20 de noviembre de 2016

De aniversario: El mirador de sexo

Siguiendo con mi particular celebración de este tiempo en la blogosfera, hoy me permito recuperar un relato un tanto especial al menos para mi, ya que fue mi primer protagonista un tanto peculiar y por el que siento cariño. 

Intenta ser esa mirada desde fuera con aquellos a los que no entendemos y a los que a veces resulta más fácil poner etiquetas de raros, chalados, salidos,... que intentar comprenderlos.

Espero que os guste, de nuevo lo he dejado prácticamente igual que cuando lo escribí hace ya un par de años y espero que disculpéis los fallos.


foto Muntsa López

El mirador de sexo


Eran las 20.30 Pablo cogió el libro y las llaves del coche y después de dar una última ojeada al recibidor, cerró la puerta con suavidad intentando no hacer mucho ruido.

Ya en la calle se dirigió a su coche, un anodino utilitario de un color azul oscuro. Conducía despacio, no tenía prisa. A su alrededor todos parecían ir muy acelerados, él no. Al llegar a su destino, redujo la velocidad, intentando decidir dónde estacionar.

Aún era pronto y aquel descampado estaba ya muy concurrido.

Lentamente condujo hacía un extremo, su favorito, frente al mar. Se situó al lado de un coche ya aparcado y ocupado por una pareja, era un Volvo impecable, aunque ya con algunos años.

Apagó el motor. Encendió la luz y sacó su libro, aunque nunca leía ni una línea siempre lo llevaba encima. Se relajó y miró a su alrededor, fijándose, ahora sí, en la pareja del volvo. Se besaban. Se besaban apasionadamente o lo habían hecho hasta escasos segundos antes, su llegada los había importunado, parecían esperar a que él saliera del coche para seguir. 

Pablo casi sonrió, Menuda decepción iban a tener.

El hombre estaba muy pendiente de sus movimientos. La mujer sólo se giró un instante para observarlo, un vistazo rápido, seguramente respondiendo a un comentario de su pareja. Fue tan fugaz que, de hecho Pablo casi no pudo distinguirla. A continuación, su atención volvió de nuevo a su acompañante. Giró su cuerpo dándole del todo la espalda, él sólo le veía la melena larga y oscura. En cambio, sentía la mirada feroz y cada vez más irritada del hombre que parecía molesto, muy irritado por la interrupción que se alargaba y que no acababa de entender. 
Pablo casi podía escuchar “¿por qué no te largas a otro lado mirón?”. Desafiante, él seguía con su rutina, encendida la luz y el libro sobre su regazo.

La mujer morena acariciaba la cara del hombre y sus labios se encontraban hambrientos, abrazos apasionados, bocas entrelazadas, ávidas de deseo, sexo, vida. Pablo notaba la desazón del hombre y la indiferencia de la mujer.

Su mirada seguía fija en la pareja.

A veces se preguntaba ¿por qué estaba ahí? Lo ignoraba, simplemente iba. Sólo estoy, no molesto a nadie, se respondía a sí mismo.

Cada noche intentaba adivinar las historias de las parejas que lo acompañaban en los coches cercanos. Los había exhibicionistas, a los que les gustaba ser observados; los había indiferentes, ni se percataban de su presencia; los había que no resistían su mirada y se marchaban enseguida, tímidos y quizá hasta avergonzados; también estaban los enfurecidos, a los que les molestaba y le lanzaban miradas coléricas y en alguna ocasión hasta bajaban del coche y se acercaban al suyo amenazantes. En esos casos, él prefería marcharse, no quería problemas, pero eso pasaba pocas veces, las parejas no querían líos.

Aquella noche, como cada noche, se preguntaba sobre la pareja de turno. Cada par llevaba una historia escrita y la redactaba también en ese momento.

Los contemplaba. Y de nuevo, sus ojos se encontraron con los del hombre, enojados. Leyó en sus labios las palabras que le decía a la mujer, aunque no las escuchaba: ¿Este capullo no tiene más lugares para aparcar? La mujer, apaciguadora le acarició el cabello y distrajo de nuevo su atención. Pablo se percató que ella le acariciaba la cara, dulce, tierna y que dibujaba sus labios con un dedo que introdujo de forma provocadora en su boca. Pablo se recreó mirando como él lo lamía y ambos se deleitaban en esa caricia, promesa de muchas otras que estaban por venir.

A Pablo le gustaba mirar, sólo miraba. No se excitaba ni se masturbaba. Simplemente se sentía vivo por estar ahí. Se sentía parte del mundo y estaba acompañado. Le gustaban las sensaciones que el sexo producía en las personas, la desinhibición, la libertad, el deseo salvaje. Había tanta pasión, tanta vida, tanta excitación en esas parejas que disfrutaban del sexo que él por unos momentos se sentía vivo. 

Allí no había normas, nadie podía estar y todos podían estar. Nada era lo que parecía y todo era lo que parecía.

Le gustaba adivinar el porqué de su presencia allí. Cada tarde, cada nueva pareja, era una historia que imaginar. Ahora lo intentaba con ellos. ¿Por qué estaban allí en un aparcamiento? ¿Por qué no en un hotel? ¿A dónde iban? ¿Qué buscaban o de qué se escondían? ¿Cuál era su historia? ¿Eran amantes? ¿Compañeros de trabajo? ¿Un ligue ocasional? Nunca sabía las respuestas, sólo había preguntas. No le molestaba no tener las contestaciones, no formaba parte del juego saberlo.

Aquella vez se percató de que tal vez su mirada había sido excesiva. Para su disgusto vio cómo la pareja, molesta del todo, se incorporaba, se ajustaban los cinturones y después de que el hombre le lanzara una última ojeada furiosa, el Volvo se alejó.

Pablo suspiró, odiaba cuando aquello pasaba. No le gustaba molestar a las parejas, no quería importunarlas, simplemente quería contemplarlas.
Desde siempre le había gustado esa sensación de vida que producía el sexo y con frecuencia se acercaba a atisbar a parejas. No sabía si, como ahora decían, eso era ser un voyeur. No le importaban las etiquetas, simplemente le gustaba estar y mirar.

Cuando su madre vivía, lo hacía esporádicamente, muy de tanto en tanto. Aprovechaba cuando ella se iba a algún viaje con sus amigas del IMSERSO, sabía que ella no lo entendería, ni le gustaría y probablemente insistiría en comentárselo todo al Dr. García, su médico de cabecera y casi confesor. Y él, no estaba dispuesto a compartir su afición con nadie.

Después de la muerte de su madre, hacía ya un par de años, aquella afición se volvió una necesidad. Se sentía sólo y apagado, necesitaba aquellas miradas a lo ajeno, sentirse parte de la vida y se había convertido en una actividad diaria.

Pablo no movió el coche, sabía que no tardaría en tener a una nueva pareja aparcada al lado. Sin embargo, de momento su pensamiento seguía en la pareja que acababa de marcharse. Adivinar la relación que tenían o que él imaginaba que tenían, las razones que los llevaban a compartir sexo en un aparcamiento al aire libre de la ciudad era casi tan interesante cómo imaginar sus jadeos y su disfrute.

