24 de febrero de 2019

Alicia en el país de las maravillas


—¿Cuánto tiempo es para siempre? 
—A veces, solo un segundo.
Lewis Carroll. Alicia en el país de las maravillas.

Tenía que dejar a la pequeña en casa de su madre antes de las cinco que era cuando iban a acercarse hasta la plaza. Estaban tan emocionadas y ella también lo estaba. Le gustaba ver a su madre ilusionada, con ganas y compartiendo esos momentos con su hija. Era bueno verlas así, que la pequeña acumulara recuerdos.

Su hija supo desde el primer momento el libro que iba a regalar y su dedicatoria le hizo estremecer de amor: 
Este es mi libro preferido. Mamá me lo leía cada noche y me lo sé de memoria. Mi abuelita se lo leía a ella y yo también lo haré cuando tenga hijos. Habla de una niña que se llama como yo y como mi mamá y que hace un viaje por un mundo fantástico. Me gustaría ser como el sombrerero para dedicarle a mi abuela su fiesta del No cumpleaños y que ella viviera siempre a las seis de la tarde con su té preferido.
Era una luchadora como uno de esos corchos que por más que lo cubrían las olas siempre se mantenía en la superficie. Su embarazo llegó tarde y fue complicado, también su nacimiento. A Pedro lo sobrepasó tanto que ni llegó a conocerla. Los primeros años de la pequeña habían sido un ir y venir de ingresos hospitalarios. Era fácil desesperarse pero su madre había estado siempre a su lado, no se rendía ni permitía que ella lo hiciera y es que en su familia ¡todas eran supervivientes!

—Mamá ya hemos llegado. ¿Dónde estás?

La anciana salió sonriendo.

—¡Abuelita!—Abuela y nieta se abrazaron.

La mujer desvió la mirada para que ni su madre ni su hija notaran que se había emocionado. Con delicadeza se acercó a la anciana, le desabotonó la chaqueta y se la abrochó bien.

—¿Qué es eso mamá? —Una nota rosa sobresalía del bolsillo.

La anciana sonrió.

—Cosas mías cariño.

La mujer la besó en las mejillas.

—Seguro que lo pasaréis muy bien. ¡Qué envidia!

—Aprovecha mucho el tiempo hija.

—Lo haré. ¡Venga a disfrutar!

La joven se agachó para hablar con su hija.

—El móvil está cargado—Alicia asintió —Ya sabes cariño, estaré al lado del teléfono...

—No te preocupes mamá, cuidaré de la abuela.

—Cuando estés en la cafetería me dices y ya os recojo allí.

La mujer las acompañó hasta la salida, después comprobó que todo estuviera bien cerrado y se dirigió a su piso, un par de calles más abajo. Le esperaba una tarde de estudio. Ya había fecha para su examen y esa vez iba a conseguir su plaza. Llevaba años recorriendo escuelas como sustituta y quería quedarse en un lugar, olvidarse de listas y de sufrir por si podría trabajar el curso siguiente. Le apasionaba enseñar y se sentía feliz cuando conseguía en sus alumnos una mirada de esas de “¡sí, lo he pillado!”, tanto como cuando su hija le decía que ella también seria maestra. ¡Qué orgullosa se sentía de esa niña! 

Miró el reloj. Ya estarían en la plaza ¿Y si llamaba a Alicia? ¡No! Tenía que confiar en ella y en su madre. «¡Tenía que tranquilizarse!»

Su madre siempre había temido la pérdida de memoria pero desde la enfermedad de la abuela se había convertido en una obsesión. Y cada vez tenía más olvidos, el último había sido la cazuela en el fuego. Por suerte solo lamentaron la comida y el recipiente pero tenía que hablar con ella y no sabía por dónde empezar.

Malena y Alicia habían llegado a la plaza, la pequeña no podía dejar de hablar.

—Abuelita ¿Y si no les gusta?

—Claro que sí mi amor.

—¿Qué libro vas a regalar?

Malena la miró. Las palabras se le amontonaban en la punta de la lengua pero no podía ordenarlas. Estaba a punto de encontrar la respuesta. Las tenía ahí pero se le movían, se desordenaban. Sintió impotencia y mucha rabia. 

—Seguro que les gusta—su nieta le acarició la mano—. He dibujado un papá Noel.

—¿Un Papa Noel? ¿Por qué?

—Porque trae regalos.

—Así que nosotras somos MamásNoeles.

Las dos se echaron a reír.

Malena no consiguió recordar ninguno de los dos títulos de los libros que llevaba pero sí que eran para adultos. Alicia introdujo el suyo en el cajón para niños. A continuación recogieron sus tres ejemplares.

—Verás qué sorpresa tendrá mamá—la niña rompió el papel—¡Mira abuela Los cinco en la isla!

