuídate tú también mucho y te agradezco tus comentarios que también me hacen reflexionar y cuestionar el mundo en qué vivimos y en el que nos gustaría vivir.

      Feliz y fresca semana

      Eliminar
  50. ¡Hola Conxita!
    Me han parecido ambos relatos (1/2) extraordinarios, con una trama espeluznante que la vas desmenuzando poco a poco desde las correspondencias. Desde la palabra escrita se atreve Gonzalo a dar a conocer la maldad extrema, qué tristeza y horror.
    Has tocado un tema, desgraciadamente, que ha destapado una trama de degenerados que disfrutan del mal más absoluto. Enhorabuena Conxita, porque lo has hecho con mucha elegancia y un toque novelesco.
    Un gran abrazo amiga.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Xus, me alegra haber sido capaz de contar de manera amena ese drama invisible.
      Es cierto que el cura solo se atreve a contar algo por escrito y deja todo preparado para que sean otros los que lo descubran, igual así cree no romper ese secreto de confesión. Al margen del terrible drama de la pedofilia y la prostitución de menores con el relato quise indagar un poco en ese secreto que el cura aparentemente debe guardar, aunque sea una atrocidad increíble y ver cómo el débil capellán consigue parar esa barbaridad. Aunque tarde, al menos hace algo para detenerlo.

      Gracias por tus palabras. Me gusta pensar que las letras tienen que servir para contar también aquello que no nos gusta, que nos duele y que nos gustaría que no existiera.

      Un beso enorme y feliz fin de semana.

      Eliminar
  51. Conxita, muy bueno el desenlace. De verdad, creo que tienes un talento extraordinario para la escritura, no sólo por la forma que tienes de desarrollar tus historias, sino también por lo bien escogidos que están los temas de las mismas. Este, en concreto, es sobrecogedor. Me ha dejado con los pelos de punta, porque, por desgracia, es algo real y cotidiano. Un fuerte abrazo y muchas gracias por publicar relatos tan buenos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias DP por esas bonitas palabras que me dedicas, las agradezco enormemente aunque no sé yo si es tanto pero sí que me gusta escribir.

      Hace un tiempo leí que los escritores hacen escribiendo y aunque lo de escritor me parecen palabras mayores, sí que me gusta pensar que con mis letras digo todo aquello que no me gusta, doy voz a lo silenciado y a los que no pueden defenderse.
      Uno de mis profesores siempre decía que entran más los conocimientos o lo que sea con la biografía que con la bibliografía, cuando nos cuentan historias lo recordamos mucho más .

      Y sí por desgracia este tipo de abusos son más habitual de lo que pensamos y lo peor es que esos monstruos con frecuencia están muy cerca de sus víctimas, a veces en la habitación de al lado.

      Un abrazo y gracias a ti por leerlos y comentarlos.

      Eliminar
  52. Que escrito mas completo.

    Gustavo, ese es también el nombre del protagonista de mi libro " Sortilegio de Pasiones"

    Te dejo un abrazo pleno de amistad.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Ricardo.
      No sabía que tenías un libro escrito, felicidades.

      Aunque seguro que tu Gustavo es más decidido que el protagonista de este relato, que es un hombre bueno pero muy débil.

      Gracias por ese abrazo, que tengas una feliz semana.

      Eliminar
  53. Me quedo con la ternura de la imagen, Conxita, porque en este mundo retorcido en el que historias como la que nos cuentas se repiten a diario, necesitamos un atisbo de esperanza, algo a lo que agarrarnos para no pensar que el ser humano no tiene arreglo. La historia da para mucho más, como ya comentaron algunos, y desde luego que el tema es digno de tratar con profundidad, tanto por la parte que le toca al autor de los hechos, como al “cómplice” que no lo delata. Enhorabuena, Conxita. Un cálido abrazo, que buena falta nos hace para recuperar el ánimo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eva ¿A qué es tierna? A mi me encantó la autora y me hizo pensar en esa inocencia y ternura que siempre despiertan los niños.

      Me gusta pensar que a pesar de situaciones terribles como las del relato por supuesto hay esperanza, hay muchas personas buenas y el ser humano es capaz de lo mejor y también de lo peor, vamos a quedarnos con lo mejor que lo peor ya llega desgraciadamente y sin que se lo invite.

      Tal y como he comentado la historia surge de preguntas sobre ese secreto de confesión y hasta qué punto es lícito callar. Me pareció que era un tema que daba mucho de sí y de esa libertad individual frente a la colectiva, de esas liberaciones que condenan. La pederastia y el abuso que han hecho personas "respetables" es un tema abominable, que ha estado y que se debe denunciar siempre, no ocultarse como algunos han intentado.

      Gracias por el cálido abrazo que también te devuelvo.

      Besos

      Eliminar
  54. Un gusto leerte. Buen relato. Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Poetiza gracias por tu visita por Enredando por las letras, siéntete bienvenid@.

      Me alegra que te haya parecido un buen relato, gracias por ese tiempo que le has dedicado.

      Un saludo y si te apetece volver ya sabes que me encantará saber tu opinión.

      Eliminar
  55. Hola amiga, la realidad supera cualquier ficción...
    Gracias por esta joya, pasa buen día, besos entregados..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre Don Vito Andolina la realidad supera a la ficción y eso que a veces una hasta se pregunta ¿pero es posible? y sí siempre es más.
      Gracias a ti por dedicarle tiempo a leerlo.

      Te deseo también un gran día y mejor semana.

      Besos

      Eliminar
  56. Hola Conxita!
    He retrocedido en el tiempo volviendo a leer la I parte, ahí te digo lo que me imaginé que ocurría, las hipótesis.

    Ha sido un relato largo, pero que merece la pena. ¿Cómo imaginar el nexo real de unión de los dos personajes antagonistas? El triste final de cada uno, esa vida turbulenta, llena de mentiras, falsedades, en la primera parte del relato que como te dije tenía todos los ingredientes para enganchar al lector.

    ¿Cómo decirte? no, no me gustó éste final ¡Me encanto! Felicitaciones.

    Un abrazo literario.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Lola es justo como tú dices ambos personajes antagónicos, extremos, acaban teniendo un triste final. Julián arrastrando humillaciones, celos y odios que hace pagar al equivocado. Gustavo atrapado en el miedo y en la indecisión y aunque acaba tomando una decisión esa llega tarde y tampoco lo ayuda a mitigar la culpa que siente. Dos extremos, dos derrotas. Y en medio más inocentes y otros intentando tapar lo que ocurre. ¿La historia se repite?

      Me alegra que te haya gustado y sorprendido el final, aunque adivinaste que algo muy fuerte los unía.

      Un abrazo

      Eliminar
  57. Dan ganas de llorar con estas palabras!

    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí es muy triste que sigan pasando estas barbaridades.
      Bienvenid@ a este blog y si te apetece me gustará volverte a leer por aquí.
      Saludos

      Eliminar
  58. Feliz finde, simpática.

    Abrazos, Conxi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ernesto, un frio pero soleado sábado.
      Feliz finde también para ti.
      Abrazos

      Eliminar

Mil gracias por tu comentario.
Conxita

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger... !--Inicio Ley cookies PdB-->