Cada día pasaba en aquel descampado cerca de un par de horas y compartía la pasión de muchas parejas. Era un gran experto, podía adivinar con total certeza qué tipo de sexo estaban practicando y si la pareja que tenía al lado sólo tontearía o finalmente acabarían haciéndolo. No le molestaba si eran hombres o mujeres, sólo quería saber que a su lado había sexo. Coches empañados, movimientos excitados, alguna vez, el vislumbre de algún cuerpo y el saber lo que pasaba allí, justo a su lado, eso era suficiente, eran horas de práctica pero jamás había conseguido excitarse. Era otra su necesidad, era compartir, sentirse vivo.

Un Renault Clio aparcó a su lado. Pablo, satisfecho, miró a la pareja. Ni se habían percatado que él estaba, habían empezado a devorarse y olvidó al hombre enfadado y a la mujer morena del Volvo mientras intentaba adivinar la nueva historia. 

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95 comentarios :

  1. He querido recuperar este relato en esta celebración porque es mi primer relato un tanto especial y contado desde la perspectiva de un protagonista masculino. A mi particularmente, me resulta complejo porque me preocupa feminizar a mis personajes y que no consiga hacerlos creíbles.
    En el relato del Mirador de sexo aparte se añadía ese estigma que puede significar el voyeur de turno al que he querido retratar con todo lo que no se aprecia a simple vista.

    Espero con ganas saber vuestras opiniones.

    Un saludo

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  2. Ante todo, felicidades por el aniversario del blog. A todos nos hace ilusión que nuestros espacios cumplan añitos y echar la vista atrás y comprobar todo el trabajo que poco a poco hemos realizado con tanto ilusión. Comparto contigo esa especie de vergüenza al rescatar este relato. Yo también la siento cuando releo alguna de mis primeras entradas. Sin embargo no he sentido demasiada diferencia entre esta historia y las que nos ofreces últimamente, así que no creo que tengas por qué sentir pudor. Tu mirón llega a inspirar ternura, sin olvidar, claro está, que a las parejas protagonistas de las escenas que contempla les inspirará, como es natural, todo lo contrario. En cualquier caso te felicito por el ejercicio de ponerte bajo su piel.
    Besos

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    1. Gracias Lorena
      Es cierto que hace ilusión que nuestros blogs vayan celebrando aniversarios supongo porque le ponemos muchas ganas y sí da un poco de pudor releer con el paso del tiempo aquello que escribiste entonces y que ahora con el tiempo ves que se podría mejorar porque a escribir se aprende haciéndolo. Gracias por tus felicitaciones y tus palabras.

      Esas sensaciones son las que quería provocar porque es tal y como lo cuentas. Mi mirón es un pobre desgraciado que se siente inmensamente solo y que quiere vivir a través de lo que sienten otros.
      No entro a valorar si es adecuado o no, que seguramente se podría decir mucho sobre eso, y más aquellos a los que mira sin ningún rubor pero simplemente quería explorar que detrás de situaciones que nos pueden repeler y mucho, hay alguien que sufre.

      Un beso.


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  3. Hola, creo que ya te felicité por tu aniversario, pero por si acaso lo hago nuevamente. Siempre es muy satisfactorio ver que, a pesar de que no es tarea fácil, tu blog lo llevas adelante, que continuas escribiendo y compartes tus textos, aquello que deseas relatar, mejor o peor, pero no importa y que la gente te comenta y te agrada...
    Tu historia es curiosa, una persona que mirar a parejas en sus momentos mas íntimos, pero no lo hace por obtener deseo...y claro no se le comprende por dichas parejas..si no lo viesen como un mirón obseso, quizás le tomarían cierto cariño..
    Cuando publiques de nuevo una relato en tu blog lo leeré y compararé.
    Un abrazo

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    1. Gracias Suni, por esas felicitaciones ya recibidas.

      Tal y como comenté quería aprovechar el cumpleblog para rescatar aquellos relatos que por algún motivo me resultaban especiales, por la ternura que me inspiraban, por la dificultad o por ser personajes que a priori no eran muy agradables.

      Exactamente el personaje, el mirador, fíjate que el título del relato es el mirador de sexo no es un mirón, su objetivo no es buscar la excitación a través de la contemplación del sexo, sino sentirse acompañado en esa soledad inmensa que lo acompaña en momentos de vida como puede ser el sexo, es alguien que sufre y no sabe cómo resolver su sufrimiento.

      Es evidente que las personas que lo sufren no sienten ninguna empatia con el tipo, pero quería mostrar que detrás de las conductas más extrañas a veces hay un motivo aunque eso para nada quiere decir que lo justifique.

      Un saludo y feliz domingo

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  4. Lo has humanizado y nos has hecho entender sus motivaciones para actuar así. Sin embargo este tipo de sujetos me resultan deleznables. Entre otras cosas es una falta de respeto a la intimidad de los demás.
    Me gustó tu relato.
    Muchas felicidades por el aniversario de tu blog, Conxita.
    Besos.

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    1. Hola Celia eso es lo que quería, justo tal y como comentas humanizarlo y hacer entender sus motivaciones. Aunque ese hecho no quiere decir para nada que justifique lo qué hace ni cómo lo hace, que para nada, pero quería contar que detrás de hechos que no entendemos a veces hay personas que sufren.
      Evidentemente aquellos que sufren su mirada no están para entender nada de nada pero sí quería poner de manifiesto que era un pobre diablo que no sabe cómo vivir.

      Gracias por tus felicitaciones, he aprovechado el aniversario para rescatar algunos relatos que me parecen peculiares.
      Gracias por pasar a leerlo.

      Un beso guapísima.

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  5. Es el primer relato que he logrado leerte. Ya vez que de a poco voy mejorando mi desempeño con los blogs y el Google+. (Sonrisa) Ciertamente es una historia especial. No por el nucleo central del voyeur. Sino por la brillante elaboración psicológica que has hecho de su conducta. Y además por estar excelentemente escrito. Con una prosa certera, medida y sobria. Me gustó mucho.

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    1. Hola Nestor bienvenido en esta primera vez a Enredando con las letras espero que te haya gustado la experiencia y volver a recibirte pronto de vuelta.
      El manejo de los blogs y de Google+ creo que es algo de ensayo y error. Al menos en mi caso es así, de repente aparecen errores que no sé cómo solucionar pero se acaban superando (¿por arte de magia?), lo que es importante es el contacto con las estupendas personas que te permiten conocer.

      Sobre el relato, sé que es un poco especial, diría que un tanto difícil de entender y justo como tú destacas lo importante no es el hecho de que el protagonista sea un voyeur sino las motivaciones que hay detrás de su conducta, esa inmensa soledad que le lleva a buscar la compañía de los otros en los momentos en los que él cree se está más vivo.
      Me alegra que, a pesar de que sea un relato peculiar, haya conseguido gustarte.

      Un saludo y hasta pronto.