—Uy a tu mamá le encantaban esos libros o—la anciana suspiró—¿Era a mí? ¡Ainss, no lo sé! Sí, estaba Jorge, Dick,… No me acuerdo de los otros.

Su nieta leyó la dedicatoria.
Descubrí el pastel de jengibre con los cinco y ya no dejé de leer. Te deseo muchas aventuras.
—¿El jengibre es eso que pica? No me gusta nada. Abre el tuyo abuela.

Malena le tendió el regalo para que lo abriera. El Aleph. Sonrió, Borges siempre se le había resistido y ya iba siendo hora que se atreviera. En la primera página, la dedicatoria:
Hay veces que la vida amarga pero es importante no rendirse. Aunque no lo veo sé que el sol sigue brillando. Este libro es muy especial para mí. Lo empecé en tinta y lo acabé en braille. Pensé que aquello era el final pero solo lo fue de la vida que conocía. Hoy tengo una nueva y soy muy feliz. Quiero que otros ojos puedan disfrutarlo tanto como yo lo hice.  Te deseo lo mejor.
Malena empezó a llorar. Su nieta, al verla también.

—Abuelita no llores.

Malena limpió las lágrimas de la niña.

—A veces se llora de felicidad, mi niña. Yo soy afortunada, tengo a mis Alicias, ¡Mis amores! Venga vamos.

—Pero abuela me dijiste que iríamos a merendar a tu cafetería.

—Ay vaya cabeza pero... —la mujer dudó—estoy un poco cansada. ¿Y si lo dejamos para otro día?

—Abuela también me sé ese camino.

La mujer sonrió.

—¡Esta es mi niña! Venga vamos. ¿Te apetece un chocolate con nata?

— ¿Y churros?

—¡Por supuesto y churros para las dos!

Más tarde cuando le dieron el libro a Alicia volvieron las lágrimas y también las risas. Era El club de los poetas muertos. En la primera página la dedicatoria:
El conocimiento abre puertas. Este libro representa mi independencia. Gracias al saber fui libre. Lo compré con mi primer sueldo y supe que sería capaz de todo. Y así ha sido, he tenido una buena vida. Espero que lo disfrutes. 


78 comentarios :

  1. Cuánta ternura y cuánto cariño. Un relato precioso, Conxita, gracias. Un beso

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    1. Muchas gracias Marisa, me alegra mucho que te lo haya parecido.

      El papel de los abuelos y de las abuelas en las vidas de los nietos es fundamental y se tienen que aprovechar todos los momentos con ellos. Esos momentos compartidos quedan siempre. Eso es lo que disfrutan Alicia y su abuela.

      Besos

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  2. Un relato tierno, cariñoso y emotivo.
    Besos.

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    1. Gracias Alfred me alegra que te lo haya parecido.

      A mi también me parece muy tierna la relación de las tres mujeres, especialmente la de la más mayor y la pequeña de la familia.

      Besos

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  3. Jo, Conxita, he terminado de leer tu relato a duras penas; las lágrimas no me dejaban ver. ¡Precioso! Dices todo sin tener que decir nada explícitamente, tantas realidades que me son familiares, cercanas; mencionas libros que conozco, que han significado cosas para mí; ese cariño entre generaciones de mujeres que se mantienen fuertes y unidas frente a las adversidades y del que participo, para bien y para mal, en mi propia familia. Creo que tu emotiva historia es, por partes, la historia de muchos de nosotros. Gracias por emocionarme hasta lo más hondo con tus letras llenas de sensiblidad :))

    ¡Un beso enorme!

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    1. Qué bonitas palabras Julia las tuyas, me ha parecido precioso haber sido capaz de compartir contigo esa emoción. La sensibilidad no solo está en las letras que se escriben sino en esa mirada emocionada al leerla, gracias compañera de letras.

      Como bien dices no es la historia de Alicia y de Malena son muchas historias que compartimos con aquellos a los que queremos y que son el significado auténtico de formar y ser una familia.

      Besos y feliz semana

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  4. Tierno y sensible relato Conxita; muy femenino diría yo también. Hay lazos imperecederos en nuestra memoria vital que van en este caso desde las abuelas a las nietas, y con ese hilo de esos libros que todavía huelen a papel. Un beso.

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    1. Muchas gracias Miguel.

      No sé si es un relato muy femenino, quizás sí, sus protagonistas son mujeres fuertes, de esas que dejan huella porque están llenas de determinación y amor por los suyos.

      Cuántos recuerdos están asociados a esas abuelas y abuelos sonrientes, que llenan nuestra niñez de historias que nos forman como personas y a las que también se asocian los libros, esos entrañables libros que se leen en compañía y que se recuerdan siempre. Y tienes razón el ebook es muy cómodo pero el libro de papel sigue teniendo esas implicaciones emocionales que el formato digital no consigue cubrir.

      Besos y muy feliz semana

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  5. Vaya, el libro de El club de los poetas muertos ya ha aparecido. Y el ciclo interactúa con esta Malena que en el anterior relato se apuntaba que había quedado con su nieta Alicia.
    La historia de estas tres generaciones de mujeres que se apoyan, cada una según sus posibilidades y según su edad, me ha parecido entrañable. Una constante que me gusta de tus relatos, esa complicidad femenina tan enternecedora y tan íntima a la vez.
    Me ha emocionado especialmente la dedicatoria en el Aleph donde el lector se queda ciego (al igual que su autor, Borges). Un guiño estupendo que ¿supongo? aparecerá después. O no, da igual, pero me ha dejado intrigada esa dedicatoria y el autor o autora de la misma.
    Un besote, guapa.

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    1. Jajaja Paloma sí los relatos están relacionados aunque cada uno cuenta una historia. Nacieron de la misma idea, cada uno con sus protagonistas y creo que sí, que casi todas son mujeres aunque en el último o penúltimo relato (aún lo estoy reescribiendo) aparecen personajes masculinos.
      Supongo que es más fácil escribir desde la complicidad femenina siendo una mujer, y eso siempre me preocupa cuando creo protagonistas masculinos, me preocupa feminizarlos en exceso y los intento trabajar aún más aunque no sé si siempre lo consigo.

      Has acertado de pleno tanto con el guiño a Borges como con el autor de la dedicatoria que aparecerá después, espero que te guste.

      Besos a ti y muy feliz semana

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  6. El cariño de una abuela es fundamental para conocer unos matices en los afectos que no te los pueden ofrecer ni tus propios padres. Y tú los has plasmado muy a través que este relato, que hay que leer con los dientes apretados si no quieres dar demasiada rienda suelta a las emociones.
    Besos.

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    1. Totalmente de acuerdo Macondo, los abuelos son fundamentales en la vida de los niños y ofrecen ese amor especial que solo ellos saben proporcionar.

      Me alegra mucho que te haya parecido emocionante, gracias por decirmelo.

      Besos y muy buena semana

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    1. Me alegra mucho que te haya gustado Miquel, muchas gracias por decírmelo.
      Salut y buena semana.

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  8. Hola Conxita,
    Encuentro toda la razón respecto a la importancia de los abuelos en la vida de los niños. Ese
    amor desinteresado e incondicional es una conexión que dura para siempre. Que hermoso relato, muy tierno y emotivo, donde nos sumergimos en la vida de tus protagonistas. Y la importancia de leer libros en casa, ya que desde a temprana edad se aprende el amor por la lectura.
    Abrazo

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    1. Es así como dices Yessykan, un amor desinteresado e incondicional que siempre se recordará.
      Compartir espacios y experiencias con los abuelos, escucharlos contar sus historias y anécdotas, saber de su experiencia, su manera de ver la vida... todo eso configura nuestra esencia.

      Hace un par de días una compañera me explicaba que su hijo músico le había dedicado una canción al abuelo que perdió con once años y que escuchar el amor que había en ella le había resultado muy emotivo.

      Muchísimas gracias por tus palabras.

      Un abrazo y muy feliz semana

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  9. Los libros que van pasando de generación unen familias. Un beso

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    1. Hola Susana compartir esos espacios y un buen libro es algo que siempre se recuerda como algo muy valioso.

      Gracias por tu comentario.

      Besos y buena semana

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  10. Ternura infinita saltando de generación en generación.
    Ternura vestida de lágrimas y mucho amor.

    Besos.

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    1. Ayyy y ternura en tus palabras.

      Muchísimo amor y saber buscar esos momentos especiales que los abuelos siempre encuentran para los suyos, para hacerlos sentir tan especiales como ellos los ven. Grandes los abuelos.

      Besos y buena semana

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  11. Un relato emocionante Conxita, especialmente porque capta un momento mágico, uno de eses momentos que ninguna de las Alicias olvidará. Feliz semana!

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    1. Hola Norte seguro que será uno de esos momentos mágicos e inolvidables que los abuelos hacen posible. Es tanto lo que nos dan, un amor tan auténtico y desinteresado que emociona.

      Gracias por tus palabras.

      Besos y feliz semana

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  12. Este relato dice mucho y bien de ti, querida Conxita. No sólo como escritora, que eres fantástica, sino como persona. Hay que ser muy sensible para escribir una historia tan preciosa.
    Un beso muy grande y felicidades

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    1. ¡Ainss qué bonitas palabras! querida Ana. Muchísimas gracias por tu comentario. Soy muy afortunada por tener unos compañeros tan generosos con mis letras y creo que hay mucha sensibilidad en los ojos que leen y en la emoción que sienten y de eso tú sabes mucho.

      Muchísimas gracias.