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  6. De nuevo, gracias a la celebración de tu cumpleblog, puedo leer un relato que me perdí en su momento. ¡Gracias! :))

    Es una historia muy interesante, Conxita, cargada de humanidad por lo que de reflexiva tiene. Tu protagonista no es un "mirón" al uso que busca excitarse, una persona con problemas sexuales que sólo con la observación obtiene placer. El está al margen de eso, tan solo quiere experimentar sensaciones intensas y obtener compañía (un tanto particular pero compañía al fin y al cabo). Seguramente haría las delicias de un estudioso del comportamiento humano, pero es que no es un caso en un libro, es una persona con carencias, miedos y necesidades.

    Solemos poner etiquetas con mucha rapidez, y lo cierto es que pocas veces nos paramos a pensar qué hay detrás de cada forma de actuar...

    Toda una invitación a la reflexión, ¡me ha encantado!

    Un beso grande y que siga la celebración :))

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    1. Esa es la idea Julia, aprovechando el cumpleblog recuperar alguno de los relatos antiguos que en su momento escribí.

      Es cierto que el mirón no sería exactamente al uso como tú dices, es un pobre hombre cargado de soledad e inseguridades, que no ha aprendido a relacionarse adecuadamente aunque eso no quiere decir que al resto que lo sufren les parezca entendible su comportamiento, que para nada pero quería reflexionar sobre esas motivaciones, más o menos oscuras, que hay detrás de comportamientos que rechazamos de raíz.

      Me alegra que te haya gustado este relato peculiar.

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  7. Una historia sincera. Has conseguido que el "mirón" no nos resulte un ser desagradable y pervertido. su soledad es una razón, su desamparo otra. Pero cabe el preguntarse si es un defecto congénito, timidez o simplemente que no le enseñaron a relacionarse de manera normal. Le hacen falta amigos y pareja a mi entender, sino no puedo llegar a entender esa afición un tanto extraña e irritable para las parejas observadas.
    En todo caso has sabido humanizar al individuo mostrando las carencias de afecto que asolan a esta sociedad.
    Besos y de nuevo mis felicitaciones por estar y seguir adelante.

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    1. Hola Francisco,
      Si he conseguido que no resulte desagradable, ya me doy por satisfecha porque eso es lo que quería, que aunque a uno le guste su comportamiento pueda entenderlo.

      Seguramente ese pobre mirador no ha aprendido a relacionarse, no sabe cómo conseguir soportar esa soledad que tanto le angustia, pero desde luego con ese tipo de comportamientos no va a ir haciendo muchos amigos.
      Sencillamente quería mostrar ese sufrimiento del protagonista que intenta paliar de una manera errónea pero que al menos hace que se sienta menos solo.
      Otra cosa es que como no solucione rápido ese entretenimiento va a acabar con problemas importantes porque no es fácil entender su comportamiento.

      Muchas gracias por tus buenos deseos.
      Un beso y feliz semana.

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  8. Yo no sé si Pablo es un mirón, un observador del comportamiento humano o simplemente es un "tocapelotas" (perdón por el término empleado) porque quedarse ahí de plantón le corta el rollo al más pintado.
    Pero la manera como nos lo presentas no cabe más que sentir ternura por ese personaje que, en principio, debería resultar desagradable. Qué maña, guapa.
    Te felicito otra vez por tu aniversario y por recuperar estas historias.
    Un besote.

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    1. jajaja Kirke tienes toda la razón, yo creo que sus mirados dirían que es un tocapelotas cortarollos.

      Me alegra haber conseguido provocar esa ternura por un personaje que a priori y por definición ya resulta del todo desagradable, pero quería conseguir eso y si lo he hecho eso me deja contentísima.
      A Pablo le recomendaría una visita y bastante urgente a un terapeuta y empezar un buen tratamiento que lo ayude a superar esos problemas, más que nada que si sigue por ahí va a tener problemas importantes. Y que deje a las parejas tranquilas.

      Gracias guapa, me alegro que te haya gustado este relato rarito recuperado.
      Un beso y feliz semana

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  9. Menuda tarde he tenido hoy, estoy que trino. Estaba con la Loli, ya sabéis, esa maciza de cuarto, que nos tiene a todos subyugados, con esos modelitos que no necesitas tener imaginación. Hace falta tener mala suerte, después de conseguir el Volvo de la familia la he invitado a pasar la tarde conmigo con la promesa de llevarla a un concierto de rock para el que conseguí entradas con miles de horas lavando platos. Así que cuando al fin estaba con ella, toda dispuesta y apetecible para mi, va un tipo y se nos pone al lado, cortándonos el rollo de mala manera, quería bajar y decirle cuatro frescas, pero la Loli me lo ha impedido, me ha dicho que el concierto no nos lo quita nadie y para lo otro, ya tendríamos tiempo.
    Ni que decir tiene que tu primer texto es muy inspirador.

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    1. Jajaja Alfred muy buena tu inspiración.

      Va a ser que desde luego no es justo que con lo que te ha costado llevarte a la maciza que llegue un tipo y os corte el rollo, pero seguro que hay más ocasiones o lugares más privados.

      Un saludo de lunes.

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  10. ¡Hola Conxita! A mí el texto me ha encantado, por la fina forma de redactar esa extraña "costumbre" de Pablo.

    Me da por imaginar casos: por ejemplo, estar cenando en en un restaurante y que alguien, desde la mesa de al lado, no nos quite ojo, o estar sentados leyendo en una biblioteca y sentirnos observados, o simplemente en una cola del supermercado si vemos que alguien nos escudriña con la mirada (a nosotros o al carro de la compra).
    Estoy segura de que a la inmensa mayoría nos incomodarían estas actitudes.
    Lógico, pues que resulte molesta la actitud de Pablo cuando de lo que se trata es de actos tan íntimos como los encuentros de esas parejas a las que observa.
    Lo importante en este caso no es la intención, que no es mala en el pobre chico; lo importante es la actitud de por sí.

    Genial post, amiga, y felicitaciones de nuevo.
    ¡Un besazo!

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    1. Hola Chelo por supuesto que nos molestaría y seguramente más de uno saltaría, es completamente comprensible, nos incomoda cualquier mirada excesiva o que consideremos que no toca y desde luego la de Pablo parece del todo inadecuada.

      Pablo es un personaje peculiar y su conducta es extraña, no entraba a juzgarla sino en contar que detrás de conductas que no entendemos, que nos irritan y molestan o que nos asustan y son inoportunas puede haber una persona que sufre, que no sabe comportarse de acuerdo con las reglas sociales establecidas, que es o se siente totalmente inadaptado.
      Es justo porque es uno de los personajes más raros que han aparecido en mis relatos que quería rescatarlo, eso y por tratar un tema que en principio nos provoca rechazo.

      Me alegra que te haya gustado.
      Un beso guapa

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  11. Pues a mí tú relato me parece muy bueno. Y entre sus bondades encuentro que rompe las expectativas del lector. Estamos preparados para leer escritos en los que los malos tienen que resultarnos repugnantes y los buenos son seres dignos de ser imitados. Por eso este mirón rompe con lo esperado y no lo convierte en algo repelente sino en un ser desvalido que casi nos emociona. La lástima es la soledad y la incomunicación que no le permite comunicar su problema y combatir su soledad.
    Ya te digo, Conxita, un buen relato, excelente para festejar un aniversario.
    Felicidades, amiga. Un beso

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    1. Hola Juan Carlos
      Me gusta mucho lo que comentas sobre romper las expectativas del lector porque justo intentaba rescatar esa parte del malo y sí, verlo tal y como tú tan bien describes como el ser desvalido que emociona por su soledad, por su falta de comunicación, por no saber salir adelante.

      Ese era el ejercicio que me propuse, humanizar a un tipo aparentemente repulsivo, que provoca rechazo y hacer que olvidáramos lo que hacía y lo entendiéramos un poco, no que estuviéramos de acuerdo con su conducta que para nada, simplemente entender qué podía haber una motivación en su mirada.

      Un abrazo y una feliz semana,

      Gracias por tus palabras, me alegra que te lo haya parecido.

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  12. Hola Conxita: En primer lugar, me parece genial que vuelvas sobre tus antiguos post, porque es una manera de recordar y comprobar que cuando se escribe vas creciendo con tus letras, ellas van madurando en el renglón y el punto y aparte se convierte en seguido y el punto final puede que no llegue a tiempo. Por otro lado respecto al relato. Personalmente a este tipo de mirones de primeras como que no los aguanto pero después tal como le describes te das cuenta que son el consuelo de sí mismos, es como beber. Hay seres tímidos "embebidos" en su propia soledad, "sumergida su mirada" en la vestimenta de otros, rozan su piel con la mirada; son un espectador paciente en una película que no se proyecta. En el fondo es así: carencias de afecto, timidez, esquizofrenia,... y no sigo. Un buen relato Conxita. Gracias. Un abrazo

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    1. Hola Emerencia,
      Me alegra que te parezca una buena idea esta idea de volver a traer alguno de los post antiguos y darles una nueva oportunidad para ser leídos, son relatos que por algún motivo para mi son especiales.
      .
      Este, justo por su peculiaridad, porque fue mi primer personaje rarito, de los que provoca rechazo, de los incomprendidos y encima era un personaje masculino, que a mi siempre me cuesta un poco más y me preocupa feminizarlo, y también por la temática que abordaba

      Totalmente de acuerdo con la opinión sobre los mirones o los voyeurs y también que hay muchos tipos y algunos no son tan inofensivos como Pablo. No quería juzgar una práctica muy molesta y que me puede desagradar como al que más, ni justificar su conducta, no, simplemente quería mostrar la otra mirada del personaje, ese ser inadaptado y solitario que no sabe vivir de otra manera, intentar entender, si se podía, las motivaciones de Pablo y todas esas carencias que le llevan a buscar de forma inadecuada.

      Eso es lo que la escritura permite hacer, explorar puntos de vista completamente diferentes, intentar entenderlos, contar desde otra mirada.

      Me alegra que te haya parecido un buen relato. Muchas gracias por tus palabras.
      Un abrazo también para ti.

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  13. En primer lugar felicidades por tu aniversario del blog, la historia hace pensar en lo que uno puede llegar a realizar cuando la soledad le apresar y necesita sentirse parte de la vida de todo lo que le rodea.
    Besos

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    1. Muchas gracias Ilesin por la felicitación y por tu lectura del relato.

      Creo que hay muchos tipos de soledad pero la soledad no buscada es muy dolorosa para aquellos que la padecen, Pablo se siente muy solo, parece no saber relacionarse y busca de manera inadecuada.

      Un beso y feliz semana.

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  14. Te vuelvo a felicitar, Conxita, por este segundo aniversario del blog y me alegro que sigas reeditando estas antiguas entradas, que no había tenido oportunidad de leer. No creo que estén peor que las que estás escribiendo ahora, más o menos sigues haciéndolo muy bien.

    En cuanto a la temática de este "mirador del sexo" pues diría que no es ningún pervertido ni maníaco sexual, sencillamente es un ser humano que está muy solo y se ha habituado a "mirar" como aquel que se maravilla al contemplar una puesta de sol... Por supuesto a esta conclusión he llegado gracias a las estupendas descripciones psicológicas con las que vas dando vida a este personaje (Pablo) y que logra que la historia nos resulte tan conmovedora.

    Encantada de visitarte. Un abrazo.

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    1. Gracias de nuevo Estrella, tal y como comenté se me ocurrió que una manera de celebrar estos dos años era darle una oportunidad a alguna de aquellas historias que para mi eran especiales, por los motivos que fueran, por tiernas o por extrañas. Esta vez le ha tocado el turno a la rarita. Gracias por tus palabras sobre la calidad de los relatos antiguos y los nuevos, siempre eres muy amable conmigo y con mis letras.

      Justo quería transmitir eso que tú cuentas, que es un ser humano muy solo, extremadamente solo y perdido, quería conseguir que se lo viera tal y como lo has descrito, hasta el punto que olvidáramos lo qué hacía y entendiéramos su dolor y soledad, que nos conmoviera.
      Si lo he conseguido, estoy muy satisfecha porque justo eso es lo que Pablo parecía querer contar, porque a veces nuestros protagonistas se escriben ellos solos, las historias dejan de ser de quién las escribe y son de los personajes.

      Siéntete muy bienvenida a Enredando con las letras porque lo eres, a mi me encanta que me visites.

      Un abrazo

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  15. Nuevamente felicidades, Conxita. Muy bueno el relato porque le das al personaje una dimensión más humana que la de un simple mirón que busca el propio placer.
    Lo imagino un ser gris, apagado, que ni deseo sexual tiene, entonces es como que necesitara acaparar para sí la vibración erótica que emanan de esos coches.
    Bien escrito y bien llevado.
    Besos.

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    1. Muchas gracias de nuevo Mirella, ya comenté que me parecía que una manera de celebrar el aniversario del blog era dando una nueva oportunidad a algunos de los relatos que me parecen especiales.
      El de hoy es por el tipo que lo protagoniza, alguien que a priori nos resulta desagradable hasta que dejamos de ver lo qué hace y entendemos un poquito por qué lo hace, no se justifica pero se lo puede mirar de otra manera.

      Es alguien que está inmensamente solo y no consigue saber cómo solucionarlo.

      Gracias por tus palabras y tu tiempo.

      Un beso

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  16. Yo creo que el personal que aparca el coche en un lugar que se usa como espacio para el sexo ya deberían intuir que quienes les ven saben.

    ¿Ir solo a ver? Igual si hay algún hombre que lo haga (no logro imaginarme a una mujer haciéndolo) (haciéndolo, si. Digo yendo a mirar).

    Lo que ya me parece mas extraño es que sea aséptico, sin excitación.

    Es buena la idea de ir revisitando relatos antiguos.

    Consigues que se lea fácil. Pero confesaré que solo empatizo con ella, que va a lo que va y quiere a lo que va.