      Besos y muy buena semana

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  13. La ternura sin fin que todas las abuelas se merecen. Un cuento que genera una sensación de bellos recuerdos, en mi caso, sólo hasta los ocho años

    Precioso texto. Un abrazo

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    1. Me alegra que el relato te haya traído bellos recuerdos Albada Dos, se trata de encontrar esos momentos que muchos años después nos siguen haciendo sonreír con ternura y diciendo con tristeza solo hasta los ocho pero ahí están, formando parte de tu historia y recordando con cariño.

      Gracias por tus palabras.

      Un abrazo

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  14. Qué historias tan bonitas escribes, Conxita. Me he visto un poco reflejada, con mi madre y abuela, cuando era pequeña yo.
    Consigues caracterizar a cada personaje con lo propio de su edad: la abuela con sus "achaques", la hija con sus metas profesionales, la nieta con esa ingenuidad característica de los niños.
    Las dedicatorias no tienen desperdicio.

    ¡Un beset enormeee!

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    1. Gracias Chelo por tus cariñosas palabras.

      Cada uno tiene vivencias distintas como en cualquier familia pero con su edad como bien dices y a mi lo que me gusta especialmente es esa ilusión de abuela y nieta en compartir algo especial, ese algo que siempre se recuerda porque cuando las cosas se hacen con amor se recuerdan y formaran parte de la niña siempre.

      Me alegra que te hayan gustado las dedicatorias, gracias por fijarte. Cada una de ellas forma parte de una historia. Son historias independientes pero he intentado que estén relacionadas.

      Un petonàs i molt bona setmana bonica.

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  15. Llegar de los últimos, o después de muchos comentarios (y eso que solo han pasado 24 h desde que lo publicaste) me deja sin palabras si quiero evitar repeticiones o redundancias, jeje.
    Aun así te diré que es una, o mejor debería decir tres historias adorables en torno a los libros y a tres generaciones unidas por el amor y la lectura. Tierna y conmovedora. Se te da muy bien tratar los sentimientos humanos y el amor (aquí correspondido y perpetuado) y, a sabiendas de lo reiterativo que pueda ser, con un estilo muy sencillo, en el sentido de natural, como la vida misma, jeje.
    Hay lecturas (o libros) que nos devuelven a la infancia y nos recuerdan a quien nos los regaló o en qué circunstancia llegó a nuestras manos. En este sentido, yo siempre guardaré un muy grato recuerdo de una de mis primeras lecturas Las aventuras de Tom Sawyer.
    Un beso.

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    1. Hola Josep Ma no me creo nada eso de dejarte sin palabras jajaja y me encanta ver que no es así porque siempre tus comentarios me hacen reflexionar.

      Para mi la felicidad está hecha de pequeños detalles que nos llenan, del día a día, de "cosas" que ni se compran ni se venden, que se disfrutan y me quedo con ese compartir tiempo, ilusiones, risas y lágrimas, abrazos, libros...

      Es cierto que hay lecturas que al verlas nos hacen sonreír y volver a esos momentos. Recuerdo a Tom Sawyer y a Huckleberry Finn aunque creo que me suena más una serie que el libro y recuerdo las mañanas de sábado, levantarme temprano y coger un libro y chocolate. ¡Ains qué recuerdos!

      Besos

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  16. Qué precioso relato, Conxita. Y cómo lo has enlazado con otro. Esa transmisión de la lectura de madres a hijas es maravillosa. Yo siempre digo que heredé la afición a la lectura de mi padre que era el que tenía muchos libros en casa y leía mucho, pero tal vez he sido injusta con mi madre, porque ella aunque leía poco cuando yo era niña (ahora lee muchísimo), tenía unos libros de poesía que me leía en voz alta. Puedo decir que aprendí de memoria algunos poemas antes de saber lee, de tanto oírselos a ella.
    Es maravilloso recordar a la gente por los libros que te leyó o te regaló.
    Un beso.

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    1. Muchísimas gracias Rosa, me alegra que te haya gustado.

      Yo creo que la afición a la lectura me vino por mi madre, era ella la que nos leía de chiquitinas y ya cuando aprendí no podía parar de hacerlo.

      Qué bonito recuerdo de tu madre y los poemas que aprendiste, hay cosas que en el momento no nos damos cuenta de su importancia y se nos quedan, forman parte de nuestra historia como esos poemas que sabes de memoria o esos gestos que repetimos o esas palabras que nos decían y ahora decimos.

      He leído mucho con mis hijos de chiquitines pero de momento no son grandes lectores aunque estas navidades el pequeño se ha aficionado a un autor y a una serie que le encantan y devora auténticos "tochos". Así que no desfallezco jajaja aunque la competencia de las series es muy dura.

      Sí es precioso recordar a las personas por los libros que te leyeron o regalaron.