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    1. Hola Guille, es que yo creo que él sabe que los otros saben pero aún y así intenta disimular con ese libro que siempre lleva y del que no lee ni una página.
      Sí que ese mirar es una conducta más masculina que femenina y sí, podría resultar extraño que sólo mire, que no se excite o igual si lo hace pero no es su objetivo, lo que busca o al menos eso es lo que él nos cuenta, conseguir la excitación no es su finalidad porque no es un mirón al uso igual porque siente otras carencias que necesita cubrir antes.

      Me alegra que te parezca una buena idea esta revisita de los relatos antiguos, a mi me ha gustado compartirlos con vosotros.

      Es bueno que se lea fácil y es bueno empatizar con el que mejor se puede sentir.

      Feliz lunes y mejor semana.

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  17. Interesante relato. Una situación factible aunque coincido con guille cuando dice que es extraño que no exista excitación, que sea tan neutro, solo mirar y disfrutar con que otros lo hagan cerca.
    También he de decir que no me gustaría como mirón :))

    Abrazos!!

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    1. Estoy contigo U-topia, a mi tampoco me gustan mucho los mirones de ningún tipo.
      Me alegra que lo encuentres interesante, estoy de acuerdo en que puede resultar un poco extraña su falta de excitación igual por lo que le comentaba a Guille, puede ser que se excite o no, pero él no lo manifiesta, no lo busca aunque puede pasar, porque ese no es su objetivo, él busca otras cosas con ese mirar.

      Da la sensación de que Pablo está inmensamente solo, vivía con su madre y hace ya años que ella no está y parece perdido, sin saber muy bien cómo resituarse en el mundo, sin referentes, solo.

      Un abrazo y feliz semana

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  18. Resulta un ejercicio interesante este de recuperar antiguos textos. Así puedes valorar mucho mejor tus andanzas por este mundo de las letras y comparar el antes y el después.
    A mí, este relato no se me antoja el de una principiante pues está muy bien narrado y tiene gancho.
    Psicoanalizar a tu personaje no entra dentro de mis capacidades pero advierto que esa "desviación" puede estar causada por una tremenda soledad y aislamiento social, que le empuja a curiosear en la vida íntima de los demás. Quizá también sea una fuente de inspiración para sus relatos, jeje.
    Un abrazo.

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    1. Gracias Josep Mª se me ocurrió que era un buen momento de darles una nueva oportunidad a aquellos relatos que me parecían un tanto especiales. El de hoy es justo por la temática y por el personaje, es el primero de mis personajes más raros y de los que puede producir rechazo.

      Antes he comentado que la gran maravilla de escribir es que parece como si fueran los propios protagonistas los que quieren contar su historia, como ellos quieren, casi como si tuvieran vida propia para explicarla, simplemente como si mi tarea con ellos fuera darles voz para que puedan contar como se sienten.

      Gracias por tus palabras respecto a mi relato, las agradezco porque sí es un relato un tanto complicado, contar esa desviación intentando que se olvide y se pueda entender que no comprender sus motivos.

      Hay mucha curiosidad por la vida de los demás y muchos voyeurs no identificados.

      Un abrazo y gracias por tu tiempo.

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  19. No me extraña que le tengas aprecio al relato. Mantiene la tensión y expresa contenido. De una forma diferente, pues se esperaría que el protagonista buscara excitación. No desarrolla esa perturbación. Y da en el quid de esas situaciones: lo que nos molesta que nos importunen, que pretendan apropiarse de algo, que entren en nuestro espacio.

    Saludos.

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    1. Muchas gracias Ignacio, me alegra haber sido capaz de mantener esa tensión que me dices.

      Es cierto que Pablo parece cruzar un límite, ese invadir una intimidad, un espacio personal o privado que no es tal, que es una falacia porque esas parejas practican sexo en un aparcamiento al aire libre y por tanto se exponen a que los vean pero en cambio reclaman que no los miren, exigen su intimidad.

      Creo que Pablo es un poco como ese antihéroe que sorprende porque no hace lo qué se espera.

      Un saludo y gracias por pasarte y comentar.

      Eliminar
  20. No te comenté en la entrada anterior que esta me parece una buena forma de celebrar el cumple del blog. A lo mejor te la copio para el año que viene y así no se quedará mi blog sin celebración como este año. A ver si se me va a traumatizar.
    Me ha encantado tu relato. Coincido con muchas opiniones anteriores en que el personaje provoca ternura y me parece muy interesante y valiente el verlo y mostrarlo desde otro punto de vista. Generalmente nos fiamos de estereotipos para juzgar personas y comportamientos, pero luego resulta que cada uno tiene sus motivaciones y sentimientos y todos, muchos prejuicios.
    Un beso.

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    1. Me alegra Rosa que te parezca bien esta celebración y jajaja no puede ser que se traumatice tu blog, eso nunca, aunque a mi me parece que tiene una muy buena salud.

      Si he conseguido que sintieras esa ternura por un personaje que a priori provoca rechazo, estoy muy satisfecha porque buscaba esa otra mirada.

      Como bien dices, estamos cargados de perjuicios que se nos disparan a la menor oportunidad y a veces detrás de un tipo como Pablo hay una persona que sufre.
      No he querido con el relato ni justificarlo ni juzgarlo simplemente mostrarlo con una mirada diferente, por ese motivo lo llamo mirador aunque no sé si es del todo correcta esa utilización que hago de la palabra porque justo lo que él hace es ese mirar como aquel que observa desde un mirador.

      Un beso y que tengas una feliz semana.

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  21. Supongo que este personaje que mira es un Peter Pan, una persona inmadura que no es capaz de mantener relaciones de adulto, pero que siente curiosidad por el sexo, como los niños. Y quizá tenga algo que ver en esto su relación con esa madre que aparece de refilón en el relato.
    Interesante :)

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  22. Hola Ángeles

    Esa madre que aparece en el relato es importante para entender al protagonista, de hecho nos cuenta que su actividad se ha incrementado desde la muerte de su madre, no sabemos ni qué edad tiene ni qué es lo que hace aparte de su mirar que empieza a partir de las 20.30 horas.
    Parece alguien muy solo, inadaptado, que recurre a un sexo arriesgado porque las parejas a las que mira no siempre lo aceptan bien, que no le excita (o sí pero él no es consciente) pero que le interesa, le provoca curiosidad el sexo que otros practican quizás porque siente la vida.

    Me alegra que te haya parecido interesante, tal y como he comentado para mi escribir me permite explorar mundos y personas muy distintas que a veces se comportan simplemente cómo pueden.

    Un abrazo y feliz semana.

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  23. El Pablo de tu historia, son como "los Pablos" que, escondidos tras un monitor, navegan por internet en busca de pornografía para saciar ese apetito por mirar. Somos millones los mirones, a decir verdad. Anónimos, hedonistas, antosociales, despechados, reservados, lujuriosos, pecadores, vividores, libres, locos, culposos, curiosos, y un largo etc.

    Más saludos, Conxita!

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    1. Hola Julio David, estoy contigo en que hay muchos mirones anónimos agazapados detrás de pantallas de ordenadores o de móviles curioseando vidas ajenas que pasan por aparentemente perfectamente normales, con todas las reticencias que me da el uso de la palabra normal que a veces excluye más que incluye.

      Gracias por pasarte, feliz semana

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  24. Es muy triste la soledad que desprende Pablo. Como si fuera incapaz de relacionarse con los demás y necesitara la vida de otros para llenar su vacío. Intuyo una fuerte unión con su madre que tal vez fuese tan posesiva que lo aislase del mundo y, al morir, se ha sentido perdido sin saber cómo relacionarse con los demás. Una buenísima historia, Conxita. Mi admiración y un fuerte abrazo

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    1. Es que como bien dices Ana, está muy solo, incapaz de relacionarse con los otros y menos en las relaciones personales, no ha aprendido y parece como un niño intentado aprender mirando.

      A veces hay relaciones muy posesivas de progenitores que no permiten que los hijos crezcan y cuando ellos se van, los chic@s (tengan la edad que tengan) no saben valerse por si mismos, están descolocados, son adultos pero no saben serlo, quizás Pablo está en esa situación, la que sea pero desde luego está muy solo.

      Me alegra que te haya gustado la peculiar historia de Pablo y gracias por tus generosas palabras.

      Un beso Ana

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  25. La vida no tiene un patrón fijo, como casi todo el mundo cree.
    ¿Cuándo te interesa algo? Quizás hoy la respuesta a esta pregunta sería: Cuando me hace desconectar el móvil.
    Puede que la soledad sea una forma de indefensión que cada cual intente paliar de un modo distinto.
    Tu relato suscita muchas preguntas. Me ha gustado.
    Saludos.

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    1. Estoy de acuerdo contigo Soros, no hay nada fijo ni establecido y seguramente nada es lo que parece ser, vivimos en un mundo de las grandes apariencias donde nos perdemos entre la realidad y la ficción que se crea.

      Igual sí que cuando hay interés, ahora se desconecta el móvil, igual es la única manera de dedicar un interés pleno a lo que está pasando o a la persona con la que estás.
      ¿Qué es la soledad? Hay muchos tipos, algunas que se buscan y otras de las que se huye, quizás aquella más dolorosa sea la no buscada.

      Me alegra que te haya gustado mi relato, a mi me parece que suscitar preguntas es bueno, al menos a mi me gusta.

      Un abrazo

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  26. Felicidades de nuevo Conxita, :)

    Apartando muchísimo mi opinión personal, me ha gustado como has logrado captar la raíz y esencia del problema.
    La necesidad que lo lleva a comportarse de esa manera.

    Haces que el lector logre empatizar con él y lo excuse por su comportamiento, comprendiéndolo de una manera que llega a enternecer.
    La soledad es demasiado cruel.

    Besos.

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    1. Hola Irene, me gusta la manera como lo has planteado porque justo cuando escribí el relato aparqué y aparté mi opinión personal, simplemente quise mostrar otra realidad de un personaje con el que a priori resulta imposible empatizar.

      Por vuestros generosos comentarios creo haber conseguido que se olvide lo que Pablo está haciendo, tal y como tú dices que se le excuse por su comportamiento y que se le pueda comprender.

      La soledad no buscada es algo muy doloroso y terriblemente cruel.

      Un beso y gracias por tu comentario.

      Eliminar
  27. Tienes buenas ideas Conxita. El título sin duda incita a leerlo jeje y me encanta el componente psicológico que suelen tener tus historias, esta es ejemplo de uno de ellos ;)Un besito.

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    1. Me alegra que te guste Natalia.

      El título de este relato salió solo porque mientras lo escribía tenía claro que no era un mirón tal y como entendemos a un mirón o a un voyeur, había mucho más de mirador porque lo que destacaba en él era una inmensa soledad que provocaba tristeza y que uno se olvidara de lo que estaba haciendo.

      Gracias por pasarte guapa.

      Un beso y feliz finde

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  28. Me gusta la gente como Pablo, gente que sabe lo que quiere de su vida y que no renuncia a ello. Realmente le entiendo, joder: no hace mal a nadie. Es más, seguro que a algunas parejas hasta les gusta tenerle cerca mirando por aquello del morbo. Y me gusta tu historia, Conxita.

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    1. Hola Holden,
      Me gusta que te guste mi historia y seguro que a Pablo también.
      Yo creo como tú que Pablo no quiere hacer ningún mal aunque molesta pero también es cierto que aquellas parejas frecuentan lugares donde los pueden ver, cómo él dice tanto derecho tiene él como ellos o quizás ninguno de ellos debería estar allí. ¿Quién sabe? ¿Quién dice lo que está bien y lo que no lo está?

      Estoy de acuerdo contigo en que seguro que hay más de una pareja que se siente bien al ser mirada y también que hay otras a las que molesta y mucho esa invasión.

      Un beso y feliz finde

      Eliminar
    2. En verdad, qué te voy a contar. He sido joven y pelagatos: sin casa pero con coche, y obviamente me habría dado mucha rabia encontrame con Pablo xD

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    3. Jajaja no hace falta contar y mejor que Pablo vaya buscando actividades de menor riesgo.
      Saluditos

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  29. Me ha gustado el relato. Lo he leído con ganas e intriga. También me llama mucho la atención el mirón y lo que le mueve a observar a los demás.Me agrada como has tratado al personaje y como lo has escrito. Un beso, Conxita.

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    1. Hola Ángeles
      Me alegra mucho que te haya gustado este relato recuperado de los principios del blog.
      A mi es un relato que me parece especial por el personaje que es Pablo, un protagonista que a priori provoca rechazo y que al final acaba enterneciendo por esa inmensa soledad que hay en su vida.

      Un placer recibir tu visita como siempre.
      Un beso y feliz fin de semana

      Eliminar
  30. Los del Clío son más jovencillos que los del Volvo. Tienen las hormonas más aceleradas. No ven alrededor, porque van absolutamente al grano.
    Saludos.

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    1. jajaja Macondo probablemente tengas razón, las hormonas o que les importa lo que les importa a lo que van, porque al final si uno está en un lugar público va a ser que hay muchas posibilidades de que lo vean.
      Unos parecen más consecuentes que otros.

      Saludos

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  31. ¡Felicidades de nuevo, Conxita!
    Encantada de leer este relato en el que reflejas muy bien como se llega a juzgar a las personas solo por lo que aparentan, se etiquetan y critican, sin importar saber la verdad o simplemente dejar que vivan su vida.

    Un buen relato con una reflexión que me parece muy importante a tener en cuenta, por lo general, nada ni nadie es lo que aparenta ser.
    Un beso, y buen fin de semana.

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    1. Hola Mila

      Gracias de nuevo, me alegra que te haya gustado leer este relato recuperado.
      Las etiquetas y los prejuicios y perjuicios hacen mucho daño y lo peor es que a veces parecen funcionar sin se muy conscientes de ellos. Aprender a reconocerlos, no dejarlos funcionar en modo automático o descartarlos a veces va bien para poder mirar a las personas de otras maneras.