      Besos

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  17. Precioso relato. La historia que cuentas es además muy emotiva. Defender la lectura, su importancia en el seno familiar para que los niños aprendan a amarla es fundamental. ¡Ah! Aunque ahora tus hijos no sean lo muy lectores que tu quisieras, haber sembrado la semilla es esencial, seguro que ésta fructificará.
    Besos

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    1. Hola Juan Carlos gracias por tus palabras.

      Recuerdo que alguna vez cuando comentaba que mis hijos no eran muy lectores me dijeron que la competencia audiovisual con los libros era muy dura y es cierto, es difícil resistirse a una consola o a una serie pero pienso como tú que esa semillita está plantada y seguro que en algún momento fructificará solo se trata de encontrar el libro y el autor que hace el clic y ya te engancha. De hecho con mi hijo menor lo he visto devorando estas navidades libros y con el mayor, ya llegará.

      Cuando uno disfruta con la lectura quiere que sus hijos también lo hagan y yo recuerdo con mucha ternura mis visitas con ellos a la biblioteca, cargar cada uno con sus libros favoritos que después leíamos por la noche. Son recuerdos entrañables.

      Besos

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  18. Qué binito relato, y ese Clun de los poetas muertos enlazado con el otro.

    El otro día me hablaste del pastel de jengibre y de Los cinco en el post de los libros de mi infancia y me hizo muchs ilusión, qué bueno que lo recordaras aquí.
    Feliz martes.

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    1. Hola Gema me alegra que te haya gustado, muchas gracias.

      Sí, justo tenía escrito el relato y salían los cinco y ese pastel de jengibre y el de carne que siempre me provocaban curiosidad y los incorporé en el relato y cuando leí tu entrada me pareció una coincidencia preciosa.

      Aunque no son relatos autobiográficos ni reales, a veces se cuela algo de nosotros en nuestras letras y en mi caso ese era uno de mis guiños, mi afición por la lectura que le debe mucho en sus orígenes a Enid Blyton y esas aventuras.

      Besos

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  19. A mí como abuela se me cae la baba. Gracias muy hermoso relato. Un abrazo.

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    1. Hola Mara eso es lo mucho que los disfrutas y es que el amor de los abuelos y la relación con los nietos en algunos casos es de lo más entrañable. Es bueno disfrutar de esa relación.

      Me alegra que te haya gustado.

      Un abrazo

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  20. ¡Sigue la historia de las dos Alicias y la abuela! Muy bien, me ha gustado mucho eso de ir a regalar libros, las dedicatorias y las mamanoeles :-) Estupendo.

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    1. Hola MJ supongo que a aquellos que nos gustan los libros les vemos todas las gracias ;) y a mi también me pareció precioso el regalar libros especiales con sus dedicatorias aunque lo cierto es que regalar libros siempre me parece precioso.
      De hecho en mi tierra, en nuestro día de los enamorados regalamos libros y rosas como muestra de cariño.

      Me alegra que te haya gustado.

      Besos

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  21. Que maravilloso relato, Conxita. El papel de abuelos y abuelas es una joya de abnegación y generosidad. Me duele cuando a veces les cargan con obligaciones que no les tocan.

    Abrazos.

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    1. Muchas gracias Laura, me alegra que te haya gustado.

      Comparto contigo que cuando ves a esos abuelos cargados de obligaciones que no les tocan y ejerciendo más de canguros que de abuelos me parece del todo injusto, a los abuelos les toca disfrutar de sus nietos y no tener que ir de un lado a otro cumpliendo apretadísimas agendas de extraescolares ni otras obligaciones.

      Abrazos

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  22. Hola, querida Conxita.

    "Era bueno verlas así, que la pequeña acumulara recuerdos."

    Me ha gustado mucho esta frase de tu relato, pues es algo en lo que yo mismo hago bastante hincapié con mis hijas pequeñas, siempre pienso en ello cuando las veo disfrutar de la vida, por eso procuro que vayan llenando su "arcón de los recuerdos" con esas experiencias bonitas que viven plenamente los niños.

    Un precioso relato que me ha hecho recordar mi infancia, cuando mi madre me compraba libros de animales, que me fascinaban, me fascinan, y también de cuentos clásicos, de los cuales conservo casi todos, y ahora los disfruta mi hija mayor.
    Quieren mucho a sus abuelas/abuelos.
    Abrazos :)

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    1. Hola Paco me alegro que te haya gustado y qué bonito me ha parecido su arcón de recuerdos que al final configuran no solo nuestras vidas sino lo que somos. No hace mucho vi una fotografía o un spot no sé qué era, en que se veía a un abuelo y aun chiquillo jugando con la maquinita y decía que el niño no sabía lo que se estaba perdiendo y el tiempo se le acababa. Disfrutar de ese tiempo con los abuelos me parece muy enriquecedor.

      Gracias por compartir esos recuerdos de tu madre y tus libros de animales y de esos cuentos clásicos que seguro disfrutan ahora tus hijas y encima son los libros de cuando papá era niño, eso es lo más. ¡Qué bonito! Yo tengo guardados libros de cuando yo era pequeña y también de los de mis hijos de peques y espero poder leerlos con mis nietos :)

      Es bonita esa relación entre nietos y abuelos, es de lo más entrañable, su complicidad y amor.

      Un abrazo enorme

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  23. Un relato muy dulce y lleno de ternura.
    Yo no conocí a mis abuelos. Fallecieron antes de nacer yo. Pienso que tiene que ser una relación muy bella y especial.
    Me ha gustado mucho leerte.
    Un beso.

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    1. Muchas gracias Amalia, me alegra mucho que te haya gustado.

      No siempre son posibles estas relaciones porque como dices algunos abuelos ya han fallecido o viven lejos y el contacto no es tan posible como nos gustaría o porque no hay pero también se vive a través de la relación de tus hijos con sus abuelos o de uno mismo con sus nietos o con sus sobrinos. Son amores distintos y especiales aunque por supuesto también hay abuelos y abuelos.

      Besos

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  24. Emocionan tus relatos Conxita, cuanta ternura hay en ellos. No tengo nietos y creo que no los tendré, pero si algún día por casualidad sonara la flauta, les enseñaría como a mis hijos, que los libros son los mejores amigos que podemos tener.
    Besos.

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    1. Muchas gracias Laura, me alegra mucho que te haya gustado.
      A mi me parece precioso ver esos momentos compartidos entre abuelos y nietos, es un amor especial, de los que dejan huella. Y esa huella, a los que nos gusta leer, también la dejan los libros que hemos leído.

      Cuando empecé a escribir esta serie pensaba que me sería muy difícil poder escoger un único libro especial, hay tantos buenos libros en mis recuerdos asociados a distintas épocas y a distintos momentos.

      Besos

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  25. Me ha encantado el relato: una historia conexa pero independiente de la anterior, unida por lazos familiares y la lectura. Supongo que es el mejor legado que puede tener un niño: el amor de una familia y el amor por la cultura.
    "Alicia" es mi cuento de infancia favorito por tratarse de un mundo irreal. El sombrero loco, mi personaje favorito. Así que cuando el leído el título de tu relato, me he vuelto loca. Luego ha venido tu historia, que me ha emocionado sobre todo en ese punto en el que los niños se tornan mayores que los abuelos y los cuidan y protegen.
    Me ha resultado enternecedor.
    Un beso.

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    1. Hola Macarena sí son historias independientes que, en algunos casos, comparten lazos familiares o libros. En todas el elemento común es ese libro especial y la dedicatoria.

      ¡Qué buena esa coincidencia con Alicia!
      Esos atípicos personajes que aparecen en la novela son geniales, El sombrerero loco, El Gato de Cheshire, la Reina de Corazones, El Conejo blanco... te hacen apreciar el valor de lo diferente y de aprender a mirar. Me encanta ese No estoy loco, solo que mi realidad es diferente a la tuya o la que he usado para encabezar el relato o esa de:
      - Esto es imposible...
      - Solo si tú crees que lo es

      Nos habla de posibilidades, de no tener miedo a ser diferente... Un gran libro que sin duda aprecias mejor cuando tienes una edad y lo relees, ¿no te parece?

      Y sí, ese cuidar y proteger a aquellos que antes lo han hecho con nosotros. En el relato anterior compartí un vídeo que en su momento me emocionó y que habla sobre ese cuidar a nuestros mayores con la misma paciencia y el mismo amor que antes ellos lo hicieron. Aunque supongo que lo conoces te lo dejo aquí.

      Besos y buen fin de semana

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    2. No, Conxita, no lo había visto. Y me ha emocionado. Fíjate que ha sido con los años cuando he aprendido a ser más paciente. Creo que lo soy más con mis padres ahora de lo que lo fui con mi hija. La pena es que esa paciencia haya que cultivarla y no sea espontánea.
      ¡Feliz No Cumpleaños!

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    3. Es un vídeo que siempre que lo veo me emociona. Estoy de acuerdo contigo Macarena que con los años somos más pacientes y vídeos como este nos lo recuerdan.
      Feliz no cumpleaños ;)

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  26. Hola Conxita!! Qué relato tan precioso y entrañable, me ha encantado esa relación tan espcial entre abuelos y nietos. ¡Genial relato! Besos!!

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    1. Hola Ana me alegra mucho que te haya gustado.
      Es una relación especial de complicidad y mucha ternura aunque también hay abuelos y abuelos.