      Un beso y feliz fin de semana

      Eliminar
  32. Muy buen relato.
    Un hombre que se siente solo y busca ahuyentar esa soledad.
    No sé si podría ahuyentarla también en otros sitios sin tanto riesgo para él.

    Saludos.

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    1. Hola Toro
      Me alegra que te haya gustado el relato de Pablo y sus miradas.

      La soledad no querida, no buscada es una losa que pesa mucho, que duele y angustia.

      Estoy de acuerdo contigo en que Pablo quizás debería buscarla en otros lugares con menos peligro para él, de hecho hay muchos mirones, voyeurs y curiosos de lo ajeno que nadie identifica y parecen ser de lo más comme il faut.

      Saludos

      Eliminar
    2. Lo de "comme il faut" ha quedado de lo más bohemio...

      :)

      Eliminar
    3. Jajaja pero se ha entendido ¿verdad?

      Saluditos

      Eliminar
  33. Coxita me ha encantado este relato. El personaje de pablo un pobre hombre que es un solitario y en esas miradas encuentra su satisfacción. Para ser de los primeros es una buena idea sacarlos para que los que no te hemos leído todo lo podamos leer. Felicidades por tu segundo año del blog. Un abrazo

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    1. Muchas gracias Mamen,

      Esa es la idea, darle una oportunidad a algunos relatos que me parecen peculiares o con los que tengo una relación especial.
      Es el caso de este relato que fue mi primer personaje masculino y que encima era una persona un poco distinta con una actividadcomo mínimo un poco extraña y molesta sobre todo para aquellos a los que mira.

      A veces nos quedamos en lo que se hace, lo que vemos, sin pensar en esos motivos que están detrás y que en el caso de Pablo es una inmensa soledad que lo asusta.

      Un beso y feliz sábado

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  34. La soledad aparece de nuevo como protagonista de este relato. Pablo tiene un estado del alma con matices de ella, acompañado en este caso por la curiosidad de imaginar historias, por la contemplación de situaciones sexuales, algo lo impulsa a observar, confiesa que le agrada hacerlo ¿porqué ser espectador y no actor?. Está seguro que su madre no lo aprobaría ¿Qué impronta le ha dejado su madre en esto?
    Conxita, has elaborado una trama psicológica interesante, un campo fértil para la imaginación de tus lectores. Una historia en la que elaboras el perfil de Pablo con una excelente narrativa, en un terreno que conoces muy bien, la introspectiva. Este registro que tan bien manejas. Es un placer leerte, Conxita. Brillante trabajo. Te mando un afectuoso abrazo.
    Ariel

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    1. Hola Ariel
      La soledad es la gran protagonista de este relato, Pablo no ha escogido su soledad, la siente y la padece y le lleva a buscar consuelo en lugares y actividades poco adecuados.

      La soledad tiene las dos caras, esa soledad escogida, placentera, que se disfruta y llena y aquella no buscada, que asusta, da miedo y encoge las vidas de quiénes la padecen.

      Me alegra que te haya gustado el relato Ariel.

      Un saludo

      Eliminar
  35. Pues, igual que en el relato anterior, felicitaciones de nuevo por el aniversario, faltaría más.
    Desgranas un perfil de este personaje solitario, Pablo, muy peculiar, pues no resulta nada convencional y eso lo hace atractivo por cómo, a través de él, indagamos en el comportamiento humano.
    Un abrazo!

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    1. Hola de nuevo Paco y gracias por esa nueva felicitación.

      Mi intención para celebrar este tiempo era hacer cambios de imagen en el blog pero como no tengo mucho dominio, me decidí por una opción con menos riesgos tecnológicos como era compartir relatos que para mi eran especiales, por lo que habían significado o por lo que me provocaban, este es el caso de el mirador de sexo.

      Tú lo has dicho, Pablo es un personaje muy peculiar, un tipo de los que a primera vista uno siente un cierto repelús por esa costumbre de mirar lo ajeno especialmente actos tan íntimos, pero después se acaba olvidando. Es uno de mis personajes más raritos y por el que siento esa ternura que provoca ver a un ser tan solitario, tan frágil y desvalido.

      Muchas gracias por tu comentario y feliz domingo.

      Eliminar
  36. Gran idea rescatar relatos del pasado, nada mejor para celebrar un aniversario. Es muy bueno. Si resulta tan difícil para ti meterte en la piel de un hombre (y con más razón un hombre peculiar con este) como para mi meterme en la piel de una mujer, he de decirte que este relato tiene un gran mérito. Porque a mí me resulta muy complicado eso de cambiar de género, ja, ja. Pero es que además, has clavado al personaje. Lo has caracterizado tan bien que resulta hiper real y muy cercano. Se palpa la soledad que emana de Pablo, la relación con su madre, con el mundo. Esa forma de describir su forma de ver el sexo, a las parejas es... tan real por original. No sé, se nota tu afición por penetrar en la psique de tus personajes, de darles cuerpo y alma
    Un beso enorme Conxita y felicidades por tu gran relato

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    1. Isidoro me alegra que te parezca una buena idea esta relectura de esos relatos que escribí hace tiempo.

      ¿Verdad que sí? es muy complicado escribir desde la otra visión de género, a mi siempre me preocupa feminizar a mis personajes, que no sean creíbles y más con este personaje tan peculiar como es Pablo, pero al final tengo la sensación de que los personajes a veces parecen tener vida propia y son ellos los que se describen, los que me dejan entrar un poco en su mundo y contarlo.

      Me alegra haber sido capaz de transmitir todas esas sensaciones porque Pablo se siente muy, muy solo, no encaja en un mundo que sin su madre aún entiende menos, esa relación peculiar que tiene con el sexo, que lo hace sentirse vivo y un poco acompañado.
      Es cierto que me gusta aportar a veces esas miradas que no se ven, darles otra oportunidad a personajes que a priori son desagradables o molestan, dejar que se expliquen.

      Gracias por ser siempre generoso conmigo Isidoro.

      Un beso también para ti y que pases una buena semana.

      Eliminar
  37. Muy querida Conxita.

    Creo que la tuya es una narración muy causativa, preñadada tanto de imaginación como de reflexión, ja que me encanto.

    La verdad es que en el mundo hay muchas "mirónes" que así buscan excitarse

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    1. Muchas gracias Ricardo, me alegra que te haya gustado este relato un tanto especial.
      Es cierto que hay más de lo que se ve en Pablo, como en muchas personas que descartamos a veces de una mirada porque no nos gustan, porque hacen algo que nos desagrada o simplemente porque son diferentes.

      Quería contar eso, lo que a veces no siempre vemos, que detrás de conductas extrañas a veces hay personas que sufren, que suspendamos los juicios y dejemos más paso para la humanidad, para la comprensión.

      Y sí, tienes razón hay muchos mirones.

      Un beso, gracias por tu tiempo.