      Besos y feliz sábado

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  27. El papel de los abuelos es fundamental, claro que sí... Pero la función de los nietos no hay palabras para explicarla. Brindan la felicidad en el sentido mas pleno...
    Un abrazo, amiga

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    1. Gracias Ildefonso por esa otra mirada, esa función de los nietos y qué preciosidad lo que dices brindan la felicidad en el sentido más pleno, precioso y es que es una relación que complementa a ambos.

      Precioso.

      Un abrazo

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  28. Que bonito relato Conxita, muy emotivo :). Me encantaba la película el club de los poetas muertos llegue a verla tantas veces que me se parrafos de memoria. Enhorabuena por llegar tanto a nuestros sentimientos. Besos

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    1. Muchas gracias Natalia.
      Yo no he leído el libro pero sí he visto la película y desde luego es muy emotiva. ¡Qué bueno que sepas trozos de memoria! Hay películas y libros que nos tocan tanto, ¿verdad? Verlas o leerlos te hace sentir bien.

      Si he sido capaz de llegar a tus sentimientos con el relato me siento muy halagada y satisfecha, gracias por decírmelo.

      Besos

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  29. ¡Ah! el maravilloso mundo de los libros cierra su círculo como el de las personas más amadas. Todos tienen algo interesante que decirnos, los libros y las personas. Ambos abrazan y acarician el alma. Nos enseñan y nos acunan en las noches de insomnio y desvelo.
    ¿Que haríamos sin los libros y las personas amadas?
    Que triángulo amoroso tan enternecedor has sabido crear con tus letras querida amiga.
    Un abrazo de libro y de persona amiga.

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    1. Uyy imposible pensar en una vida sin personas queridas y libros querido Francisco. ¡Qué bonito ese abrazo y carícias del alma! Unos y otros nos acompañan en nuestros momentos felices y también en aquellos más duros.

      Me ha gustado mucho la manera en que lo has expresado, con tanto sentimiento y tan bien descrito, lo comparto del todo. Gracias amigo.

      Un abrazo enorme

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  30. Para mí, lo que cuentas es ficción, aunque lo transmites de maravilla.

    No tuve abuelas ni abuelos. Ni tampoco había libros en mi casa.

    Gracias, Conxita.

    Besos.

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  31. Hola Ignacio Me alegra que te haya gustado.

    Hay relaciones que son muy especiales, en mi relato hablo de la de abuelos y nietos pero a veces ni se dan ni son así por diferentes motivos pero no conocerlo personalmente no significa que no se sepa valorar, verdad?

    No había libros en mi casa, que no estuvieran no te impidió encontrarlos ni sentir ese amor por ellos que se nota en cada una de tus entradas.

    Besos

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  32. Amor por la familia y los libros. Reconozco que solo con eso ya me habías ganado!! Por desgracia apenas pude disfrutar de la relación niet@-abuel@. Ahora la disfruto indirectamente a través de mis sobrinos.

    Petonets.

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    1. Hola David ciertamente esa combinación a algunos nos resulta de lo más atractiva!!!

      Disfrutar de la relación con los abuelos como bien dices no siempre es posible porque no están, porque no todos los abuelos tampoco son iguales pero a veces se disfruta como dices indirectamente, en tu caso lo haces a través de tus sobrinos y a veces cuando se tienen hijos al ver la relación tan preciosa y especial que mantienen con sus abuelos.

      Petonets

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  33. Hola Conxita, disculpa por la tardanza en venir a leerte.
    Lo primero comentarte que hay dos libros que siempre siempre suelo regalar a los niños no demasiado pequeños, una es “El principito” y la otra “Alicia…”, y en ocasiones, como a la abuela, a la madre y la hija de tu historia, queda para siempre en el recuerdo.

    ¡Qué gesto más tierno el de la chaqueta mal abrochada! (lo he visto)

    Tu relato, además de estar bien escrito, con diálogos cotidianos y naturales, irradia amor con mayúsculas, y también la querencia de la autora por los libros.

    Un beso Conxita. Hasta pronto.

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    1. Hola Isabel aquí se llega cuando se puede y siempre se es bienvenido, así que por favor no te disculpes porque no tienes que hacerlo y entiendo perfectamente que se llega a lo que se puede.
      Vaya casualidad El principito y Alicia será que son libros tan especiales, ¿verdad? Son de esos libros que se tienen que leer aunque te diría que los saboreas más cuando eres más mayor.

      Me alegra que te haya gustado ese gesto, me pareció que demostraba la ternura y el amor que siente Alicia hija ante su madre. Aunque me cuesta, intento escribir pensando en mostrar más que contar y que se vean, así que me alegra mucho tu comentario, gracias compañera.

      Tus palabras son muy generosas, te las agradezco de corazón y tal y como dices sí creo que los libros son muy, muy especiales y al menos en mi vida las letras siempre lo han sido.

      Un beso y muy buen fin de semana

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  34. Que bonito y tierno relato Conxita. Trasmitir la lectura de abuelos a nietos tiene que ser precioso. Yo conocí a mis abuelas a una poco tiempo,y ala otra mas pero no conviví con ella porque mis padre se vinieron al norte a trabajar. Mi madre apenas leía pero si me compraba cuentos y libros cuando era pequeña. El gusto por la lectura lo recibí de mi profesora Lolita que fue quien me trasmitió esa afición por la lectura. Yo quiero ser abuela ya, para poder enseñar a mis nieto/as mis vivencias. Espero que no tarden mucho mis hijos y pueda disfrutar de ellos. Un abrazo.

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    1. Hola Mamen la lectura o cualquier momento que se comparte entre abuelos y nietos puede convertirse en algo muy especial.

      A mi siempre me ha parecido precioso ese momento de compartir o facilitar lecturas. Es un bonito recuerdo el que compartes de esos libros comprados por tu madre y iniciarse en el gusto por la lectura de tu profesora Lolita. Hay maestros que también se recuerdan siempre.

      Dicen que los momentos con los nietos son muy especiales, tanto para los nietos como los abuelos y distintos de los que se han tenido con los hijos. Hay una frase que se repite mucho que es a los hijos se los educa y a los nietos se disfruta
      Los abuelos simplemente se limitan a mirar desde el corazón a los hijos de sus hijos. Los abuelos no solo crían a los nietos, sino que les regalan todo lo que saben. Son fuentes de verdad y sabiduría que a través de sus anécdotas nos hablan de la justicia, del amor y de la valentía. Son capaces de poner a la disposición de los más pequeños experiencias e historias personales que construyen identidades, casi nada lo que hacen los abuelos.

      Un abrazo

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  35. Cierto el papel, tan necesario, entre abuelos y nietos. No hay comparación a las relaciones mantenidas con los propios hijos por buenas que hayan sido... Las enseñanzas, mutuas, el contacto, diálogo, etc., que surgen, serán recordadas siempre pasen los años que pasen.

    Fuerte abrazo Conxita.

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    1. Hola Ernesto todos los abuelos comentan que las relaciones con los nietos son muy diferentes a las mantenidas con los hijos por excelentes que hayan sido y se recordaran siempre.
      Una compañera me contó hace unos días que su hijo músico había compuesto una canción a su abuelo. Les sorprendió a toda la familia porque el chico era pequeño cuando el abuelo había muerto y habían pasado más de diez años desde su muerte pero en la canción que los emocionó a todos hablaba de ese amor, de esa relación tan especial entre nietos y abuelos.

      Me pareció precioso y que ilustra lo que tú comentas que por más que pasen los años siempre se recuerdan esos momentos tan únicos y es que el amor nos hace mostrar nuestra mejor versión.

      Un abrazo

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  36. Todavía cruzado por tintes de dolor subyugado y nostalgia, creaste una historia súper entrañable, Conxita. Es una historia que se sustenta en otras historias, la de los libros, para darle forma a la vida propia.
    Te dejo un abrazo.

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    1. Hola Julio David me alegra que te haya parecido entrañable.

      Los libros como tantas veces hacen de hilo conductor a esta historia, esos momentos compartidos entre abuela y nieta se recordaran siempre porque son especiales, están llenos de cariño y estima.

      Un abrazo también para ti

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  37. Seguro que la nieta no olvidará nunca esa tarde con la abuela. Y que siempre amará los libros. Bueno, y el chocolate con churros, que una cosa no quita la otra :D
    y yo, por cierto, tampoco olvidaré nunca a los Cinco y las aventuras que viví con ellos ;)
    Un abrazo.

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    1. Hola Ángeles también creo que la nieta recordará siempre esa tarde especial con la abuela. Lo del amor por los libros pues ya no lo tengo tan claro, hay mucho competidor.

      Así que también has sido de las aventuras de los Cinco, ¡¡¡fantásticas!!! Vaya aventuras que vivían.

      Un abrazo

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  38. Ohh Conxita, pero qué preciosidad de relato. Es imposible leerlo sin emocionarse! Qué manera de expresar tanto sentimiento, me ha encantado. Yo tuve mucha relación con mi abuela, creo que es un vínculo único y especial en la vida!
    Un besito guapa y felicidades por este magnífico relato!

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    1. Hola Maria me alegra que te haya gustado.

      Es emocionante esas relaciones tan especiales entre abuelos y nietos, que como en tu caso se recuerdan siempre con una sonrisa. Son tan especiales.

      Muchas gracias por tus cariñosas palabras.

      Un beso enorme y muy feliz semana

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  39. Qué bonita la dedicatoria de El Aleph. Y qué historia tan conmovedora.
    Besos

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    1. Muchas gracias Lorena me alegra que te lo haya parecido.
      Besos y feliz fin de semana

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Mil gracias por tu comentario.
Conxita

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