      Eliminar
  38. Hola, Conxita. Tu relato de hoy no me ha gustado, sino que me ha encantado.
    El tal Pablo que has creado, como decía José Saramago, era una "mosca cojonera", para las parejas; o como le diríamos por aquí al susodicho, "un grano en el culo"; ya se podía ir con sus fantasías al cine a ver una peli-X.
    Digo yo ¿quien no ha estado alguna ves en el coche con su pareja? y le han amargado la noche, algún "miron" de estos.
    Un abrazo.

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    1. Muchísimas gracias Manuel, me alegra mucho que El mirador de sexo te haya encantado.

      Es un relato que considero muy especial porque Pablo me produce ternura, lo siento tan solo y poco capaz de desenvolverse en un mundo en el que no tiene a nadie.
      Pero entiendo perfectamente, muy bien dicho, que es un un grano en el culo, un peñazo o usando la expresión que citas de Saramago una mosca cojonera, y ¡pobres parejas! ¿por qué no las deja tranquilas? es fácil comprender al tipo del Volvo que se marcha cabreado, ¿por qué el mirón no se va a otro sitio a molestar? igual era su primera vez de pasión descontrolada o ..., a saber qué historia había en esas parejas.

      Gracias por leerlo y por compartir conmigo tu opinión.
      Un abrazo

      Eliminar
  39. Me gusta el hecho de que esté narrado como si el tipo hiciara algo de lo más cotidiano, una costumbre como coleccionar estampitas. Una patología que asusta a quienen rodean a esta clase de personas.
    No es un relato de horror, pero tu personaje es muy macabro.
    Saludos.

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    Respuestas
    1. Hola Raúl
      Es que para él es algo cotidiano, una rutina más que cada día hace a las 20.30 horas, como el que va de paseo o como tú dices el que colecciona estampitas, quizás la dificultad estriba en que él no entiende por qué eso molesta tanto.

      ¿Macabro Pablo? ¿En qué qué lo ves así? Asusta sí, como nos asusta todo lo que no conocemos, lo que no entendemos pero para mi, es un pobre desgraciado, solitario y totalmente inadaptado intentando encajar en un mundo en que cada vez se ajusta menos, quizás si se escondiera tras una pantalla de televisor o un monitor haciendo lo mismo desentonaría menos.

      Un saludo y gracias por tu tiempo.

      Eliminar
  40. Es cierto, la soledad es cruel... Muy cruel... Pero creo que no justifica esas miradas. No lo creo... Un magnifico relato,amiga

    Un abrazo

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    1. La soledad no buscada es muy cruel, muy triste y llena de desesperanza.

      Seguramente querido Ildefonso no las justifique pero Pablo está perdido, no sabe qué hacer, es como un niño grande intentando aprender a encajar en un mundo que no entiende, no comprende sus normas ni que aquello que hace invade a otros y genera más rechazo.

      Gracias por tus palabras.
      Un abrazo

      Eliminar
  41. Muchas Felicidades por tu aniversario. Me gusta que vayas rescatando entradas antiguas. Y a puntabas maneras aunque fueran tus primeros escritos. Yo cuando leo lo primero que empece a escribir, me ruborizo un poco...jejeje.
    Respecto al personaje de tu relato, he sentido ternura hacia él, hacia su soledad...
    Necesita sentirse vivo nada más. Aunque quizá corre el riesgo de sufrir algún insulto, o una mala cara, él solo quiere estar vivo. ¡Pobrecito!
    Muchos besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Maripaz.
      A mi me han dicho que a escribir se aprende aparte de leyendo mucho, escribiendo y creo que en eso nos aplicamos.

      Es cierto que te entra un cierto rubor cuando ves tus textos antiguos, los retocarías por todas partes pero la esencia de lo que querías transmitir está ahí y eso es lo que una rescata y encima sientes el cariño por esos relatos que llevan todas tus ilusiones y ganas, ¿verdad?

      Pablo, me alegro haber sido capaz de despertar la ternura por él, olvidándonos de esa afición poco adecuada y es que hay personas que están tan solas, con una soledad de esas que agarrota e impide disfrutar de la vida y eso le pasa a Pablo. ¡Pobrecito!, tal y como es, un pobrecito. Seguramente sería mejor que buscara una afición menos peligrosa para su integridad.

      Un beso

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  42. hola! muy bello relato, deja una sensacion de inquietud y ternura. gracias por compartir algo tan especial como lo es hechoen tus primeros escritos con el alma a flor de piel. ojala nunca pierdas esa capacidad de hacerlo. abrazosbuhos conmovidos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Buho evanescente por tus palabras.
      Me gusta mucho haber sido capaz de transmitir la ternura que a mi me despertaba el personaje, quería mostrar sin juicios, dejar que él se explicara y ver si podíamos olvidar su conducta que desde luego no era la más adecuada para las parejas a las que miraba.

      Gracias por tus bonitas y generosas palabras respecto a mis letras. Me quedo con esos abrazosbuhos conmovidos.
      Besos

      Eliminar
  43. Hola Conxita, tengo el gusto de haberte nominado para el premio Liebster Award. El enlace con las instrucciones para que puedas acreditarlo es http://hastaqueelesplendorsemarchite.blogspot.com.ar/2016/12/premio-liebster-awards.html¡Felicitaciones y que lo disfrutes! Un abrazo.
    Ariel

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias Ariel
      Me paso por tu blog para recogerlo. Gracias por pensar que Enredando con las letras era merecedor del premio Liebster Award.
      Un abrazo

      Eliminar
    2. Ariel, ahora paso a dejar en tu blog el enlace a las respuestas.
      Un saludo
      https://enrededandoconlasletras.blogspot.com.es/p/menciones.html

      Eliminar
  44. Muchas felicidades.

    El relato es muy bueno y creo refleja un problema de soledad. Es cierto que el persona inspira ternura.

    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Amalia.
      Tal y como tú dices es un problema de soledad, de una gran y terrible soledad no buscada por el protagonista, que incapaz no sabe cómo resolver y busca impregnarse de la vida y de las emociones que percibe en el sexo.

      Me alegra haber sido capaz de inspirar ternura por Pablo, un personaje perdido y poco adecuado en una sociedad que no entiende.

      Muchísimas gracias por tus palabras siempre amables conmigo y con mis letras.

      Un beso

      Eliminar
  45. Perdona. Quise decir el personaje.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No pasa nada Amalia, se entendía perfectamente que te referías a Pablo.

      Gracias de nuevo por tu visita.

      Un beso

      Eliminar
  46. Me encanta como pones en letras tus textos
    Como escribes
    un abrazo desde el otro lado de la tierra Miami

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Recomenzar, muchas gracias por tu visita a Enredando con las letras y por dejar tu comentario.

      Me alegra que te haya gustado mi relato y recibo muy gustosamente ese abrazo desde Miami que te devuelvo con agradecimiento por leer mi relato.

      Espero volver a recibir tu visita pronto en este blog.
      Un abrazo

      Eliminar
  47. The tax season has arrived, protect yourself against identity theft.

    ResponderEliminar

Mil gracias por tu comentario.
Conxita

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